Conmoción en Chile: revelan que el padre de Frei fue asesinado

Un juez imputó el crimen, ocurrido en 1982, a la policía secreta de Pinochet; cuatro detenidos
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8 de diciembre de 2009  

SANTIAGO, Chile.– De repente, un capítulo importante de la historia de Chile cambió ayer para siempre.

Viejas heridas de la dictadura militar del general Augusto Pinochet se reabrieron al conocerse la verdad sobre un hecho que tardó 28 años en ser confirmado. La Justicia determinó que el ex presidente Eduardo Frei Montalva (gobernó entre 1964 y 1970) fue asesinado por la policía secreta de Pinochet en 1982.

Oficialmente, Chile tiene ahora su primer magnicidio. Y la novedad no se conoció en un momento cualquiera, sino cuando faltaban sólo seis días para las elecciones en las que el hijo de Frei, el también ex presidente Eduardo Frei Ruiz-Tagle, no sólo está ubicado en las encuestas detrás del abanderado de la oposición, Sebastián Piñera, sino que además tendrá una apretada lucha por sobrevivir a la primera vuelta ante el candidato independiente Marco Enríquez-Ominami.

Después de seis años de investigación, el juez del caso, Alejandro Madrid, de la Corte de Apelaciones, rotuló el expediente como "homicidio" por envenenamiento y procesó y encarceló, como autores, a Raúl Lillo, agente de la temida policía secreta de Pinochet, la Central Nacional de Investigaciones (CNI); a Luis Alberto Becerra, ex chofer de Frei Montalva, y al médico Patricio Silva. En calidad de cómplice coincidencia de que ello se confirmara cuando faltan sólo seis días para las elecciones presidenciales en las que su hijo, el también ex presidente Eduardo Frei Ruiz-Tagle, no sólo está detrás del abanderado de la oposición, Sebastián Piñera, sino que también tendrá una apretada lucha por sobrevivir a la primera vuelta ante el candidato independiente Marco Enríquez-Ominami.

Después de seis años de investigación, el juez del caso, Alejandro Madrid, de la Corte de Apelaciones chilena, rotuló el expediente como "homicidio" y decretó el procesamiento y el encarcelamiento del agente de la temida policía secreta de Pinochet, la Central Nacional de Investigaciones (CNI), Raúl Lillo; del ex chofer de Frei Montalva, Luis Alberto Becerra, y del médico Patricio Silva, como autores. En calidad de cómplice fue detenido el doctor Pedro Valdivia, mientras que sus colegas Helmar Rosenberg y Sergio González fueron citados a declarar como encubridores. Fuentes de la familia Frei confirmaron a LA NACION que podría haber más procesados en las próximas horas.

"[A Frei] se le detectaron sustancias, las cuales fueron suministradas paulatinamente y produjeron otras complicaciones que deterioraron su sistema inmunológico y provocaron su muerte. Sus colaboradores cercanos desempeñaron papeles de seguimiento, de informantes pagados y de coordinar todas las conexiones telefónicas. Todo lo que se hizo para tener al ex presidente en una situación de control absoluto", explicó el juez Madrid.

Ayer, las suspicacias no se hicieron esperar.

La semana pasada, Enríquez-Ominami ya había manifestado sus sospechas del "uso político" del deceso de Frei Montalva hecho por su hijo. Ayer, en tanto, el jefe de campaña de Enríquez-Ominami, Camilo Feres, continuó con las desconfianzas: "Es curioso que cuando faltan pocos días para las elecciones sea efectivo un juicio que lleva años con muy poca actividad".

Con todo, el candidato independiente, cuyo padre, el guerrillero Miguel Enríquez, murió en un tiroteo con la DINA en 1974, respaldó a Frei. "Conozco muy bien lo que se siente", dijo.

El juez Madrid respondió inmediatamente a cualquier duda sobre su intencionalidad. "Nuestro código procesal penal no establece días ni horas. Tiene tiempos independientes de los momentos políticos que pueda estar viviendo el país", replicó el magistrado, que fue respaldado por el presidente de la Corte Suprema, Jorge Dahm.

"Van a decir que estamos haciendo un uso político. Eso es de una bajeza inmensa", agregó la hija del ex mandatario, Carmen Frei.

Ley de amnistía

En la ciudad de Los Angeles, en el sur de Chile, el senador Frei Ruiz-Tagle volvió a expresar su decisión de derogar la ley de amnistía en caso de llegar al poder. Tal opción, que dio a conocer en los últimos días y que gatilló un acercamiento con la extrema izquierda, ha sido respaldada plenamente por el gobierno de Michelle Bachelet, que volvió a impulsar el tema de los derechos humanos en la agenda.

"Hoy llegó la verdad y llegó su hora. Evidentemente hay personas cercanas al ex presidente Frei involucradas; ellos tendrán que responder ante la justicia. (...) No queremos una ley de amnistía, queremos que todos los procesos continúen, que todas las personas que tienen familiares en una situación similar puedan saber exactamente lo que pasó con ellos y se les pueda dar cristiana sepultura", dijo Frei hijo.

Una vez enterada de la decisión judicial sobre la muerte de Frei Montalva, Bachelet manifestó su conformidad con la medida.

"Esto demuestra que en Chile la justicia tarda, pero llega. En este caso ha llegado y sabemos que nos hace bien como sociedad", dijo la mandataria.

El abanderado de la oposición y favorito en las encuestas para las elecciones del domingo, Sebastián Piñera, mandó sus condolencias a la familia de su adversario.

"La muerte aún no esclarecida del ex presidente Frei Montalva es sin duda una herida abierta en el alma nacional que tenemos que enfrentar y sanar. Como presidente de Chile voy a hacer todo lo que sea necesario para que las causas de esta muerte sean plenamente aclaradas y que los responsables de su muerte sean debidamente sancionados", expresó.

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