El frente diplomático, una complicación adicional

El gobierno de Bachelet enfrenta acusaciones y curiosas maniobras de Perú y Bolivia
(0)
24 de febrero de 2015  

SANTIAGO, Chile (Para LA NACION).- Si bien el "Nueragate" les explotó a Michelle Bachelet y a su familia en la nariz, es el flanco exterior el que más la puede complicar en las siguientes semanas. Las comunicaciones de la presidenta de Chile siempre están expuestas, pero no es común en la diplomacia de este país que un canciller se meta en líos que puedan perjudicar su imagen o la del gobierno.

¿Qué es exactamente el flanco exterior? Esta vez se trata de Perú y Bolivia al mismo tiempo, con dos problemas puntuales abiertos desde sus respectivos gobiernos.

El primero ocurrió a fines de la semana pasada, cuando un canal de televisión peruano divulgó el caso de tres supuestos espías de esa nacionalidad que habrían entregado información a agentes encubiertos chilenos.

Ollanta Humala citó a los líderes políticos a una reunión de emergencia, luego llamó a consulta a su embajador en Santiago y finalmente elevó una fuerte protesta. El presidente peruano señaló que, de ser cierto, el gesto por parte de Chile es "inaceptable e inamistoso".

Su canciller, Gonzalo Gutiérrez, aseguró ayer que las fuerzas armadas chilenas participaron del eventual espionaje y que espera una respuesta. Llegó a declarar que incluso la implementación del fallo de La Haya que dio a Perú mar que antes era chileno podía peligrar con el caso de espionaje.

En La Moneda se informó que no existe ningún antecedente oficial que el gobierno de Bachelet hubiera recibido al respecto. Y la presidenta, estremecida aún por el "Nueragate", evitó referirse al tema al regresar de sus tres semanas de vacaciones. Sólo aceptó tres preguntas y las tres fueron referidas al caso Caval, que involucró a su hijo Sebastián Dávalos y le costó su cargo en el gobierno.

Quienes sí han respondido y especulado sobre la acusación son algunos parlamentarios oficialistas. Ellos consideran que el caso es al menos extraño y que podría responder a la fuerte baja en la aprobación de Ollanta Humala, que llega al 21% (encuesta GFK).

La desaprobación, al mismo tiempo, escaló al 73% luego de conocerse denuncias contra su esposa, Nadine Heredia, presidenta del Partido Nacionalista, por supuestos ingresos injustificados.

El canciller chileno, Heraldo Muñoz, comentó anteayer el caso. "Vamos a responderla [la nota de protesta peruana] con serenidad, sin exabruptos y con la convicción de que lo que hemos dicho es cierto", dijo Muñoz, que informó que el embajador en Lima, Roberto Ibarra, que se encuentra de vacaciones en Chile, se mantendrá en el país para ayudar a elaborar la nota de respuesta a Perú. Ayer dijo también que su gobierno va a respetar el fallo de La Haya con los tiempos y plazos establecidos.

El flanco boliviano es más recurrente, pues Evo Morales insiste en su reclamo de salida al mar a Chile. Sin embargo, la semana pasada logró que el siempre compuesto canciller Muñoz comentara por Twitter y desde sus vacaciones una frase provocadora: "[Salvador] Allende era un verdadero socialista; no como ahora que hay falsos socialistas en Chile".

Lejos de bajar la tensión, anteayer ocurrió un hecho inédito en la prensa chilena. En El Mercurio, y a través de su Ministerio de Comunicaciones, el gobierno de Evo Morales publicó un aviso a página completa con imágenes de Salvador Allende y una gran frase entrecomillada que decía: "Bolivia retornará soberana a las costas del Pacífico".

El registro es de 1970 y corresponde a una entrevista que le realizó el periodista e historiador boliviano Néstor Taboada al líder socialista.

En la página que enfrenta el aviso, Isabel Allende, presidenta del Senado chileno e hija del derrocado jefe de Estado, alegó por el uso inadecuado de la figura de su padre y dijo que siempre respetó los tratados.

El contexto de estas maniobras es la demanda boliviana contra Chile en La Haya, para revisar una salida soberana al mar, cuestión por la que la Corte Internacional de Justicia deberá pronunciar su competencia entre el 4 y 8 de mayo próximos, tras los alegatos orales.

Sobre este tema, el gobierno chileno tampoco se pronunció. José Alberto Gonzales, presidente del Senado boliviano, dijo a radio Bío Bío, de Santiago, que probablemente la jefa del Estado sea "una rehén de la estrategia de [Heraldo] Muñoz y de quienes representan ciertos intereses en Chile, que no quieren saber nada de una salida soberana de Bolivia a las costas del Pacífico".

ENVÍA TU COMENTARIO

Ver legales

Los comentarios publicados son de exclusiva responsabilidad de sus autores y las consecuencias derivadas de ellos pueden ser pasibles de sanciones legales. Aquel usuario que incluya en sus mensajes algún comentario violatorio del reglamento será eliminado e inhabilitado para volver a comentar. Enviar un comentario implica la aceptación del Reglamento.

Para poder comentar tenés que ingresar con tu usuario de LA NACION.

Descargá la aplicación de LA NACION. Es rápida y liviana.