El desempleo y la falta de reformas jaquean a Piñera a un año de su regreso al poder

Piñera cumple su segundo mandato en La Moneda
Piñera cumple su segundo mandato en La Moneda Fuente: LA NACION
Aunque alcanza una aprobación del 44%, es criticado por la demora en los cambios y el conflicto en la Araucanía
Víctor García
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11 de marzo de 2019  

SANTIAGO, Chile.- La frase la desplegó durante su campaña presidencial y fue la punta de lanza del relato que acompañó el arranque de su segundo mandato. Un año después del regreso de Sebastián Piñera a La Moneda, el eslogan de "tiempos mejores" está en entredicho y con algunos flancos abiertos: reformas claves sin concretar, suba del desempleo y conflicto en la Araucanía. Y pese al crecimiento económico -en torno al 4%-, las expectativas que generó el arribo del empresario no han sido del todo resueltas.

Las últimas cifras de desempleo que inquietaron al gobierno alcanzaron el 6,8%, en el período noviembre 2018-enero 2019, lo que significó un incremento de 0,3 puntos porcentuales respecto de igual período del año pasado.

"Si bien se va a crecer mucho más que con Michelle Bachelet, hay una percepción de que están cerrando muchas empresas y de que el empleo no ha aumentado como se prometió", resumió el analista político Cristóbal Bellolio, de la Universidad Adolfo Ibáñez.

En ese escenario, el mandatario cumplió su primer año de gobierno con cifras de valoración positivas en el contexto regional. Según el último sondeo de la empresa Criteria Research, Piñera tiene un 44% de aprobación, cinco puntos menos que el 49% del primer mes de su administración. La tasa de rechazo también alcanzó el 44%, configurando un equilibrio total.

"El solo hecho de que Piñera llegara al poder generó mayor actividad económica, pero esto fue una especie de rebote. En el marco legal e institucional, esto es idéntico a lo que dejó Bachelet y tiene que ver con que Piñera no logró pasar ninguna de las tres reformas que había prometido: laboral, tributaria y de pensiones", planteó Patricio Navia, politólogo y profesor de la Universidad de Nueva York.

"Si no hace ciertas reformas, habrá una decepción muy profunda en los mercados. El despliegue legislativo ha sido más lento de lo que él pensaba", agregó el analista.

Según un estudio que presentó esta semana la Fundación Ciudadanía Inteligente, el gobierno de Piñera alcanzó este año un 23% de cumplimiento de las promesas legislativas que estableció en su programa. Los resultados mostraron que las áreas con más cumplimiento fueron Defensa (60%), Equidad de Género (56%) y Ciencia y Tecnología (45%). "Significa que en cuatro años vamos a cumplir el 100% y eso es bueno", se defendió el presidente en un programa de televisión.

En el arranque de este ciclo, el mandatario buscó acuerdos con la oposición -con mayoría en el Congreso- y demostró un estilo dialogante. Creó una nueva ley de migración para regularizar la situación de más de 300.000 extranjeros (entre ellos, casi 90.000 argentinos) e impulsó una agenda sobre equidad de género.

"El gobierno entró muy bien intentando establecer diálogos transversales con la oposición, porque al mismo tiempo la tuvo tensionada", sintetizó Kenneth Bunker, doctor en Ciencias Políticas de la London School of Economics.

En ese sentido, el jefe de Estado también sumó una serie de errores no forzados, que despertaron a una oposición fragmentada y sin liderazgos visibles. La fallida designación de su hermano Pablo como embajador de Chile en la Argentina y el nombramiento de cercanos en puestos importantes instalaron el fantasma del nepotismo.

Sin embargo, el manejo del caso de Camilo Catrillanca, el comunero mapuche asesinado por fuerzas policiales, se transformó en el principal dolor de cabeza de su mandato y puso en riesgo a Andrés Chadwick, su todopoderoso ministro del Interior.

"Por primera vez la oposición se logró unir. Esto se sumó al tema del fraude de los carabineros y los militares, y dio la sensación de que el gobierno no está mandando ahí", sostuvo Bunker.

"El conflicto mapuche tuvo un efecto muy fuerte, le quitó el control de la agenda y volvió a reeditar todos los fantasmas que tiene la derecha con respecto a su pasado represivo", dijo Bellolio.

El manejo de las catástrofes también fue cuestionado, como la tardanza en la ayuda para el norte tras las inundaciones y la descoordinación para enfrentar los incendios en el sur.

La última polémica tuvo que ver con el debate que generó la irrupción del líder de la derecha chilena en el conflicto de Venezuela, una suerte de trampolín que Piñera utilizó para relanzar su anhelado liderazgo regional.

"Puede ser un capital electoral muy potente para el futuro. Es controversial, pero termina favoreciendo a Piñera porque estuvo al lado de la democracia", valoró Bunker, mientras que Navia calificó la visita a Colombia, donde se realizó el concierto Live Aid, como "un papelón".

"En las imágenes se veía a Piñera recibiendo codazos, tensionado, y no fue un buen momento para él. Además uno no bota las dictaduras con conciertos, eso no pasa ni en las películas. Fue un paso en falso", postuló Navia, para quien 2019 "será decepcionante".

"Esta idea de que Piñera iba a ser un giro radical y de que el país iba a retomar la senda del desarrollo y el crecimiento está siendo superada por los hechos", sentenció.

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