Declaran el alerta máximo en todo Israel

El jefe del servicio de inteligencia israelí dijo que se temen atentados mucho más graves y acusó nuevamente a Arafat
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24 de enero de 2002  

JERUSALEN.- Las fuerzas de seguridad israelíes declararon ayer el estado de alerta máximo en todo el territorio ante el temor a una nueva ola de atentados terroristas, un día después de que el grupo extremista palestino Hamas anunció una "guerra total" contra Israel en venganza por la muerte de cuatro militantes.

También la población palestina de Cisjordania y la Franja de Gaza temía una respuesta militar israelí a un sangriento ataque, anteayer, en pleno centro de Jerusalén, en una nueva escalada que, según los analistas locales, deja a palestinos e israelíes al borde de una guerra abierta.

Dos mujeres murieron en la madrugada de ayer a raíz de ese atentado, el más reciente en una dramática escalada de violencia en Medio Oriente en los últimos días. Otras 30 personas resultaron heridas en el episodio, cuando un integrante de las Brigadas Al-Aqsa, un grupo armado cercano a Al Fatah, el movimiento del líder palestino Yasser Arafat, abrió fuego y disparó de manera indiscriminada en una concurrida calle de Jerusalén.

Las fuerzas de seguridad están convencidas de que el promotor de los atentados es el propio Arafat y no descartan la posibilidad de una intensificación de las actividades de los grupos extremistas. En este sentido, el nuevo jefe del servicio de inteligencia militar de Israel, general Aharon Zeevi-Farkash, dijo que Israel se debe preparar para una ola de ataques "peor de lo que hemos experimentado hasta ahora en ciudades israelíes". Según el general, que habló ayer ante la Comisión Parlamentaria de Relaciones Exteriores y Defensa, Arafat dio vía libre a las organizaciones armadas palestinas para que reanuden los atentados contra Israel.

Por su parte, el primer ministro de Israel, Ariel Sharon, y el titular de Defensa, Benjamin Ben-Eliezer, mantuvieron una ronda de consultas para escoger el o los blancos por atacar a partir de una lista de objetivos ya aprobada por el gabinete de seguridad israelí, según indicaron fuentes periodísticas locales. El premier responsabilizó a Arafat -prácticamente cautivo del ejército israelí en sus oficinas de Ramallah- por el ataque en Jerusalén, y lo acusó de querer "llevar a la región a una guerra" que -según confió a sus allegados- "nosotros impediremos".

La explicación de las Brigadas Al-Aqsa al reivindicar el ataque en Jerusalén fue que se trató de una represalia por el asesinato, la semana pasada, de su líder Raed al-Karmi, a quien el ejército israelí dio muerte en Tulkarem, en el norte de Cisjordania.

Ayer, además, miles de palestinos marcharon en la ciudad cisjordana de Nablus, en el funeral de tres de los cuatro militantes muertos anteayer en un ataque israelí contra lo que el ejército dijo era una fábrica de explosivos de Hamas. El grupo extremista invocó estas muertes para anunciar una "guerra total" contra Israel.

Apoyo a Hamas

"¡Venganza, venganza, Brigadas al-Qassam!", coreaba la multitud en el funeral, expresando su apoyo al ala militar de Hamas. Entre los muertos figura Youssef Soragji, de 42 años, líder de la rama armada del grupo terrorista en Cisjordania y autor intelectual de varios atentados suicidas en Israel.

El general Yitzhak Eitan, un comandante del ejército en Cisjordania, destacó que el laboratorio de explosivos era el más importante descubierto hasta ahora por las fuerzas israelíes, y añadió que los comandos hallaron cinturones con bombas, químicos y gran cantidad de armas "destinadas a los próximos ataques terroristas".

Pero el mismo pesimismo de los israelíes se refleja en los palestinos, cada vez más convencidos de que el premier Sharon ha decidido ya destruir las estructuras de la ANP.

En una dura entrevista por radio, el secretario del gobierno palestino, Ahmed Abdel Rahman, dijo que "desde que los tanques rodean las oficinas de Arafat", en Ramallah, los palestinos no se sienten ya vinculados a los compromisos políticos y de seguridad alcanzados antes con Israel.

Abdel Rahman acusó además a Estados Unidos de pecar "de ceguera política" por haber apoyado, según su punto de vista, la presión de Sharon en los territorios autónomos. "No le imploraremos, agregó el funcionario, que nos envíen de nuevo a Anthony Zinni", el mediador norteamericano.

Por su parte, Arafat, bajo virtual arresto domiciliario, pidió ayer garantías de Estados Unidos y de la Unión Europea para viajar a Marruecos y luego regresar a los territorios bajo su control.

Peres desacreditó a Arafat

  • ESTRASBURGO (EFE).- El ministro de Relaciones Exteriores israelí, Shimon Peres, declaró ayer que no existe, hoy por hoy, un interlocutor palestino válido, y que sin esa figura cualquier negociación de paz "es imposible". Con estas declaraciones, realizadas en Estrasburgo, Peres desacreditó como interlocutor en el proceso de paz en Medio Oriente al presidente de la Autoridad Nacional Palestina (ANP), Yasser Arafat, actualmente confinado por el ejército israelí en sus oficinas de Ramallah. En su opinión, el líder palestino debería controlar a los grupos armados que están "socavando su posición".
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