El polémico video le abre otro frente a Bolsonaro: crecen los pedidos de impeachment

El presidente brasileño Jair Bolsonaro
El presidente brasileño Jair Bolsonaro Fuente: Reuters
Alberto Armendáriz
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6 de marzo de 2019  • 18:39

RÍO DE JANEIRO.– La decisión del presidente de Brasil , Jair Bolsonaro , de divulgar a través de su cuenta de Twitter un video obsceno para criticar al Carnaval suscitó una lluvia de condenas en las redes sociales, donde hoy crecieron los pedidos de impeachment contra el mandatario por su falta de decoro, mientras que la oposición considera pedirle que se someta a un examen para constatar su salud mental.

Críticas a Bolsonaro por publicar video obsceno del Carnaval - Fuente: AFP

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Anoche, el presidente publicó una grabación realizada durante una de las comparsas callejeras ("blocos") en San Pablo, en la que se ve a dos hombres semidesnudos subidos al techo de una parada de taxis; mientras uno de ellos baila, el otro orina sobre su cabeza. Los organizadores del cortejo, llamado BloCu, confirmaron que la escena ocurrió anteayer, pero resaltaron que se trató de un hecho aislado durante el recorrido por el centro de la ciudad, y que el comportamiento fue reprobado por la multitud.

El polémico video le abre otro frente a Bolsonaro: crecen los pedidos de impeachment
El polémico video le abre otro frente a Bolsonaro: crecen los pedidos de impeachment Crédito: AP Photo/Diego Herculano

"No me siento cómodo en mostrarlo, pero tenemos que exponer la verdad para que la población tenga conocimiento y siempre tome sus prioridades. Esto es lo que se han vuelto muchas comparsas callejeras en el Carnaval brasileño. Comenten y saquen sus conclusiones", escribió Bolsonaro al subir el video a su cuenta de Twitter, que tiene 3,5 millones de seguidores, y es la misma que usa para difundir las noticias oficiales de su gobierno de ultraderecha.

El polémico video subido por Bolsonaro

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Elegido, en parte, por un sector del electorado que se identificó con su propuesta de establecer una agenda de valores sociales conservadores, el mandatario pretendía dirigir la discusión sobre el Carnaval y los desbordes que pueden ocurrir en medio de los festejos, pero el debate en las redes sociales y en la prensa se centró en la desafortunada actitud del propio presidente al compartir esas imágenes indecentes para el público en general. Se resaltó que la Ley 107950, de acuerdo con la Constitución Federal, incluye entre los crímenes de probidad en la administración, que son causales de impeachment, el "proceder de modo incompatible con la dignidad, la honra y el decoro del cargo". En pocas horas, los pedidos de juicio político se propagaron y se volvieron la mayor tendencia en las redes sociales brasileñas.

"El presidente, al compartir para conocimiento de todas las naciones a través de su medio de comunicación oficial, un video de un hecho aislado mostrando desnudez y masturbación, intenta destruir la cultura, el turismo y principalmente la imagen del pueblo brasileño", escribió un usuario en Twitter que usó la etiqueta #impeachmentbolsonaro.

"Bolsonaro cometió un atentado al decoro público, al decoro del cargo y de la república brasileña. Fue uno de los atentados más violentos que un jefe de Estado haya hecho a la moralidad pública. Y aún peor, más allá de las imágenes, es que haya afirmado que ese comportamiento es común en las fiestas de Carnaval. Atribuyó el comportamiento de dos personas a millones y millones", apuntó Carlos Romano, profesor de Ética y Filosofía de la Universidad de Campinas.

Hasta en las propias filas de la derecha, Bolsonaro fue condenado. "Nada justifica que el presidente comparta pornografía por Twitter", opinó el diputado Kim Kataguiri, del derechista partido Demócratas (DEM), y uno de los fundadores del Movimiento Brasil Libre (MBL).

En vez de intentar contener los daños y aplacar el escándalo, Bolsonaro aumentó aún más la polémica al volver a escribir en Twitter: "¿Qué es una golden shower?", en referencia a los comentarios de otros usuarios que se referían con ese conocido término ("lluvia dorada") el acto exhibido en el video. El mandatario fue duramente ridiculizado por los internautas y su frase se viralizó.

"Poco a poco, el país que dio a Bolsonaro 58 millones de votos se está dando cuenta del presidente que eligió", se lamentó el columnista de la revista Veja Ricardo Noblat.

En tanto, desde la oposición de izquierda se buscó sacar rédito de la controversia con Bolsonaro para cuestionar la salud mental del presidente, que en apenas dos meses de gobierno ya enfrentó escándalos por denuncias de corrupción de su hijo mayo r, el senador Flavio Bolsonaro, vinculado también a las milicias de Río, y de desvío de fondos públicos durante la campaña electoral dentro de su agrupación, el Partido Social Liberal (PSL).

"No podemos descartar la posibilidad de solicitar un examen de salud mental. El país puede estar en mando de una banda involucrada en corrupción y en milicias parapoliciales liderada por un psicópata que nos llevará al caos. La cuenta debe ser bloqueada de inmediato por Twitter", señaló el diputado Paulo Pimenta, líder de la bancada del Partido de los Trabajadores (PT), en la Cámara baja.

"Los tuits de Bolsonaro son incompatibles con el cargo que ocupa. Un presidente tiene la obligación de actuar con un mínimo de decoro. Él demuestra no tener postura o responsabilidad. Totalmente sin noción. Es increíble", resaltó el diputado Alessandro Molon, del Partido Socialista Brasileño (PSB).

El caso de Bolsonaro recordó lo sucedido en 1994 con el entonces presidente Itamar Franco, que fue al Sambódromo Marqués de Sapucaí, en Río, y fue fotografiado desde debajo del palco con una modelo que no llevaba ropa interior. En aquel momento, también se habló de falta de decoro del mandatario y se llegó a pedir su impeachment, sobre todo desde los sectores militares. Hoy, de los 22 ministros en el gabinete de Bolsonaro, ocho provienen de las Ffuerzas Aarmadas.

Durante el Carnaval, es muy común que los brasileños aprovechen para hacer críticas políticas a través de disfraces o carteles, y este año, Bolsonaro fue uno de los blancos preferidos. Pocas semanas antes de los festejos, los músicos Caetano Veloso y Daniela Mercury presentaron una canción, "Prohibido el Carnaval", que hacía alusión a la ola moralista introducida por el nuevo gobierno. El presidente reprochó que estos "artistas famosos" hayan usado la legislación de incentivo fiscal a la cultura -Ley Rouanet- para lucrar indebidamente y difundir las ideas de izquierda.

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