Dos hermanas no vuelven al frente

La melliza de una de ellas, también soldado, murió en Irak
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29 de abril de 2004  

WASHINGTON.- Las dos hermanas de una soldado estadounidense muerta en una emboscada en Bagdad decidieron ayer no reincorporarse a sus unidades en Irak, haciendo caso al pedido que les efectuaron sus padres, el gobernador del Estado de Wisconsin -donde residen-, Jim Doyle, e incluso las propias fuerzas armadas.

Rachel y Charity Witmer, de 24 y 20 años, respectivamente, optaron por cumplir el resto de sus obligaciones militares en los Estados Unidos, según informó un amigo de la familia por medio de un comunicado que puso fin a semanas de especulaciones en torno de si regresarían o no a Irak. Las dos hermanas aún no tienen destino fijado.

"Es, por lejos, la decisión más difícil que hemos tomado en nuestras vidas", señalaron las hermanas, que en varias oportunidades habían manifestado su intención de regresar a sus puestos de combate.

"Estoy muy orgullosa de mis chicas", señaló por su parte la abuela de las soldados, Jan Pretzel, que opinó que sus nietas ya hicieron mucho por su país, aunque aclaró que la decisión de quedarse en los Estados Unidos fue muy difícil debido a su sentido de la lealtad.

Michelle, melliza de Charity, murió el pasado 9 de abril cuando su vehículo de la Policía Militar -unidad a la que también pertenece Rachel- fue atacado con disparos de armas de fuego.

Las tres habían ingresado en las fuerzas armadas para poder pagar su educación universitaria.

Tras la muerte de Michelle, John Witmer dijo que su familia ya había "sacrificado demasiado" y que "no resistiría vivir otro año" con sus hijas combatiendo en Irak, mientras que un general recomendó que permanezcan en los Estados Unidos debido a que la gran repercusión del caso podría poner en peligro a sus ex compañeros que continúan en Irak.

La legislación militar estadounidense prevé que, en caso de que un soldado muera, sus familiares pueden solicitar ser reasignados lejos del frente de batalla. La familia, que tiene otros dos hijos y vive en la ciudad de Nuevo Berlín, en la región de los Grandes Lagos, recibió miles de mensajes de apoyo en su página de Internet ( http://home.wi.rr.com/jwitmer/).

Abril ha sido el mes más duro para las tropas estadounidenses desde que el presidente George W. Bush declaró hace un año que las operaciones militares a gran escala habían terminado. Más de 100 soldados norteamericanos han muerto en los feroces combates que se registran entre las fuerzas de la coalición y la resistencia iraquí en las ciudades de Fallujah y Najaf.

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