El heredero británico, un impulso para la economía

El gobierno tiene la esperanza de que el inminente nacimiento del hijo de Kate y Guillermo reactive el consumo
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13 de junio de 2013  

LONDRES.- El gobierno británico tiene la esperanza de que el inminente nacimiento del heredero al trono genere un "efecto bebe" que haga rebotar la economía nacional.

Se espera que la duquesa de Cambridge dé a luz el mes próximo, y los ciudadanos ya empezaron a organizarse para festejar de la mejor manera ese momento.

Las ocasiones festivas suelen reavivar el ánimo de los consumidores, que se encaminan de buen grado a los negocios en busca de viandas para las fiestas callejeras, ropa veraniega y bronceador. Y las ocasiones festivas que involucran a la familia real y a su nuevo heredero tienen un impacto emocional enorme en Gran Bretaña, lo que impulsa el sentimiento de orgullo nacional, así como el té, las tortas y la loza conmemorativa.

"Es cierto, ahora la fiebre por la realeza es más intensa", dijo Pauline Maclaran, profesora de marketing e investigación de mercado en Royal Holloway y coautora de Tiaras, Tea Towels and Tourism: Consuming the British Royal Family ( Tiaras, repasadores y turismo: consumiendo a la familia real británica ), que será publicado por la Universidad de California Press. "En momentos de crisis y depresión financiera, la gente busca cosas que la levante."

A Gran Bretaña no le vendría mal un poco de confianza de los consumidores en este momento en que la economía está planchada. Durante el último trimestre, el PBI creció sólo 0,3%. Pero los analistas de tendencias dicen que el nacimiento real es visto como el más reciente de una lista de "grandes eventos" en el país.

Primero, en abril de 2011, fue la boda real del príncipe Guillermo y Kate Middleton, una fantasía de carruajes tirados por caballos y hábitos de encaje blanco. Luego, en junio de 2012, llegó el jubileo de la reina y una flotilla de 1000 barcas lujosamente decoradas descendieron por el Támesis para conmemorar los 60 años de Isabel II en el trono.

Pocos meses después, Londres fue sede de los Juegos Olímpicos de 2012, que comenzó con una procesión de antorchas y banderas por todos los puntos panorámicos de esta nación insular. Ese entusiasmo se extendió un mes más, durante los más vistos y celebrados Juegos Paralímpicos de la historia.

Un estudio difundido este mes por UK Trade & Investment sugiere que el "verano deportivo" de 2012 le reportó al país unos 3900 millones de dólares en inversión extranjera directa, derivados de los eventos empresarios realizados durante los Juegos.

Richard Cope, director de tendencias de la empresa de investigación de mercado global Mintel, dice que el nacimiento del heredero puede rendir económicamente de muchas maneras. "Este tipo de eventos eleva el orgullo nacional -dijo Cope-. Hacen que la gente se sienta contenta de ser británica."

Y también despiertan en todas partes una gran curiosidad por ese mundo de reyes, reinas y castillos. La Torre de Londres, el palacio Hampton Court y demás atracciones turísticas relacionadas con la realeza reportan más de 765 millones de dólares anuales de turistas extranjeros. VisitBritain estima que la cultura y el legado -que incluye teatros, museos, castillos, las mansiones privadas y los bares- generan más de 7000 millones de dólares anuales en gastos totales realizados por el turismo extranjero.

Y aunque el nacimiento de un infante de la realeza no es un acontecimiento típicamente económico, en la era de las redes sociales las cosas cambian. La realeza recorrió un largo camino desde 1948, cuando el nacimiento del príncipe Carlos fue anunciado por un lacayo que pegó un pregón en la reja del Palacio de Buckingham.

El compromiso de Guillermo con Kate fue anunciado en Twitter y en el sitio web de la monarquía, donde la familia real puede hablar de manera directa con la gente. Entre esa comunicación directa y la superabundancia de medios, todo lo que atañe a los Windsor concita un máximo de atención.

La realeza hace mover los mercados, un efecto que va mucho más allá de la confección de la loza conmemorativa. Cuando la duquesa de Cambridge usó un vestido cruzado color azul zafiro para anunciar su compromiso, la diseñadora Daniella Helayel se convirtió de un minuto para otro en centro de atención del público de todo el mundo. Pero la cosa no quedó ahí. Los blogs de modas ahora rastrean lo que usa la duquesa con asombrosa velocidad.

Kate se esfuerza por elegir marcas que sean accesibles y británicas a la vez, y los expertos creen que lo seguirá haciendo con su primogénito. Las flamantes madres y padres no sólo querrán el mismo osito que luce el bebe Windsor, sino también el mismo cochecito, el mismo sonajero, al que seguirán el triciclo, la moto y lo demás.

La realeza también les hizo un favor a los mercados con su enorme tolerancia a que se produzcan objetos con su imagen. Los Windsor SA dejan incluso que la gente les tome el pelo. La boda real, por ejemplo, dio origen a las bolsas para vómitos de la artista Lydia Keith, una idea que ahora dio origen a las bolsas para vómitos matinales, que vienen en rosa o en celeste. Maclaran dice que al permitir esas broma permiten que la gente cree un lazo con la familia real británica. "Esa irreverencia es lo que nos hace quererlos", afirmó.

Kate, un mes para dar a luz

  • KATE MIDDLETON

    Duquesa de Cambridge

    Aún no se sabe el sexo del heredero británico, que nacerá el mes próximo. Sin embargo, el príncipe Harry dejó entrever que Kate esperaría un varón
  • Traducción de Jaime Arrambide

    Danica Kirka

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