Compran un pueblo para entrenar a los marines

Le costó al gobierno 5 millones de dólares
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25 de mayo de 2003  

SANTA FE, EE.UU.- El Departamento de Seguridad Interna de Estados Unidos compró por aproximadamente cinco millones de dólares el pequeño pueblo Playas, en Nuevo México, para transformarlo en un centro de adiestramiento contra el terrorismo.

El pueblo fantasma de 745 hectáreas, ubicado unos 60 kilómetros al norte de la frontera mexicana, será usado para entrenar a infantes de marina en guerra urbana y para desarrollar un programa que incluye operativos de respuesta a atentados terroristas, dijo anteayer la responsable del centro. La instalación serviría para estudiar cómo la guerra biológica y química podría afectar una pequeña localidad, agregó.

El Instituto de Mina y Tecnología de Nuevo México, una escuela especializada en ciencia e ingeniería, dirigirá el centro, que fue comprado por "unos cinco millones de dólares" a Phelps Dodge, dijo Lonnie Márquez, vicepresidenta en funciones de administración y finanzas de New Mexico Tech.

"Hemos estado buscando esto desde que el pueblo fue puesto a la disposición, así que estamos bastante entusiasmados", declaró Márquez. "Nuestros programas funcionarán en apoyo al Departamento de Seguridad Interna."

Playas fue construido a principios de la década de 1970 para albergar a los empleados y la infraestructura de la empresa de fundición de cobre Phelps Dodge, que cerró en 1999. Sus dueños lo ofrecían también a la venta a estudios de Hollywood porque "sería un set de cine perfecto"..

Pese a estar prácticamente abandonado, el pueblo tiene todas las instalaciones propias de una urbe: 259 casas, seis edificios con 25 departamentos, un centro comunitario, un gimnasio, un bar, un banco, una oficina de correo, dos iglesias, una clínica y canchas de tenis.

Unas 40 familias todavía viven en el pueblo, pero quizá tengan que mudarse una vez el gobierno finalice la compra, dijo Márquez.

Playas no es el primer pueblo en ser vendido por completo. En 1989, la actriz Kim Basinger compró, con algunos socios, Braselton, en Georgia, un pueblo turístico que queda cerca de su ciudad natal, Athens, por 20 millones de dólares. Seis años después, Basinger, abrumada por las deudas tras romper un contrato para filmar una película, tuvo que venderlo.

El año pasado, Bridgeville, un pueblo de 670 habitantes en California, fue vendido en un sitio de subastas de Internet al mejor de 250 postores, un empresario de la Costa Este, por 1,78 millón de dólares. Sus anteriores dueños, Joe y Elizabeth Lapple, lo vendieron porque no podían afrontar el costo de la renovación del pueblo, que superaba los 250.000 dólares.

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