El control se extendió a países aliados

Según el diario The Guardian, Washington no sólo autorizó espiar a potenciales enemigos, como Irán, sino también a países europeos; Alemania fue tan monitoreada como China, Irak y Arabia Saudita
Laura Lucchini
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10 de junio de 2013  

BERLÍN.- El escándalo de espionaje en Internet de Estados Unidos se extiende y amenaza ahora con complicar las relaciones con algunos de sus más estrechos aliados. Según informó ayer el diario británico The Guardian, Washington no sólo espía a ciudadanos de países enemigos, como Irán, sino que también monitorea de manera intensiva a todos los países europeos, con especial atención a Alemania.

Así se desprende de la última entrega de filtraciones de documentos de la Agencia de Seguridad Nacional (NSA). Según The Guardian, el Servicio de Inteligencia de Estados Unidos desarrolló un programa capaz de catalogar en tiempo real desde dónde procede la información espiada. Se llama Boundless Informant (Informante sin Fronteras) y ofrece unos mapas que se actualizan con los datos procesados desde los distintos países.

En los mapas elaborados por el Boundless Informant, también publicados por el diario británico, los países están clasificados por colores: desde el verde, que indica países poco monitoreados, hasta el amarillo, el naranja y el rojo. Este último color denota el nivel de intervención más alto, es decir, donde hubo la mayor cantidad de datos registrados.

Sólo en marzo pasado el programa contó 97.000 millones de datos procesados en todo el mundo. El Boundless Informant se centra en particular en los que se definen como "metadatos", es decir que no registra el contenido de los mensajes, sino simplemente quiénes y cuándo se comunicaron. Particularmente monitoreado resultó Irán, país desde donde se registraron en marzo 14.000 millones de datos. Paquistán, Jordania, Egipto y la India fueron también monitoreados con rigor por parte del NSA.

Según los documentos que fueron proporcionados a The Guardian por parte de un empleado del NSA que ayer reveló su identidad, Alemania fue monitoreada en marzo en el centro de la actividad de espionaje de Estados Unidos.

Alemania, que recibirá la visita del presidente Barack Obama la semana que viene, fue espiada con mayor intensidad que Turquía y Rusia. Aparece clasificada con el color amarillo, como China, Arabia Saudita, Irak y Estados Unidos mismo.

Después de que la semana pasada distintos medios informaran de la existencia de un programa de espionaje da la NSA llamado Prisma, que afectaba también a motores de búsqueda y redes sociales como Google y Facebook, el comisario para la privacidad del gobierno alemán, Peter Schaar, había invitado al gobierno de Estados Unidos a suspender cuanto antes estas operaciones.

Por ahora, el gobierno alemán reaccionó sólo para decir que investigará si los ciudadanos alemanes fueron afectados. Según el líder de la comisión parlamentaria de Interior, Wolfgan Bosbach, el tema será objeto de investigación a partir de esta semana.

El escándalo de espionaje en la red involucra también a Gran Bretaña, que al parecer puso en marcha un programa gemelo de Prism. Está previsto que el canciller William Hague informe hoy en el Parlamento sobre ese programa.

En una entrevista con la cadena de televisión BBC, Hague dijo ayer que el Cuartel General de Comunicaciones del gobierno británico (GCHQ, por sus siglas en inglés) no violó los derechos de los usuarios. Sin embargo, no explicó si Londres tuvo acceso a los datos recopilados por Estados Unidos ni tampoco si él, como ministro responsable, había autorizado personalmente las operaciones.

Barack Obama defendió hasta ahora el programa puesto en marcha por Washington. El presidente de Estados Unidos viajará dentro de una semana a Gran Bretaña, donde se encontrará con el primer ministro David Cameron, y más tarde a Alemania, donde se reunirá con la canciller Angela Merkel.

Según la Casa Blanca, este viaje tendría que estar enmarcado en el fortalecimiento de los vínculos transatlánticos. Las últimas revelaciones amenazan ahora con complicar su agenda.

Las claves de un escándalo que no para de crecer

El gobierno supervisa con autorización judicial

-¿Cuál es el origen de estos programas de espionaje?

-Siempre que se habla de lucha contra el terrorismo en Estados Unidos hay que remitirse al 11 de septiembre de 2001. Pocas semanas después de los ataques, el Congreso aprobó la ley patriota, que dio amplios poderes al FBI para apoderarse de registros telefónicos y bancarios. Además, en 2005, el diario The New York Times reveló que el entonces presidente George W. Bush había autorizado a la Agencia de Seguridad Nacional (NSA, por sus siglas en inglés) a realizar escuchas telefónicas y leer los mails de ciudadanos norteamericanos sin necesidad de una orden judicial. La ausencia de ataques terroristas de la escala del 11 de Septiembre sirve de argumento para quienes justifican este tipo de vigilancia masiva.

-Concretamente, ¿de qué programas se trata?

-De espionaje telefónico y en Internet. Por un lado, The Guardian reveló un documento de abril de 2013 en el que la Corte autorizaba al gobierno a apoderarse de los registros telefónicos de millones de clientes de Verizon, unas 3000 millones de llamadas diarias. Un día más tarde, The Guardian y The Washington Post, revelaron la existencia de otro programa secreto: Prism, que permite a la NSA y al FBI hacerse de mails, chats, videos y archivos enviados y recibidos, y monitorear la actividad en redes sociales, entre otros.

-¿Cómo funciona Prism?

-No hay información técnica específica, pero la NSA recibe información directamente de las compañías de Internet. No está claro aún si las empresas acordaron ser parte del programa, en todo caso el gobierno tiene autoridad para forzarlas a participar.

-¿Qué cantidad de información recolectan?

-La NSA está construyendo un centro de datos de 93.000 metros cuadrados cerca de Salt Lake City. Allí prevén almacenar más información que la que se mueve en toda la Web en un año.

-¿Por qué Obama dijo que esto no afecta a los ciudadanos norteamericanos?

-Hay una diferencia entre recolectar datos y apuntar a blancos específicos. La NSA no puede convertir a ciudadanos en blancos, pero sí almacenar su información. Es decir, puede tener los mails, pero sólo pueden leer los de quienes no sean ciudadanos de Estados Unidos.

-¿Es legal todo esto?

-El gobierno cuenta con autorización judicial del Tribunal de Vigilancia de Inteligencia Extranjera (FISA, por sus siglas en inglés), creado en 1978. Sus fallos casi nunca se hacen públicos, por lo que los fundamentos legales no se conocen. Además, Obama aclaró el viernes que el Congreso estaba al tanto de la existencia de estos programas. La polémica no se debe a su ilegalidad, sino a que su existencia revela hasta qué punto el gobierno ha avanzado en hacer legal el espionaje en la última década.

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