Conseguir medicamentos, la odisea diaria que agrava la penuria venezolana

En los hospitales venezolanos hay desabastecimiento de remedios
En los hospitales venezolanos hay desabastecimiento de remedios Crédito: NYT
Las políticas del gobierno de Maduro empeoraron la escasez y el éxodo de médicos
Daniel Lozano
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23 de febrero de 2019  

CARACAS.- "No existen bloqueos. Las medicinas no entraban en Venezuela porque ustedes se robaban el dinero del pueblo". La denuncia del presidente encargado, Juan Guaidó , encierra algunas de las respuestas a la gran pregunta en medio del desafío con la ayuda humanitaria como protagonista. Una pregunta (¿por qué no hay medicamentos en Venezuela?) que sus ciudadanos se contestaron a la fuerza a lo largo de los años: corrupción, mala administración, la falta de divisas provocada por el control de cambios, el cierre de plantas farmacéuticas, el contrabando y la triangulación, la gestión militar, el fracaso continuado de los ministros de Salud...

El bucle se cierra con la táctica del avestruz, tan bolivariana: al no reconocer la realidad, su diagnóstico y sus remedios son siempre errados. Estas son las claves de cómo el país con las mayores reservas de crudo sufre desde hace años un desabastecimiento del 85%: de cada diez fármacos que se buscan, solo se encuentran 1,5. Un proceso que solo el tiempo y las investigaciones lograrán cuantificar las víctimas que provocó y que ya se cuentan por miles, según ONG y expertos locales.

Corrupción. Los militares aterrizaron en el Ministerio de Salud en 2007, con el nombramiento del coronel Jesús Mantilla. "Puso en marcha el plan de reacondicionamiento de más de 50 hospitales públicos. Una década después esas supuestas obras, algunas ni siquiera se habían iniciado, desde la infraestructura y equipamiento hasta los reactivos. Hizo muy visible que empezaba en el terreno de la salud la misma práctica de corrupción de otras áreas de la economía", explicó Feliciano Reyna, fundador de Codevida. Un plan que se olvidó de enfermos y profesionales: Venezuela perdió al 50% de sus médicos y al 30% de sus enfermeras.

Control de cambios. Las empresas farmacéuticas venezolanas no fabrican materia prima, que se importa, se procesa y se convierte en los medicamentos. La dependencia de la importación es absoluta y, por lo tanto, también del esquema montado por el gobierno para adjudicar las divisas a los importadores. Un mecanismo contaminado por la corrupción, que según Jorge Giordani, vicepresidente económico de Hugo Chávez, provocó el desfalco de 400.000 millones de dólares. Desde que en 2003 el "comandante supremo" estableciera el control de cambios sobre la economía venezolana, el fabricante compra los dólares al Estado con sus bolívares y estos hacen los pagos para las importaciones; el famoso Cadivi sustituido más tarde por el Cencoex. Cuando el Estado aprueba la operación, el laboratorio puede importar la materia prima. Se gestiona la orden de compra, se pagan los aranceles y el gobierno en un lapso, menos de un mes, emite los pagos pertinentes.

La crisis económica. En 2012 el Estado empieza a acumular impagos con aerolíneas extranjeras, comerciantes, empresarios y también las empresas farmacéuticas, a las que otorga el mismo trato que a las demás. La deuda de las empresas nacionales y también de las transnacionales con sus proveedores en el exterior va creciendo con este sector tan básico hasta alcanzar la cifra de 5700 millones de dólares. El desabastecimiento irrumpe en farmacias y hospitales.

Precios regulados. El artículo 8 de la ley de regulación de precios incluye a las "moléculas" (principios activos) en el grupo de productos de precios congelados. Así, una caja de ocho pastillas del conocido protector gástrico Omeprazol costaba dos centavos de dólar, lo mismo que los 30 comprimidos de Glucofage contra la diabetes. La imposición gubernamental sitúa a la industria contra las cuerdas y ante las pérdidas (fabricar estos medicamentos es más caro que su precio de venta) reduce al mínimo la fabricación de estos remedios.

Se dispara la escasez. En 2014 se alcanzó el 60% y en 2016 llegó al 85%, tanto en medicinas de uso común como en tratamientos de alto costo.

Sin financiamiento. En septiembre de 2016 se paralizaron todos los pagos al exterior. Si no se paga la materia prima, ¿cómo se pueden fabricar las medicinas?

Alarma roja entre enfermos crónicos. En 2016 el Estado redujo la lista de las medicinas prioritarias a comprar y dejaron fuera condiciones de salud crónicas más complejas: cáncer de mama, esclerosis múltiple, condiciones psiquiátricas, artritis, hemofilia, trasplantados, diálisis, VIH, paliativos..."Frenazo por completo de la llegada de productos", recuerda Reyna.

Cierre de farmacéuticas. Las deudas e impagos golpean duramente a la industria: de las 56 plantas farmacéuticas existentes, solo sobreviven 15, tras la expropiación y el cierre por contaminación de SM Pharma.

Solución a la cubana. El gobierno otorgó la licitación de medicamentos a militares, que conforman compañías cercanas al poder que realizan compras internacionales a precios desorbitados. Los precios se multiplican en las farmacias, lo que se une a la escasez tan palpable. Del contrabando de la frontera, que incluía medicinas a precios irrisorios, se pasa a la triangulación: se vende muy barato al exterior y se recompra mucho más caro.

Consecuencias. Enfermos y hospitales, que sufren el mismo proceso con sus insumos, se convierten en los grandes perdedores del huracán bolivariano. Las víctimas directas del desastre son 140.000 enfermos de cáncer, más de 300.000 con dolencias cardiológicas, 300.000 enfermos crónicos, como Parkinson y hemofilia, y 79.000 con VIH. Dejan de recibir tratamiento desde 2016 o lo reciben de forma intermitente, con todo lo que ello conlleva para el agravamiento de su salud. La "dieta" es tan severa que algunos se han visto obligados a recurrir a medicamentos veterinarios.

Enfermedades infecciosas

  • La crisis en Venezuela está acelerando el resurgimiento de la malaria, el mal de Chagas, el dengue, el Zika y otras peligrosas enfermedades infecciosas, y amenaza con desbaratar 20 años de avances en salud pública, advirtieron expertos en un estudio publicado en la revista The Lancet Infectious Diseases.
  • Los investigadores afirman que es posible que las epidemias se propaguen más allá de las fronteras de Venezuela, lo que podría causar una emergencia sanitaria a nivel regional.

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