El acuerdo climático, en riesgo tras una rebelión de los países pobres

Los delegados africanos y del G-77 exigen que se tenga en cuenta el Protocolo de Kyoto
(0)
15 de diciembre de 2009  

COPENHAGUE.- El caos se adueñó ayer de la cumbre climática de la ONU que se celebra en Copenhague, lo que alimentó los temores de que el encuentro termine el viernes con un estrepitoso fracaso.

Mientras los países africanos abandonaban durante unas horas los grupos de trabajo ante la negativa de los países ricos a incluir en el debate las reducciones de emisiones obligatorias, centenares de asistentes acreditados en el evento tuvieron que aguardar varias horas en el exterior a que se desalojara un desbordado Bella Center, el centro de conferencias donde se celebra la cumbre.

Las divergencias entre países industrializados y en vías de desarrollo se hicieron patentes en el tramo final de la cumbre, que será clausurada el viernes por 120 líderes mundiales.

Los 192 países presentes en la cita climática buscan un acuerdo que entre en vigor en 2013. Las discrepancias entre los países pobres y ricos se centran en que los primeros quieren mantener el Protocolo de Kyoto, mientras que las naciones desarrolladas pretenden aprobar un nuevo tratado que fije una reducción de emisiones y la financiación necesaria para que los países pobres puedan cumplir los nuevos compromisos. Según un borrador de la ONU, las emisiones de gases de efecto invernadero deberían reducirse al menos a la mitad para 2050.

Los representantes de los 53 países africanos, respaldados por los países en vías de desarrollo del G-77, arremetieron contra las naciones desarrolladas por querer encauzar el debate al margen del Protocolo de Kyoto.

Un tibio desmentido del secretario ejecutivo de la cumbre, Yvo de Boer, sobre el abandono de los africanos no sirvió para despejar los nubarrones que se cernían sobre las conversaciones, con el mar de fondo de un duro enfrentamiento entre los dos bloques. De Boer señaló que la presidenta de la cumbre, la ex ministra danesa de Ambiente Connie Hedegaard, había establecido contacto con los diversos grupos de trabajo, en un claro intento de salvar del naufragio la reunión. Los representantes africanos regresaron finalmente a las negociaciones, tras lograr el compromiso de que la sesión plenaria de la cumbre abordara el debate de los objetivos del Protocolo de Kyoto.

Obligaciones de Kyoto

Unico instrumento internacional actualmente existente para luchar contra el calentamiento terrestre, Kyoto impone obligaciones a las naciones industrializadas (como la reducción de emisión de gases), al tiempo que protege a los países en vías de desarrollo. La primera fase de los objetivos del Protocolo de Kyoto expira a finales de 2012 y la Cumbre de Copenhague tiene como misión definir la acción internacional para después de esa fecha.

Estados Unidos, que no ratificó Kyoto, considera que el Protocolo es injusto porque no impone obligaciones a las grandes potencias en desarrollo, como China, la India y Brasil, responsables de una gran parte de las emisiones mundiales de CO2.

En este sentido, el viceministro de Relaciones Exteriores chino, He Yafei, se desligó de toda responsabilidad, en caso de que la cumbre fracase. "Sé que algunos dirán que es culpa de China si no hay acuerdo; es una trampa de los países desarrollados", dijo Yafei a la prensa.

Mientras el caos se apoderaba de la reunión en Copenhague, el secretario general de la ONU, Ban Ki-moon, recordaba desde Nueva York que el tiempo se agota para llegar a un acuerdo final en la lucha contra el cambio climático. "Si dejamos todo a los líderes para resolverlo en el último minuto, corremos el riesgo de alcanzar un acuerdo débil o de quedarnos sin acuerdo, lo que sería un fracaso de consecuencias catastróficas", afirmó Ban en una conferencia de prensa celebrada pocas horas antes de iniciar su viaje a Copenhague.

En el mismo sentido se pronunció ayer la Casa Blanca. Según el vocero Robert Gibbs, el presidente norteamericano, Barack Obama, "está comprometido a buscar un acuerdo que requiere pasos significativos por parte de los países".

Mientras continuaban las tensas negociaciones, seguían las protestas en las calles de la capital danesa. Más de un millar de personas se manifestaron ante una fuerte vigilancia policial para reclamar la apertura de las fronteras a los "refugiados climáticos". La policía detuvo a una docena de activistas, después de haber arrestado a cerca de 1000 el sábado y a unos 250 anteayer durante las marchas celebradas el fin de semana.

Pero la preocupación principal de los organizadores no fue ayer la protesta en las calles, sino la aglomeración de asistentes en las puertas del Bella Center. La organización reconoció que las expectativas de asistencia se vieron superadas y tuvo que restringir el acceso de cientos de personas al recinto. El Bella Center tiene una capacidad para 15.000 personas y hay más de 45.000 acreditados, entre delegados, observadores y periodistas.

Los ejes

  • ¿Un tratado o dos? No hay acuerdo todavía sobre si se deberá extender el tratado de Kyoto y agregar compromisos extras o acordar un nuevo tratado que entre en vigor en 2013.
  • Metas a largo plazo. Un borrador de la ONU sugiere reducir al menos a la mitad las emisiones de gases de efecto invernadero para 2050.
  • Financiamiento. Las naciones ricas proponen crear un fondo de 10.000 millones de dólares anuales para que los países pobres puedan cumplir los nuevos compromisos, un fondo que China y Africa rechazan.
  • ADEMÁS

    MÁS leídas ahora

    ENVÍA TU COMENTARIO

    Ver legales

    Los comentarios publicados son de exclusiva responsabilidad de sus autores y las consecuencias derivadas de ellos pueden ser pasibles de sanciones legales. Aquel usuario que incluya en sus mensajes algún comentario violatorio del reglamento será eliminado e inhabilitado para volver a comentar. Enviar un comentario implica la aceptación del Reglamento.

    Para poder comentar tenés que ingresar con tu usuario de LA NACION.

    Descargá la aplicación de LA NACION. Es rápida y liviana.