Condiciona Barak el futuro del diálogo

Pidió a Arafat que cese la violencia
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22 de octubre de 2000  

JERUSALEN.- El primer ministro israelí, Ehud Barak, afirmó ayer que la pausa en el proceso de paz dependerá de los palestinos, si éstos prosiguen con la ola de violencia y si su líder, Yasser Arafat, se aparta de la vía de la negociación.

Barak, que anunció anteayer que su país necesita hacer un receso para evaluar la situación después de tres semanas de violencia, aseguró que no abandonará la búsqueda de la paz con el pueblo palestino, aunque constituya un gobierno de emergencia nacional con el partido Likud, de derecha.

En un comunicado de prensa, el primer ministro israelí manifestó su voluntad de "seguir remando hacia la paz con sus vecinos árabes" y disipó así las críticas de algunos miembros de su gabinete, entre ellos los ministros de Justicia y de Asuntos Exteriores, Yossi Beilin y Shlomo Ben Ami, respectivamente.

Advirtió, no obstante, que la decisión depende de los resultados de la cumbre árabe de El Cairo y de la voluntad de Arafat de proseguir o no con la ola de violencia que comenzó hace tres semanas.

Por su parte, Ben Ami subrayó en otro comunicado que no cree que el primer ministro tenga la intención de suspender las negociaciones. "Israel necesita un espacio para maniobrar en época de conflicto, pero siempre dejando abierta la puerta a una solución diplomática", afirmó.

Agregó que su país perseguirá la paz con la misma determinación con la que afronta la violencia en estos momentos de crisis y agregó que la cumbre de Camp David (Estados Unidos) ha sentado las bases de un acuerdo con los palestinos como ningún otro documento lo hizo hasta ahora.

Grave error

Por su parte, el ministro de Justicia israelí, Yossi Beilin, se pronunció ayer contra cualquier "pausa" en el proceso de paz, oponiéndose al primer ministro israelí, Ehud Barak.

"Sería un grave error y nos perjudicaríamos a nosotros mismos", aseguró Beilin, uno de los principales artesanos de los acuerdos de paz de Oslo, en 1993. Advirtió también sobre el riesgo de perder el apoyo de los Estados Unidos con esa actitud, que "daría la impresión de que Israel cierra la puerta a la paz".

Beilin reiteró además su oposición a la formación de un gobierno de unión nacional con la oposición conservadora, por temor a que esto acabe con el proceso de paz.

Barak dispuso anteayer una "pausa" en el proceso de paz por "el tiempo que sea necesario", debido a la continuación de le revuelta palestina.

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