Decenas de talibanes murieron asfixiados

Viajaban a prisión en contenedores
(0)
12 de diciembre de 2001  

WASHINGTON.- Decenas de talibanes murieron asfixiados tras rendirse ante las fuerzas de la Alianza del Norte mientras eran transportados a prisión en contenedores cerrados, reveló ayer The New York Times.

Según el periódico, los prisioneros de guerra, entre ellos numerosos extranjeros que combatían en las filas talibanas, fueron encerrados en seis contenedores para ser trasladados desde la ciudad de Kunduz, el último bastión del régimen del mullah Omar en el norte de Afganistán, hasta una prisión en Shibarghan, trayecto en el que permanecieron hasta tres días encerrados.

Cuando los contenedores metálicos -que normalmente suelen usarse para llevar mercancías en los barcos y muchas veces hasta hacen de negocios móviles- fueron abiertos, 43 de los 3000 prisioneros trasladados ya habían muerto, algunos por asfixia y otros por heridas que tenían de batallas anteriores. En tanto, otros tres perecieron cuando llegaron a Shibargan, según admitió al diario un comandante de la Alianza.

Más víctimas

Sin embargo, el relato de algunos sobrevivientes hace pensar que el número de víctimas es mucho más alto, según The New York Times.

En este sentido, un paquistaní contó al enviado del diario neoyorquino que casi todas las personas amontonadas en su contenedor, que -según estima- serían unas 100, habían muerto por sofocamiento, y sólo siete se habían salvado.

"No había oxígeno, no se podía respirar", exclamó, al tiempo que explicó que logró escapar de la muerte gracias a una fisura en la superficie metálica que le permitió respirar, alternándose con otros seis hombres en una lucha frenética por sobrevivir.

Otros testigos contaron también que vieron a guardias de la Alianza descargar decenas de cadáveres de los contenedores durante el viaje a Shibarghan.

En un país donde los enemigos son, la mayoría de las veces, asesinados en el lugar de batalla, el alto número de prisioneros actuales significa un problema logístico para la Alianza del Norte, que no cuenta con suficientes cárceles en todo el territorio. Además, algunos prisioneros, como un grupo de uzbekos, pidieron que no se los repatríe por temor a ser asesinados.

Los talibanes que se rindieron reciben arroz, pan, un par de zapatos y cursos de "reeducación", donde se les dice que Osama ben Laden y el mullah Omar querían destruir Afganistán.

ADEMÁS

MÁS leídas ahora

Esta nota se encuentra cerrada a comentarios

Descargá la aplicación de LA NACION. Es rápida y liviana.