Defienden Washington con misiles por temor a un ataque

El segundo de Al-Qaeda llamó a lanzar atentados en todo el mundo; bomba en Yale
Jorge Rosales
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22 de mayo de 2003  

WASHINGTON.– Ante el creciente temor a un atentado en Estados Unidos, reforzado por una nueva amenaza lanzada ayer por Al-Qaeda y el estallido de un artefacto explosivo en la Universidad de Yale (Connecticut), el presidente George W. Bush prometió ayer no bajar los brazos "hasta terminar con el terrorismo global" mientras el Pentágono comenzó a desplegar misiles antiaéreos en puntos estratégicos de la capital para protegerla de eventuales ataques.

El clima de tensión e incertidumbre sobre un posible atentado terrorista invadió a la administración republicana tras contar con información de inteligencia sobre supuestos planes de Al-Qaeda, luego de los atentados en Arabia Saudita y Marruecos, que dejaron 75 muertos, y del mensaje del número dos de la red terrorista y brazo derecho de Osama ben Laden, Ayman al-Zawahiri, en el que insta a atacar embajadas de varios países occidentales.

El refuerzo de la seguridad en respuesta al incremento del nivel de alerta, que pasó del grado elevado al alto, era perceptible ayer en las calles de esta ciudad con el aumento de los controles policiales en los alrededores de la Casa Blanca, el Congreso, el Departamento de Estado y en otros edificios emblemáticos del poder norteamericano.

También regresaron los patrullajes de aviones de combate en el área metropolitana, que además de Washington incluye zonas de los Estados de Maryland y Virginia, donde están ubicados el Pentágono y el cuartel central de la CIA. Y reaparecieron los vehículos todoterreno con lanzaderas de misiles antiaéreos, que habían sido desplegados por primera vez al cumplirse un año de los atentados contra las Torres Gemelas y el Pentágono.

Pero no se alteró la rutina de los habitantes de la región, que continuaron con su ritmo habitual. Desde el 11 de septiembre de 2001 los norteamericanos han convivido con extremas medidas de seguridad, controles policiales y de inteligencia e incluso han sido vigilados de manera secreta con cámaras ocultas, escuchas telefónicas y control del correo electrónico.

Posibles blancos

El director del FBI, Robert Mueller, reconoció ayer que Estados Unidos no cuenta con información específica sobre objetivos o el momento en el que se podría producir un eventual atentado en territorio norteamericano o contra intereses de este país en el exterior.

Sin embargo, fuentes federales citadas por la agencia AP dijeron ayer que en dos interceptaciones electrónicas entre supuestos integrantes de Al-Qaeda se hacía mención a planes para atacar en Nueva York, Washington, Boston y en la costa, aunque sin mencionar un lugar específico.

El presidente Bush, que podría viajar a Kuwait al final de una gira por Europa, a principios de junio, para visitar las tropas norteamericanas destacadas en ese país que intervinieron en la guerra contra Irak, prometió ayer perseguir a los terroristas y "continuar con la lucha hasta que haya pasado el peligro".

"Perseguiremos a los terroristas en cada lugar oscuro de la tierra", dijo Bush en un acto ante egresados de la escuela de guardacostas, en Connecticut.

Bush ha sido duramente cuestionado por la oposición demócrata por el impacto negativo que la guerra en Irak tuvo en la estabilidad de Medio Oriente y por haberse concentrado en derrocar a Saddam Hussein y descuidado la guerra contra Al-Qaeda.

El influyente diario The New York Times fue particularmente duro con el presidente Bush en su editorial de anteayer: señaló que la decisión de su gobierno de ir sin el respaldo internacional de las Naciones Unidas a la guerra con Irak ha hecho que decaiga el deseo de otras naciones de cooperar en la guerra global contra el terrorismo.

Progresos

Pocas horas después de que se difundió un video con la amenaza del número dos de Al-Qaeda, Ayman Al- Zawahiri, para atacar intereses norteamericanos y de países aliados (ver nota aparte), Bush dijo que se "están haciendo progresos" en la guerra contra el terrorismo y destacó que "cerca de la mitad de la cúpula ha sido capturada o está muerta".

La violenta reaparición de la organización terrorista fundada por Osama ben Laden, autora de los atentados contra las Torres Gemelas y el Pentágono del 11 de septiembre de 2001, se produjo en Arabia Saudita, el 12 de mayo, y en Marruecos, el viernes pasado. Según el gobierno saudita, una célula de Al-Qaeda habría viajado a Estados Unidos o Europa y planifica hacer algo "muy grande".

"No les vamos a dejar a los terroristas los santuarios ni las bases que ellos necesitan para planificar los golpes, como lo hemos hecho en la batalla de Afganistán", sostuvo Bush en relación con la guerra librada contra el régimen talibán y la red Al-Qaeda tras los atentados del 11 de septiembre.

Mueller, director del FBI, sostuvo ayer que los ciudadanos estadounidenses deben continuar con su rutina diaria "en el entendimiento de que habrá seguridad".

SWAT en las calles

Comandos especiales, conocidos popularmente como SWAT, patrullaban ayer las calles de la capital y de los alrededores y realizaban controles al azar para detectar posibles terroristas.

Los monumentos ubicados en el corredor conocido como National Mall, entre el Capitolio y el monumento a Lincoln, permanecerán abiertos el fin de semana próximo, que será largo porque el lunes será feriado por el Día de la Memoria, pero se establecerán mayores medidas de seguridad.

Donde el incremento de los controles es más perceptible también es en la mayoría de los aeropuertos del país, con chequeos de seguridad en los automóviles y perros tratando de detectar explosivos.

La Administración Federal de Aviación podría prohibir los vuelos sobre los estadios deportivos y no permitir que pequeños aviones vuelen en un radio de 30 kilómetros del centro de Washington.

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