Dramática advertencia de China: el virus se propaga en el interior

Admitió que la neumonía atípica será muy difícil de controlar en vastas zonas rurales
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8 de mayo de 2003  

PEKIN.- El gobierno chino anunció ayer nuevas medidas para contener la epidemia de neumonía atípica (SARS), que ayer causó la muerte de otras 11 personas en Hong Kong, 5 en China continental y 3 en Taiwan, en tanto aparecieron casos sospechosos en Ottawa (Canadá) y Francia.

China es el país más duramente afectado por el virus. En las últimas 24 horas se identificaron 159 nuevos casos (97 de ellos en Pekín, donde hubo tres muertos), lo que eleva el total de contagiados a 4560 y a 219 los muertos.

La extensión del SARS a zonas rurales es ahora la mayor preocupación del gobierno comunista, consciente de que el sistema sanitario rural no está convenientemente preparado para afrontar el reto.

El primer ministro chino, Wen Jiabao, reconoció que "va a ser muy difícil controlar la extensión del virus en las zonas rurales", aunque pidió a todos los líderes comunistas locales que aúnen esfuerzos para evitarlo.

Al término de una reunión del gabinete de ministros centrada en la lucha contra la epidemia, Wen pidió en un mensaje televisado una supervisión a escala nacional y la puesta en práctica de medidas urgentes para proteger al inmenso mundo rural, donde vive el 70 por ciento de los 1300 millones de habitantes del país, la mayoría en la pobreza.

Wen, que en días pasados ha llevado a cabo una intensa campaña de visitas a hospitales, universidades y áreas afectadas por la neumonía atípica, ha querido convertirse en un líder cercano al pueblo para intentar compensar la impopularidad que actualmente tienen las autoridades entre los ciudadanos chinos debido al negligente manejo de la crisis.

Por otra parte, los gobernantes saben que la clave para el desarrollo del país es mantener la estabilidad en el mundo rural, ya que son los campesinos los que han derrocado a las dinastías a lo largo de toda la historia china, así que una extensión de la epidemia en el campo podría desencadenar grandes protestas.

El viceprimer ministro chino, Zeng Peiyan, pidió que se acelere de forma urgente la construcción de infraestructuras contra la epidemia en el mundo rural, y rogó a los hospitales de las ciudades que ayuden a los centros médicos de las aldeas chinas en esta tarea.

Y mientras las autoridades locales toman serias medidas de control - cientos de miles de personas fueron examinadas por los médicos y miles puestas en cuarentena-, los campesinos, por su parte, luchan con otros métodos contra el virus: sobre todo petardos, incienso y plegarias, con los que buscan combatir el pánico que genera la enfermedad y espantar al "espíritu de la peste".

En el resto del mundo

En tanto, la jornada fue difícil ayer también en Hong Kong, donde hubo en total ocho nuevos casos: la cifra es contenida, si se tiene en cuenta que hace un mes el promedio era diez veces superior, pero por causas aún no aclaradas la tasa de mortalidad entre las personas ancianas con SARS aumentó un 20 por ciento (ver aparte).

Fuera de China, ayer se informó que un hombre de 29 años fue hospitalizado de urgencia anteayer en Ottawa, con síntomas que podrían ser de SARS. El paciente, que había estado en Toronto -el centro de la epidemia en Canadá- fue aislado, y si se confirma su contagio sería el primero en la capital canadiense.

En Europa, las autoridades sanitarias francesas han detectado siete casos "probables" de neumonía atípica y otros cinco, ya notificados a la Organización Mundial de la Salud (OMS), que son objeto de seguimiento médico, precisó ayer la Dirección General de la Salud (DGS).

En los siete casos "probables", se incluyen tres personas de una misma empresa que regresaron hace cinco días de un viaje de negocios de seis semanas en China. Tras su llegada a Francia, dos de ellos fueron ingresados inmediatamente en el hospital de Tourcoing (norte de Francia), mientras que el tercero ha sido hospitalizado posteriormente, según la DGS.

Se trata de trabajadores de la empresa Arc International, a quienes se les han diagnosticado los síntomas de una neumonía atípica de carácter leve y cuyo origen está por determinar.

Además, una joven danesa de 20 años fue hospitalizada ayer en Odense (centro de Dinamarca) por sospecha de SARS. La mujer había llegado a su país procedente de Francfort, pero había comenzado el viaje en Pekín y Malasia.

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