Crecen las peleas entre los líderes europeos

Elisabetta Piqué
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30 de octubre de 2011  

ROMA.– En las fotos "de familia" aparecen sonrientes. En las imágenes de los noticieros se dan palmadas en la espalda o se abrazan como viejos amigos. Pero son gestos forzados, pour la galerie.

Más allá del acuerdo logrado contra reloj el jueves pasado para salvar el euro, hoy hay más peleas que coincidencias en la atribulada Unión Europea (UE), como la que protagonizaron Nicolas Sarkozy y David Cameron; Angela Merkel y el presidente francés contra Silvio Berlusconi, y los retos que recibió el primer ministro griego, Giorgios Papandreu.

Con la UE al borde de una crisis de nervios y con evidentes problemas arquitectónicos que ponen en duda el futuro de la eurozona, las diferencias acechan. En las fotos "de familia" todos sonríen, quizás intentando exorcizar el fantasma de una "explosión" de Europa, imagen que utilizó hace unos días Sarkozy, que también dijo que "fue un error" que Grecia entrara en la eurozona. Pero nunca, como en este momento, hubo divisiones tan fuertes entre quienes lideran el Viejo Continente.

"Lo «imprescindible» para Alemania equivale a lo «impracticable» para Grecia; lo que para Sarkozy es «esencial», para la canciller Merkel es «imposible». El límite máximo para Eslovaquia, para España es el mínimo indispensable", graficó el prestigioso analista británico Timothy Garton Ash.

El domingo pasado, la canciller alemana, Angela Merkel, le regaló un osito de peluche a Sarkozy. Era para Giulia, la hija que "Sarkó" tuvo con Carla Bruni, a quien no pudo ver nacer por culpa de la dramática crisis de deuda de la eurozona, que para analistas y mercados sigue latente pese al acuerdo alcanzado en la cumbre de Bruselas. Nadie sabe si el plan funcionará y si es suficiente para evitar el contagio a otros países en riesgo de la región.

Líderes de la primera y segunda economía de la UE, en los últimos meses de cumbres cruciales y reuniones frenéticas, Merkel y Sarkozy se volvieron tan influyentes y dependientes el uno del otro que los europeos ya los llaman "Merkozy".

Cenan juntos, hablan por teléfono, parecen casi amigos y hasta aparecieron incluso como muy cómplices cuando ostentaron risitas sarcásticas ante una pregunta sobre si confiaban en el primer ministro italiano, Silvio Berlusconi, en una conferencia de prensa conjunta, el domingo pasado, que desencadenó la furia del Cavaliere .

Pero es un secreto a voces que lo de ellos no es amor, sino una convivencia obligada por la urgencia de los acontecimientos. "Es una relación necesaria. De hecho, en verdad no se quieren mucho. Tampoco se llevan bien, pero fingen lo contrario, por necesidad", confió un observador alemán. "Si los líderes europeos son una familia, y Merkel y Sarkozy una pareja de hecho que la domina, Berlusconi es el tío medio delincuente, el que aparece borracho en Navidad y arruina la fiesta acosando a la chica más linda", escribió, por su parte, el periodista británico Peter Popham.

Gaffes

Se han derramado ríos de tinta sobre las gaffes internacionales del Cavaliere , que en la actualidad afronta una de sus peores crisis políticas. Van desde los cuernos que le puso al ex canciller español Josep Piqué, en una famosa foto de grupo, a cómo se le fueron los ojos para mirarle la cola a la nueva primera ministra danesa, Helle Thoming-Shmidt, en la cumbre de hace unos días en Bruselas.

Berlusconi solía jactarse en Italia de su " savoir fair " fuera de todo protocolo, de que era el más veterano y experimentado entre los líderes de la UE, muy amigo de todos, especialmente del premier ruso, Vladimir Putin, y del ex presidente George W. Bush.

Pero la verdad es que Berlusconi siempre se llevó mal con el eje franco-alemán. Según una intercepción telefónica revelada el mes pasado, en la que hablaba con uno de sus reclutadores de chicas, definió a Merkel como una " culona inchiavabile " ("culona incogible").

"Ningún líder europeo puede ya tomarlo en serio a Berlusconi", explicó Mats Peerson, del think-tank Open Europe.

Si no hay química a nivel personal entre los líderes de las tres principales economías de la eurozona, otro factor de división en la UE es el recrudecimiento de las tensiones entre los 17 países que comparten la moneda común y los 10 que no están en ella, con Gran Bretaña a la cabeza.

Como fiel reflejo de ello, siempre en la cumbre de Bruselas, Sarkozy se salió de las casillas con el primer ministro británico, el conservador David Cameron.

"Perdiste una buena oportunidad para callarte la boca. Estamos hartos de que nos critiquen y nos digan qué tenemos que hacer. Ustedes dicen que odian el euro y que no se quieren unir a él, y ahora quieren interferir en nuestras reuniones", atacó Sarkozy, sin contemplaciones. Antes de la cumbre en Bruselas, Cameron había insistido en que no se restringiera a los miembros de la eurozona e incorporara a todo el bloque, algo que Sarkozy no estaba dispuesta a ceder.

Las relaciones no son mejores entre los mandatarios de los países más poderosos del bloque y los de las naciones hoy más debilitadas. El premier Giorgios Papandreu debe defenderse a diario en Grecia de las críticas de quienes lo acusan de ser un títere de Alemania. El presidente del gobierno español, José Luis Rodríguez Zapatero, por su parte, ya con un pie fuera de la Moncloa, tuvo que insistir, en Bruselas, en que su gobierno sí había hecho los "deberes", a pesar de que Merkel le había sugerido que aún tenía mucho por hacer.

Los expertos dicen que nunca fueron fáciles las relaciones entre aliados. No por casualidad, los tres pioneros de la UE -el ex canciller francés Robert Schuman; el ex canciller alemán Konrad Adenauer, y el ex premier italiano Alcide de Gasperi- tenían mucho en común: los tres eran devotos católicos de zonas periféricas de sus respectivos países, y los tres hablaban alemán desde la cuna (Schuman era originario de Luxemburgo y De Gasperi, de la región del Tirol).

Y hablando de ellos, muchos analistas también creen que el gran problema en verdad es que hoy no hay líderes a la altura de las circunstancias.

"Nicolas Sarkozy no se parece ni a Valéry Giscard d'Estaing ni a François Mitterrand, los más europeístas entre los presidentes de la V República. Angela Merkel no se parece ni a Helmut Schmidt ni a Helmut Kohl, los cancilleres más cercanos al espíritu de Adenauer. Berlusconi no se parece ni a Giulio Andreotti ni a Bettino Craxi, dos hombres de Estado que trabajaron para garantizar a Italia un rol europeo", indicó Sergio Romano, analista del Corriere della Sera.

"Y la crisis del euro es mucho más complicada y grave de las que se afrontaron en el pasado. Hubo un largo período en el que las ganas de Europa y el sentimiento de pertenencia a una familia común terminaban por prevalecer sobre los egoísmos nacionales. Hoy, Sarkozy, Merkel y Berlusconi parecen considerar a Europa como una cruz que deben cargar en vez de un futuro por el que vale la pena vivir y trabajar", añadió Romano.

Qué puede suceder con la eurozona, según los expertos

JOSEPH STIGLITZ

Nobel de Economía 2001

"Hace falta una reforma del sistema financiero mundial"

Si no logramos una mejor comprensión de las causas de la crisis, no podremos implementar una estrategia eficaz de recuperación. Y, por el momento, no tenemos ni lo uno ni lo otro. La receta para el mal que aqueja a la economía se deduce a partir del diagnóstico: hacen falta sólidos planes de gasto público que apunten a reducir la desigualdad y una reforma del sistema financiero global que cree alternativas a la acumulación de reservas. Tarde o temprano, los líderes mundiales se darán cuenta de que es así, ya que, mientras las perspectivas de crecimiento empeoren, no tendrán otra alternativa. ¿Pero cuánto sufrimiento deberemos soportar hasta que eso ocurra?

DANI RODRIK

Profesor de Economía

"Europa necesita dar pasos hacia la unificación fiscal"

Europa necesita dar pasos resueltos hacia la unificación fiscal para que la eurozona pueda sobrevivir. La eliminación de la capacidad de los gobiernos de caer en grandes déficit y endeudarse a voluntad es la necesaria contrapartida de una garantía solidaria de las deudas soberanas y las facilidades de crédito que existen hoy. Sin embargo, esto no puede significar que la política fiscal de, por ejemplo, Grecia o Italia, se determine en Berlín. Si bien se reconoce cada vez más la necesidad de la unificación fiscal, no está claro si los líderes europeos están dispuestos a enfrentarse de manera decidida a su lógica política.

PAUL KRUGMAN

Nobel de Economía 2008

"La impresión es que el sistema del euro está condenado"

A estas alturas, Grecia no es más que un triste asunto secundario. El peligro actual proviene de un pánico bancario respecto a Italia, tercera economía de la eurozona. Los inversores, temiendo una suspensión de pagos, exigen tipos de interés altos en la deuda italiana, que hacen que el default sea más probable. A lo mejor los dirigentes europeos dan ahora con un plan de rescate verdaderamente creíble. Eso espero, pero no confío en ello. La amarga verdad es que cada vez da más la impresión de que el sistema del euro está condenado. Y la verdad aún más amarga es que, dado cómo ese sistema se comporta, a Europa le iría mejor si se hundiese cuanto antes mejor.

KENNETH ROGOFF

Ex Jefe del FMI

"El verdadero problema es que la economía está estancada"

¿Por qué todos siguen refiriéndose a esta crisis como la "gran recesión"? El término, después de todo, se basa en un peligroso mal diagnóstico de los problemas que enfrentan Estados Unidos y Europa, dando lugar a malas previsiones y a malas políticas. La frase "gran recesión" da la impresión de que la economía sigue el contorno de una recesión típica, algo más severa. Pero el verdadero problema es que la economía global está gravemente estancada, y no hay una salida rápida sin un plan para transferir riqueza desde los acreedores a los deudores. Un término más preciso -aunque menos tranquilizador- para calificar la crisis es "La Segunda Gran Contracción".

NOURIEL ROUBINI

Economista

"La eurozona necesita una mayor integración fiscal"

Los problemas de la eurozona son crónicos. Y la recesión podría ya haber comenzado allí. El mayor riesgo de la eurozona es el contagio y la posibilidad de un default desordenado de tal magnitud que eclipsaría el hundimiento del banco de inversión Lehman Brothers. La eurozona necesita una mayor integración fiscal para evitar futuras crisis. De todas formas, hay una probabilidad significativa de que haya otra recesión en la mayoría de las economías avanzadas. Además, China también tiene que hacer frente al riesgo de un aterrizaje brusco en los próximos años.

EDMUND PHELPS

Nobel de Economía 2006

"Hay que hacer cirugía en las instituciones clave de Occidente"

Hay que hacer una cirugía básica en las instituciones clave de las economías del mundo Occidental, principalmente del sector financiero. Rediseñarlo para que no sea tan vulnerable ni tenga pérdidas catastróficas, sino que contribuya al dinamismo del sector empresarial. El mundo no va a progresar si no se introducen los cambios necesarios para equilibrar una buena economía. Y para lograr ese equilibrio es necesario poner en marcha una economía con justicia social, lo que supone un trabajo muy complejo a través de acciones y herramientas gubernamentales.

GEORGE SOROS

Empresario
George Soros

La división de la eurozona sería catastrófica. Pero, en su forma actual, el euro no funciona. El caso es que no se puede deshacer la tortilla una vez hecha. Hace falta una estrategia de crecimiento y un sistema diseñado para corregir desequilibrios por medio de ajustes, no sólo en los países deudores, sino también en los acreedores, como Alemania. Tendrían que utilizar el fondo de estabilidad para garantizar todos los bancos de la eurozona. A cambio, las autoridades ejercerían un control sobre ellos para evitar la venta de activos y garantizar la reanudación del crédito. Esto es crucial para impulsar la economía y evitar lo que podría convertirse en una depresión.

KLAUS ZIMMERMAN

Director del Instituto para el Futuro del Trabajo

"El plan europeo se mueve en una dirección correcta"

Falta tiempo para ver los resultados del plan acordado en Bruselas, pero con la reducción del 50% de la deuda de Grecia dimos un paso importante. Además, el aumento del fondo de estabilidad financiera se mueve en dirección correcta: aunque sólo lucha contra algunos síntomas, sirve para calmar los mercados y dar una base al recorte de la deuda griega. Para combatir las causas de la crisis, hace falta un concepto sustentable y a largo plazo de reformas estructurales. La eurozona necesita una institución fuerte para controlar los presupuestos públicos, coordinar las políticas financieras y reglamentar la banca. Ahora soy optimista en que encontraremos la solución.

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