Suscriptor digital

EE.UU: protesta y boicot de inmigrantes hispanos

Unas 150 ciudades fueron afectadas por la falta de toda actividad laboral, comercial o cultural en sus comunidades; reclamaron una reforma en las leyes que no criminalice a las personas sin papeles de residencia
(0)
1 de mayo de 2006  • 18:00

Cientos de miles de inmigrantes, principalmente hispanos, faltaron al trabajo y salieron a la calle hoy, en una demostración nacional de fuerza que, aunque distó de ser unificada, logró parar o demorar el trabajo en muchos establecimientos industriales, de campo, mercados y restaurantes.

Desde Los Angeles hasta Chicago, desde Nueva Orleáns hasta Houston, el "Día sin Inmigrantes" tuvo una amplia participación a pesar de las diferencias entre los activistas acerca del mensaje a enviar a los legisladores en Washington que debaten una amplia reforma a las leyes de inmigración.

"Somos la columna dorsal de Estados Unidos, legal o ilegal, eso no importa", dijo Melanie Lugo, que con su esposo e hija asistían a un acto de miles de personas en Denver, Colorado. "Nos sostenemos mutuamente. Ellos nos necesitan tanto como nosotros a ellos".

"¡Sí se puede!"En Chicago, frente a más de 300.000 personas según cifras de la policía, el senador Barack Obama, único negro que integra la Cámara alta, trepó al estrado mientras un río de gente coreaba "¡Sí se puede!", legendario grito del líder chicano César Chávez en los años ´60.

Ante manifestantes como la colombiana Johanna Holanda, de 17 años, que llevaba a cuestas a su bebe Eric, Obama habló de la necesidad de "sacar a la gente de las sombras" y ofrecerles un camino a la ciudadanía.

Los Angeles no teme. En el centro de esa ciudad, decenas de miles de manifestantes participaron en tres marchas y entonaron cánticos como "Hoy marchamos, mañana votamos y si nos echan brincamos".

"Vamos a tener éxito (...) Ya empezamos la batalla y la tenemos que acabar y no hay que tener temor", aseguró a la AFP Bárbara Martínez, del Movimiento Latino USA en Los Angeles, una de las organizaciones convocantes del boicot.

Los vecinos de Nueva York. Cientos de inmigrantes pararon sus actividades a las 12.16 local para realizar cadenas humanas en varias partes de la ciudad, y más tarde participaron en una gran protesta convocada en Union Square.

En la "pequeña Colombia", como se conoce a Jackson Heights, una populosa sección hispana de Queens, un cartel bilingüe del supermercado America´s stores rezaba: "Estamos cerrados hoy porque queremos apoyar a nuestros agradables vecinos".

Tacos de Texas. Algunas personas lamentaron la ausencia de carritos de venta de tacos al mediodía en Houston. Pero la mayoría de las marchas fueron relativamente pequeñas, con cientos o pocos miles de participantes según las primeras estimaciones.

En previsión de la huelga, varias grandes empresas decidieron cerrar o disminuir sus operaciones.

Tyson Foods y Cargill cerraron más de una decena de plantas procesadoras de carnes. Goya Foods, la compañía de comidas hispanas preparadas más grande del país, suspendió las entregas. Gallo Wines en Sonoma, California, dio el día libre a 150 trabajadores. McDonald´s redujo el personal en algunos de sus restaurantes y dijo que respetará el derecho de sus empleados de hacer huelga.

Otros miles marcharon en Denver (Colorado), Atlanta (Georgia) y Homestead, una ciudad rural de Florida donde la mitad de la población de 36.000 habitantes es hispana y varios negocios cerraron sus puertas.

"¿Quién va a recoger tus tomates, quién construirá tus casas?", preguntaba el cartel de un manifestante de Homestead.

En el medio oeste del país, algunas ciudades tuvieron retrasos en la recolección de residuos. Obras de construcción, restaurantes y viveros debieron cerrar por falta de trabajadores. Muchas aulas también permanecieron vacías.

En Estados Unidos hay unos 12 millones de inmigrantes clandestinos. El Congreso está debatiendo una reforma de las condiciones de inmigración, y la Cámara ya elaboró un texto que endurece las normas, pero el Senado está preparando otro que podría ser menos estricto.

Por su parte, el presidente George W. Bush insiste para que sea creada la figura del "trabajador invitado", para dar un estatuto legal por lo menos a parte de los residentes sin papeles en regla.

La Conferencia de Obispos Católicos de Estados Unidos instó a los inmigrantes a que vayan a misa en vez de hacer boicot, y sugirieron que las iglesias redoblen sus campanadas en memoria de los inmigrantes que murieron tratando de cruzar la frontera.

Agencias ANSA,Télam SNI, AFP y AP

Esta nota se encuentra cerrada a comentarios

Usa gratis la aplicación de LA NACION, ¿Querés descargala?