Efraín Alegre: "No podemos quedarnos empantanados en el pasado"

El candidato liberal dice que hay que dejar atrás la polémica destitución de Lugo
(0)
19 de abril de 2013  

Arrancó hace algunos meses, muy atrás en las encuestas, lideradas entonces por el empresario Horacio Cartes, candidato del legendario Partido Colorado. Pero los últimos sondeos mostraron que el candidato liberal, Efraín Alegre, heredero político del presidente Federico Franco, se encuentra ahora en un virtual empate, con posibilidades de alcanzar la presidencia de Paraguay en las elecciones de pasado mañana.

En diálogo con LA NACION, el candidato del Partido Liberal Radical Auténtico (PLRA) dijo que en caso de ser elegido espera "normalizar" las relaciones con la Argentina, una de las críticas más severas de su "padrino" político. "No podemos desarrollarnos a espaldas de la región", dijo. La cuestión del "desarrollo" es una de las obsesiones de este abogado de 50 años, que fue ministro de Obras Públicas en 2009. En efecto, Paraguay crece a pasos enormes, pero los niveles de pobreza siguen altos, cerca del 40% de la población.

Durante la entrevista Alegre se mostró cordial, con ganas de seguir conversando aun cuando el grabador ya estaba apagado. Políticamente es alguien muy hábil para tejer alianzas, como la que semanas atrás le permitió sumar a su postulación el respaldo del partido del desaparecido Lino Oviedo, un militar que tenía mucho arrastre entre los más pobres.

-Parecería que ahora la elección quedó definida entre Cartes y usted. Hagamos un ejercicio mental que seguramente no le gusta. ¿Qué pasa si nuevamente regresan a la presidencia los colorados, que gobernaron Paraguay durante casi 60 años?

-El problema no es el regreso de los colorados, sino lo que significa Cartes. Él representa a un Paraguay que se ha sustentado en la especulación, en el contrabando, en la informalidad y en las mafias. Ése es el Paraguay responsable de los niveles de pobreza que hoy tiene nuestro país.

-¿Y cuál es su propuesta?

-Yo creo que la clave está en la educación y la generación de empleo. Nuestro país está lleno de contradicciones, una de ellas es que del campo proviene la mayor parte de nuestra riqueza y allí también está la mayor cantidad de pobres. El 85% de los pobres extremos del país están en el campo. Entonces, mediante la aplicación de créditos y la capacitación técnica buscaremos generar allí miles de puestos de trabajo.

-Paraguay tiene ahora sobre sí una enorme espada de Damocles. El gigante mundial de la industria del aluminio Rio Tinto Alcan se quiere establecer en su país, pero con tarifas eléctricas preferenciales. La gestión ya lleva tres años e incluso se dijo que la empresa impulsó el derrocamiento de Fernando Lugo para agilizar la negociación. ¿Qué hará usted?

-Ninguna empresa nos va a imponer sus reglas. Paraguay está en condiciones de hacer valer su soberanía y sus intereses. Y Rio Tinto va a tener que pagar el precio real de la energía que consuma.

-Vamos entonces a un tema que muchos conectan con lo de Rio Tinto. Usted votó a favor de la destitución de Lugo. ¿Era necesario hacer algo tan apurado sin darle tiempo a un presidente legítimo para que elaborara su defensa?

-Yo quiero recordarle un hecho similar que se produjo en 1999, cuando se siguió el mismo trámite con una sola diferencia. La acusación se aprobó en Diputados, y el Senado, en vez de tratarla en la misma semana, la pasó para el lunes. El sábado y el domingo hubo una confrontación violenta que dejó siete muertos y más de 400 heridos. Con ese antecedente, ¿íbamos a dejar pasar el tiempo? ¿A qué riesgo? Desde luego, el tema ha dividido a Paraguay. Pero no podemos quedarnos empantanados en el pasado.

-¿Estos hechos también distanciaron mucho a Paraguay de la región. La presidenta Cristina Kirchner criticó duramente a Franco. ¿Cómo rehacer las relaciones?

-Yo creo que Paraguay va a regresar al Mercosur cuando se elija al nuevo gobierno. Vamos a sentarnos entonces a hablar con la Argentina, con Brasil y Uruguay, porque no hay un interés de nuestra parte de desarrollarnos de espaldas a la región. Con la Argentina en particular tenemos demasiados intereses en común que están pendientes de la normalización de nuestras relaciones.

Por:
ADEMÁS

MÁS leídas ahora

ENVÍA TU COMENTARIO

Ver legales

Los comentarios publicados son de exclusiva responsabilidad de sus autores y las consecuencias derivadas de ellos pueden ser pasibles de sanciones legales. Aquel usuario que incluya en sus mensajes algún comentario violatorio del reglamento será eliminado e inhabilitado para volver a comentar. Enviar un comentario implica la aceptación del Reglamento.

Para poder comentar tenés que ingresar con tu usuario de LA NACION.

Descargá la aplicación de LA NACION. Es rápida y liviana.