Crece el temor en Brasil por una nueva ola de amenazas al PT

Intentaron secuestrar a otro intendente; varios más recibieron cartas o llamadas
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23 de enero de 2002  

SAN PABLO.- Un nuevo intento de secuestro de un intendente del Partido de los Trabajadores (PT) y una ola de amenazas a jefes comunales, gobernadores y legisladores de la agrupación alarmaron ayer a las autoridades y a las organizaciones políticas, apenas unos días después del secuestro y posterior asesinato del intendente de Santo André, Celso Daniel.

El intendente Airton Montanher, de Ribeirão Corrente, interior de San Pablo, sufrió ayer un intento de secuestro luego de recibir dos cartas con amenazas de muerte. La policía no reveló los detalles del episodio, pero dos personas fueron detenidas.

El candidato del PT al gobierno del Estado de San Pablo para las elecciones de octubre, José Genoino, recibió tres amenazas por correo electrónico. Los e-mails venían identificados como provenientes del remitente farb@farb.com. La dirección era apócrifa, pero la sigla identifica al Frente de Acción Revolucionaria Brasileña, que se adjudicó el asesinato del intendente de Campinas, Antonio da Costa, y que viene prometiendo en diferentes cartas y amenazas telefónicas eliminar a los dirigentes del PT, por haberse "acercado a la derecha".

El mensaje recibido por Genoino, escrito con modismos carcelarios y errores de ortografía, decía: "Vos vas a morir, rey de los infieles. Vas a ser fusilado. Esta organización va a eliminar a todos los del partido. Ustedes del PT van a sufrir. Su fin está cerca".

La policía aún no logró identificar, después de más de medio año de amenazas, el origen de los mensajes, ni tampoco la composición del grupo autodenominado FARB. En un principio, por su carácter paranoide y contradictorio, los mensajes habían sido ignorados por los dirigentes que los recibían. Pero tras la muerte del intendente de Campinas primero, la de Celso Daniel la semana pasada y casi un centenar de atentados contra dirigentes petistas en los últimos cuatro años comenzaron a pensar en la real existencia de la organización.

Ayer mismo fueron amenazados también el intendente de Guarulhos, Eloi Pieta, mediante un mensaje enviado directamente a la policía. Luego fue el gobernador de Mato Grosso do Sul, José Miranda dos Santos, conocido como Zeca do PT. Más tarde, el intendente de Embú (SP), Geraldo Cruz, que ya había sufrido un atentado la semana pasada, recibió un mensaje escrito en su propio comité: "Sentimos mucho, pero estás en nuestra lista negra. La próxima bomba la vamos a tirar dentro de tu auto". El mensaje estaba firmado con una sigla hasta ahora desconocida, Apmdc, no aclarada. Por último, la senadora nacional del PT, Heloisa Elena, recibió otra amenaza de muerte del FARB.

El hecho de que se produjera durante un momento en que la seguridad de los dirigentes fue reforzada y los servicios de inteligencia intentan rastrear cualquier mensaje de amenaza reforzó ayer la idea de que se podría estar frente a una organización criminal realmente vinculada con los episodios de violencia contra el PT.

Ayer mismo asumió la intendencia de Santo André el viceintendente, Jo‹o Avamileno. Sin poder contener el llanto, en medio de un clima de tensión, resumió: "Es muy triste asumir en estas circunstancias".

Por la tarde, el presidente honorario del PT y precandidato presidencial Luiz Inacio Lula da Silva se reunió con el presidente brasileño, Fernando Henrique Cardoso. El candidato presentó ideas para mejorar la seguridad de los brasileños y exigió que fueran encontrados los culpables de los atentados contra el PT.

Cardoso se comprometió a llegar hasta las últimas consecuencias para descubrir si el crimen contra Daniel fue político, y declaró que el país vive "una guerra contra el crimen". A nueve meses de dejar su segundo mandato, Cardoso no quiere que el último año de su gobierno sea recordado como el año del miedo a la violencia.

Un momento crucial

  • BRASILIA (DPA).- Tras el asesinato del alcalde Celso Daniel, los brasileños se preparan para entablar una guerra contra el crimen organizado, que muestra un poder creciente contra el cual la policía está inerme, según admitió el gobernador de San Pablo, Geraldo Alckmin. O Globo publicó ayer un editorial en el que afirma que Brasil está en una situación similar a la que llevó a los italianos a las calles contra la mafia, a los españoles a dar un "basta" al terrorismo o a los estadounidenses a unirse contra la violencia racial.
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