Clinton pidió una solución pacífica para Cachemira

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26 de marzo de 2000  

ISLAMABAD.- En el tramo final de su gira oficial asiática, el presidente estadounidense, Bill Clinton, instó ayer en Paquistán al líder golpista Pervez Musharraf a acelerar la democratización de su país y a buscar la reconciliación con la vecina India en el conflicto por la región de Cachemira, para la que, dijo, "no hay solución militar", ya que su frontera "no puede ser modificada con la sangre".

"No podemos -dijo- imponer la paz ni mediar: el camino para resolver el problema de Cachemira es el comenzado en Lahore." Se refería a la ciudad paquistaní donde en 1999 el premier indio, Atal Bihari Vajpayee, se reunió con su por entonces par paquistaní, el depuesto Nawaz Sharif, hasta que India y Paquistán se enfrentaron en una guerra y el proceso de paz se interrumpió.

Durante su visita de apenas cinco horas, Clinton exigió además al líder militar su adhesión al Tratado de Prohibición de Pruebas Nucleares, así como una lucha más activa contra el terrorismo. A esto, Islamabad respondió que "Paquistán necesita del poder nuclear como arma disuasoria". Clinton es el primer mandatario norteamericano desde Richard Nixon, que lo hizo en 1969, que viaja a Paquistán. Por temor a un atentado, no viajó en el avión oficial Air Force-1, sino en otro similar.

El canciller paquistaní, Abdul Sattar, lo recibió en el aeropuerto militar de esta capital, desde donde fue trasladado a la oficina del presidente Rafiq Tarar. Clinton prometió en el pasado ayudar a resolver la disputa por Cachemira, ubicada en los Himalayas, a la que ha descripto como "el lugar más peligroso" de la Tierra, desde que ambas potencias nucleares comenzaron a realizar pruebas atómicas en 1998.

Según afirmó el vocero de Clinton, Joe Lockhart, el presidente dialogó con Musharraf durante una hora y media y, en tono "serio, abierto y muy directo", le transmitió su preocupación por la "dirección del país", exigiéndole que abriera las puertas a la elección de un gobierno civil.

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