Comienza una cumbre clave sobre el racismo

La ONU convocó a debatir a 189 países
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31 de agosto de 2001  

DURBAN.- Representantes de 189 países, entre ellos 13 jefes de Estado, llegaron ayer a Durban, en Sudáfrica, para asistir a partir de hoy a la conferencia mundial de Naciones Unidas contra el racismo, la xenofobia, la discriminación racial y otras formas conexas de intolerancia.

Tras polémicas sobre un boicot parcial de Estados Unidos y los resarcimientos por la trata de esclavos -que amenazaron con frustrar el tercer encuentro de este tipo impulsado por la Organización de las Naciones Unidas (ONU)-, Durban recibirá pocos representantes de países desarrollados. En su mayoría serán africanos, aunque entre los líderes presentes figurarán el cubano Fidel Castro y el palestino Yasser Arafat.

Varios miles de manifestantes son esperados también en la apertura de la conferencia, que podría sufrir el mismo destino que las dos previas, realizadas en 1978 y 1983 en Ginebra. Ambas fracasaron en sus objetivos de adoptar "medidas prácticas para frenar el racismo en todas sus formas".

El secretario norteamericano de Estado, Colin Powell, no asistirá a la reunión, pese a que en el comunicado final de la conferencia se suprimió la controvertida equiparación de sionismo con racismo, reclamada por los palestinos y algunos países árabes. Según el funcionario, en el texto se conservaron de todos modos "fuertes ataques" contra Israel, país que no participará del encuentro.

Los Estados Unidos enviarán una delegación de rango intermedio para intentar que párrafos de los documentos preparatorios considerados "antiisraelíes" sean retirados, y evitar un boicot estadounidense total.

Temas sensibles

Un encuentro de Organizaciones no Gubernamentales (ONG) que se realizó en los últimos días en Durban fue escenario de enérgicas polémicas sobre la situación en Medio Oriente, prefigurando lo que pueden ser los debates de la conferencia.

Otro tema sensible a los intereses norteamericanos se refiere al reclamo de países sudafricanos de resarcimientos por la trata de esclavos y su reconocimiento como crimen contra la humanidad.

La mayoría de los países que participarán de la conferencia, que concluirá el 7 de septiembre, estarán representados por funcionarios de rango poco elevado.

Cuba es el único país de América latina que estará representado por su jefe de Estado. La Argentina envió al ministro de Justicia, Jorge de la Rúa, según una lista provisional del Alto Comisionado de la ONU para Derechos Humanos.

En tanto, ningún país de la Unión Europea (UE) estará representado por funcionarios con rango superior al de ministro o viceministro y algunos, como Gran Bretaña, lo estarán sólo a nivel de embajador.

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