Como un choque de trenes largamente anticipado

Por Mario Diament
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22 de diciembre de 2001  

MIAMI - Visto desde los Estados Unidos (y probablemente desde el resto del mundo), el derrumbe del gobierno de Fernando de la Rúa fue como la crónica de una muerte anunciada. En agosto, cuando el Fondo Monetario Internacional anunció su último préstamo de emergencia, un analista norteamericano describió la crisis económica argentina como "un choque de trenes en cámara lenta".

El Wall Street Journal volvió a utilizar la misma imagen en noviembre, en una nota de David Wessel, al tiempo que todo el mundo admitía que era justamente esta falta de sorpresa lo que en última instancia conspiraba contra la posibilidad de que se integrase un nuevo paquete de rescate, puesto que los posibles afectados estaban al tanto de lo que se venía y habían tomado los necesarios recaudos.

Fue este razonamiento el que determinó que el presidente Bush eligiera una política de no intervención respecto de la Argentina, posición que repitió el jueves, cuando tomó conocimiento de la renuncia de De la Rúa.

Cómo nos ven

Los análisis que académicos y medios hacen de las causas de la crisis argentina, aunque varían en el énfasis que ponen sobre uno u otro factor, son en general coincidentes. El pronunciado endeudamiento sobre la segunda mitad del gobierno de Menem; la rampante corrupción; el efecto negativo de la convertibilidad sobre la competitividad de las exportaciones, particularmente en los últimos tres años; la falta de liderazgo del gobierno de De la Rúa; la aplastante recesión provocada por la necesidad de conformar a las fórmulas del FMI.

"Por un tiempo, el gobierno, las empresas y las familias lograron protegerse de algunas de las consecuencias de la contracción económica tomando dinero prestado de sus propios bancos, de sus fondos de pensión, de extranjeros y eventualmente del FMI para sostener un nivel de vida de clase media que se convirtió en la envidia de América latina", escribe Steven Pearlstein en The Washington Post.

"Cuando la economía no reaccionó, los acreedores se tornaron más cautelosos y exigieron intereses cada vez más altos. Los altos intereses crearon aún más iliquidez, provocando mayor desempleo y un crecimiento más lento". añade.

Larry Birns y Jeremy Gans, dos investigadores del Council para Asuntos Hemisféricos de Washington, ofrecen una visión aún más casuística, en un artículo publicado en The Los Angeles Times.

"La Argentina es la antítesis de una sociedad civil intacta", escriben. "El país perdió su alma durante la Ôguerra sucia´ de 1976 a 1983, cuando sus bestiales fuerzas armadas mataron impunemente a 25.000 civiles y la nación perdió la razón cuando la corrupción y el oportunismo invadieron todos los aspectos de la vida nacional".

El caso ruso

La renuncia de De la Rúa, con toda sus estremecedoras consecuencias, puede ser, sin embargo, un sacudón de realidad que permita adoptar una serie de medidas tan traumáticas como necesarias. La similitud con el default y devaluación a que los rusos se vieron obligados en agosto de 1988 ha estado presente en muchos de los análisis, particularmente en vista de que Rusia se ha recuperado mucho más rápidamente de lo que se esperaba de su profunda crisis.

En este sentido, algunos comentaristas señalan que los rusos rechazaron la recomendación de Cavallo de aplicar un régimen de convertibilidad y esta decisión, paradójicamente, salvó a la economía rusa.

Pero tal vez el análisis más sorprendente - por venir de quien viene-, es el que hace el Wall Street Journal, el que responsabiliza al FMI de haber propuesto fórmulas que acentuaron la recesión .

"Un default puede despertar a un Washington que se comporta como si el mundo se terminase en el Río Grande", editorializa el Journal, y concluye: "La Argentina de hoy es una democracia y es un signo de progreso que nadie está diciendo que los militares van a venir y hacerse cargo del gobierno. Esto significa que los propios argentinos deberán exigir mejores programas de sus políticos, pero no estaría de más que los Estados Unidos se despierten y empiecen a dar mejores consejos".

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