El euro, la moneda de moda en el mundo

Captó la confianza de los inversores
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19 de mayo de 2003  

FRANCFORT.- Sus líderes están divididos y sus economías en mala situación, pero Europa se mantiene erguida y firme en un aspecto. El euro, su divisa de sólo cuatro años de vida, se está convirtiendo en un rival que se le atreve al dólar, uno de los símbolos más visibles del poder de Estados Unidos en el mundo.

Luego de un mal debut en enero de 1999, marcado por una larga caída en su valor que asustó a los dirigentes europeos, el euro ha recuperado prácticamente todo el terreno perdido frente al dólar. Ahora se cotiza a alrededor de US$ 1,15 por euro, a sólo 3 centavos de su valor del día que vio la luz. Lo que es más importante, el euro ha ganado en estatura como refugio para los inversores y otros gobiernos.

El dólar sigue siendo la moneda de respaldo en el mundo, es la lingua franca de los operadores del petróleo y de las bolsas y el respaldo fundamental en reservas externas de los bancos centrales desde Bruselas hasta Bagdad. Pero el euro gana terreno como divisa atractiva para emitir bonos en esa denominación y como divisa alternativa de reserva, en particular en los países del sudeste asiático con poblaciones predominantemente musulmanas.

Mientras los Estados Unidos sigan acumulando déficit inmensos, según los economistas, el euro tiene la posibilidad de consolidar sus avances. "Las finanzas federales de Estados Unidos están cada vez más exigidas", dijo Niall C. Ferguson, un investigador de Oxford. "Hay fondos que estaban invertidos en activos con denominación en dólares que se pasan a activos en euros. Parece perfectamente plausible que el euro se convierta en un hermano menor del dólar."

Ese rol reivindicaría a los guardianes del euro, que lo vigilan desde el Banco Central Europeo, en Francfort. Siempre tuvieron grandes ambiciones para la moneda, viéndola como alternativa al dólar y un instrumento para promover la integración europea. Pero un euro poderoso también significa riesgos para los campeones de una Europa unida. Podría dar nuevos argumentos a los opositores a la unión monetaria en Gran Bretaña, Suecia y otros miembros potenciales.

También podría abrir fisuras entre los actuales miembros que dependen de las exportaciones y se ven afectados negativamente por un alza exagerada de la divisa. La semana pasada tres países del área del euro -Alemania, Italia y Holanda- informaron que estaban entrando en recesión.

"Si sobrepasa los US$ 1,25 tendremos un problema", dijo Daniel Gros, director del Centro para Estudios de Política Europea, un grupo de investigaciones en Bruselas.

Fue llamativo lo bien que se llevó adelante el lanzamiento de los billetes y monedas del euro el año pasado. En los mercados financieros, donde el euro se comercializó como divisa virtual desde 1999, la transición fue igualmente tranquila.

Un vuelco marcado

El vuelco hacia el euro se da del modo más marcado en el mercado global de bonos. De 1995 a 1999, según el estudio del profesor Ferguson, el 53 por ciento de todos los bonos corporativos se emitió en dólares y sólo el 20 por ciento en las monedas de los 12 países europeos que ahora usan el euro. Pero en los cuatro años desde que se comenzó a cotizar la moneda común el 44 por ciento de los nuevos bonos globales se ha emitido en euros, casi equiparando el 48 por ciento que corresponde a emisiones en dólares.

También hay evidencia anecdótica de que los bancos centrales, especialmente en algunos países asiáticos, comienzan a diversificar sus reservas para reducir la dependencia del dólar.

El banco central de Indonesia ha incrementado sus tenencias de euros. "Estamos fuertemente atados al dólar", dijo Rizal Ramli, ex ministro de Finanzas de Indonesia. "Pero con la declinación del dólar lo mejor para Indonesia es diversificar adquiriendo euros."

Ramli dijo que en países musulmanes como el suyo el cambio también tiene una dimensión política. Indonesia se opuso ferozmente a la guerra contra Irak. El vicepresidente, Hamzah Haz, un líder islámico, ha alentado a los inversores locales a pasar del dólar al euro. Un cambio similar se ha dado en Arabia Saudita y otros países de Medio Oriente, según operadores.

"Alguna gente, especialmente en el mundo musulmán, piensa que ésta no es una divisa segura desde el punto de vista político", dijo Ramli. En Malasia, el primer ministro, Mahathir Mohammad, recientemente sugirió que la empresa petrolera estatal, Petronas, pase a hacer sus operaciones en euros en vez de dólares. Dijo que sus motivos eran puramente económicos. "El dólar de Estados Unidos se ha depreciado en un 25 por ciento. Dicho de otro modo, ganamos 25 por ciento menos", explicó.

Ramli le restó importancia a la cuestión política, señalando que el rendimiento de los activos denominados en euros es mejor que el de los denominados en dólares. Si eso cambiara, dijo, incluso los países musulmanes rápidamente volverían al dólar.

Analistas alertan que no se debe llegar a conclusiones apresuradas a partir de informes anecdóticos de bancos centrales. Según el Fondo Monetario Internacional, el 68 por ciento de las reservas en moneda extranjera del mundo era en dólares en 2001, el último año sobre el que existen cifras.

"El peso de la costumbre es enorme", dijo Barry Eichengreen, un profesor de economía de la Universidad de California, en Berkeley. "La libra inglesa se mantuvo como la segunda divisa mundial durante gran parte del siglo XX, aun cuando Gran Bretaña dejó de tener la principal economía, como en el siglo XIX." Aun así, Eichengreen dijo que no hay motivo para que la influencia del euro no termine por equiparar a la del dólar.

La zona del euro ya tiene 300 millones de habitantes; tendría más de 450 millones si Gran Bretaña, Suecia y los países de Europa Central adoptaran la divisa. La mayoría está ansiosa por hacerlo, convencida de que favorecerá a sus poblaciones. Pero el precio de pertenecer a la unión monetaria -obedecer estrictas normas fiscales y aceptar tasas de interés comunes- implica que algunos centroeuropeos se sientan aliviados de no tener que adoptar el euro hasta por lo menos 2007.

El éxito del euro también dependerá de cuestiones políticas. Por eso, sus creadores parecen bastante satisfechos con su recuperación. Si bien reconocen que en gran medida es reflejo de la debilidad del dólar, disfrutan de la oportunidad de borrar el recuerdo de su inicio complicado.

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