Cruenta ola de atentados contra israelíes

Un doble ataque cerca de Mombasa y otro en el norte israelí marcaron una jornada sangrienta; en total murieron 23 personas En la ciudad keniana, un hotel frecuentado por turistas de Israel fue devastado con un coche bomba Además, un vuelo chárter israelí fue atacado con misiles
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29 de noviembre de 2002  

MOMBASA, Kenya.- Con un doble atentado antiisraelí en el este de Kenya y un ataque armado contra un local de votación del partido Likud en el norte de Israel, la jornada de ayer dejó un dramático resultado de 23 personas muertas y más de un centenar de heridos, víctimas del extremismo islámico y de grupos terroristas posiblemente vinculados con la red Al-Qaeda.

De ser así, los de ayer serían los primeros ataques directos contra israelíes por parte de la red de Osama ben Laden.

El episodio más grave ocurrió cerca de la ciudad keniana de Mombasa, sobre la costa del Indico, donde tres atacantes suicidas (dos de ellos en un automóvil) provocaron la muerte de 15 personas en un hotel frecuentado por israelíes. El hotel está ubicado a poca distancia del aeropuerto local, donde en otro hecho casi simultáneo un avión israelí con 261 pasajeros fue atacado con misiles, que erraron el blanco por muy poco.

Funcionarios de Kenya e Israel rápidamente atribuyeron los atentados a la red Al-Qaeda, aunque un hasta ahora desconocido Ejército de Palestina se adjudicó los ataques en un comunicado difundido en Beirut. La policía keniana dijo que dos personas detenidas cerca del hotel atacado estaban siendo interrogadas.

Sin embargo, un vocero del gobierno de Estados Unidos dijo que todavía era "prematuro saber si esto fue o no obra de Al-Qaeda", mientras que el presidente norteamericano, George W. Bush, condenó los atentados "en los términos más enérgicos" y su gobierno llamó a los palestinos a "erradicar la infraestructura del terrorismo".

En un primer momento hubo discrepancias sobre el número de víctimas mortales en el atentado contra el hotel cerca de Mombasa, pero el jefe de la policía de Kenya, Philemon Abong´o, dijo posteriormente: "La información disponible indica que murió un total de 15 personas".

Agregó que murieron "nueve kenianas que eran trabajadores del hotel, tres huéspedes israelíes y tres atacantes suicidas aún no identificados", de apariencia árabe. Otras 80 personas resultaron heridas en el estallido.

Testigos del atentado dijeron que vieron a varios sobrevivientes ensangrentados dirigiéndose hacia la playa desde el destruido hotel Mombasa Paradise y pedir a gritos agua.

La policía dijo que los atacantes estrellaron su vehículo contra la recepción del hotel y provocaron la explosión. La mayor parte de los restos del auto quedó a 15 metros de la entrada y fragmentos humanos yacían cerca de los metales retorcidos.

Yehuda Sulami, director del hotel, dijo que el vehículo arremetió contra las puertas de la valla que rodea el establecimiento a las 8.30 hora local (las 2.30 en la Argentina). Cuando llegó al salón de entrada uno de los ocupantes salió del auto, corrió hacia la recepción y detonó una carga explosiva.

La voz de los refugiados

En un comunicado distribuido por fax en Beirut, el grupo Ejército de Palestina dijo que había enviado dos células de atacantes a Kenya para "hacer que el mundo escuche una vez más la voz de los refugiados palestinos y para arrojar luz sobre el sionismo terrorista en Cisjordania y Gaza".

El comunicado añadió que los ataques fueron perpetrados para conmemorar el 55° aniversario de la partición de Palestina, que llevó al establecimiento del Estado de Israel.

Antes de conocerse el mensaje las autoridades israelíes y kenianas manifestaron la sospecha de que ambos ataques -contra el hotel y contra el vuelo chárter israelí- fueron obra de militantes de Al-Qaeda, a la que Washington acusa de los atentados del 11 de septiembre de 2001 en Estados Unidos y de los ataques en 1998 contra sus embajadas en Kenya y Tanzania.

Por su parte, el primer ministro israelí, Ariel Sharon, acusó a la Autoridad Palestina, a Estados árabes vecinos y a "una sofisticada red terrorista internacional" del atentado contra el hotel de Kenya y de un ataque armado en el norte de Israel, que causó ocho muertos -incluidos los dos atacantes- y al menos 36 heridos.

El ataque contra un lugar de votación en el pueblo de Beith Shean se produjo mientras el oficialista Partido Likud realizaba elecciones internas, en las que disputaban el liderazgo el premier Sharon y el canciller Benjamin Netanyahu.

Los atacantes primero abrieron fuego en una terminal de ómnibus, antes de dirigirse al lugar de votación. Las Brigadas de los Mártires de Al Aqsa, una milicia vinculada con el movimiento Fatah, de Yasser Arafat, se adjudicó el ataque como represalia por la muerte de dos militantes esta semana en Jenin, Cisjordania.

Minutos antes de la explosión en el hotel de Mombasa, un avión israelí de la aerolínea Arkia, con 261 pasajeros a bordo, fue atacado con dos misiles cuando despegaba del aeropuerto local. Ezra Gozlan, un pasajero sentado en la parte trasera de la aeronave, dijo que vio un misil pasar cerca del ala del avión momentos después del despegue.

"Todas las ruedas estaban en el aire y luego escuchamos la explosión. Pasó alrededor de un metro por encima del ala", añadió el pasajero. Seis horas después el avión aterrizó sin problemas en Israel, escoltado por cazas de la fuerza aérea israelí.

Una fuente de seguridad de Kenya dijo que se presumía que los atacantes utilizaron un lanzador portátil y que los misiles habrían sido lanzados desde un vehículo todo terreno.

Misiles tierra-aire

  • MOMBASA, Kenya (AP).- Si se prueba la vinculación de la red Al-Qaeda en el ataque con misiles a un vuelo chárter israelí en Kenya ésta no sería la primera vez que la organización liderada por Osama ben Laden utiliza este tipo de proyectiles tierra-aire. En mayo de este año un sudanés considerado por Estados Unidos como un militante islámico con "vínculos con el liderazgo de Al-Qaeda" disparó un misil SA-7 (Strela) contra un avión norteamericano en momentos en que despegaba de una base militar en Arabia Saudita. Y también el pro iraní Hezbollah contaría con este tipo de armamento.
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