El mapa de Estados Unidos tras la peor derrota de los demócratas en la era Obama

La mayoría republicana queda en evidencia en el mapa de los votos para la Cámara de Representantes: habrá 241 republicanos y 176 demócratas
La mayoría republicana queda en evidencia en el mapa de los votos para la Cámara de Representantes: habrá 241 republicanos y 176 demócratas Crédito: The Washington Post
En las elecciones legislativas de ayer, en la que los republicanos ganaron el control del Congreso, varios estados conservadores que habían cedido ante las promesas de "esperanza" del mandatario volvieron a votar por la oposición; otros datos destacados de la jornada
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5 de noviembre de 2014  • 11:28

WASHINGTON.- La victoria republicana en las elecciones legislativas de ayer superó todos los pronósticos al ampliarse a sólidos bastiones demócratas y certificó el fin de la "Obamanía" que en 2008 arrasó en estados históricamente conservadores.

Los republicanos infligieron al presidente Barack Obama su peor derrota desde que llegó a la Casa Blanca en 2009: se hicieron con el control absoluto del Congreso y arrasaron en las elecciones a gobernador en feudos demócratas como Massachusetts, Maryland e Illinois.

Según los diarios estadounidenses, el Senado quedará compuesto por 52 republicanos (22 electos ayer) y 45 demócratas (11 electos ayer), mientras que tres están aún en duda. La Cámara de Representantes, que será renovada por completo, contará con 241 conservadores y 176 oficialistas.

Finalmente, de los 50 estados, 31 estarán gobernados por republicanos (24 elegidos ayer), 15 por demócratas (ayer ganaron 8), y cuatro representan a partidos menores.

Los estados marcados en rojo marcan una victoria republicana y los azules, el triunfo demócrata:

Se voto por la renovación de un tercio del Senado: entraron 22 republicanos y 9 demócratas
Se voto por la renovación de un tercio del Senado: entraron 22 republicanos y 9 demócratas Crédito: The Washington Post

De las 36 gobernaciones en juego, 24 fueron para los republicanos
De las 36 gobernaciones en juego, 24 fueron para los republicanos Crédito: The Washington Post

Desilusión con Obama

El Partido Republicano sólo necesitaban arrebatar seis escaños a los demócratas, pero les quitaron siete (Virginia Occidental, Dakota del Sur, Arkansas, Montana, Colorado, Iowa, y Carolina del Norte) y el total podría ascender a diez, si vencen en Alaska y Virginia (donde aún se recuentan votos ante la ajustada contienda), y en Louisiana (pendiente de una segunda vuelta el 6 de diciembre).

Colorado y Carolina del Norte fueron las derrotas más dolorosas y significativas: en 2008 el empuje de Obama rompió la tendencia conservadora de estos estados, que retuvo en 2012 con la excepción del último, que volvió a manos republicanas.

En Colorado, donde Obama venció holgadamente en las dos últimas presidenciales, la creciente población hispana (21%) no fue suficiente para que los demócratas conservaran su escaño en estas legislativas.

Carolina del Norte, histórico bastión republicano, votó sólo una vez demócrata en las últimas siete Presidenciales: a Obama en 2008, aupado por el crecimiento de las minorías en el estado.

La estrecha batalla en Virginia ha sido una de las grandes sorpresas, ya que este estado no se contaba entre los 13 llamados a decidir el futuro del Congreso.

Virginia, que no era demócrata desde los años 60, fue uno de los grandes triunfos de Obama en 2008 y 2012, una tendencia hacía pensar que sería un lugar bastante seguro para el partido en estas legislativas y en las Presidenciales de 2016, explicó John Hudak, experto en elecciones del centro de estudios Brookings Institution.

Obama reconoció horas antes de las elecciones que los estados donde se renovaban los escaños en el Senado le eran especialmente desfavorables: sólo dos (Iowa y Nuevo Hampshire) de los 13 llamados a decidir el futuro del Congreso eran feudos demócratas.

Por eso la pérdida de Iowa, demócrata en seis de las últimas siete presidenciales, fue especialmente representativa del voto de castigo que hoy quisieron enviarle los electores a un Obama en sus horas más bajas incapaz de superar el 40% de popularidad desde hace un año.

Quién es Mia Love, la primera republicana negra que llega al Congreso de EE.UU.

Dos años difíciles

A Obama le quedan ahora dos años en la Casa Blanca con un Congreso totalmente controlado por los republicanos en el que le será muy difícil sacar adelante sus grandes promesas aún por materializar: la reforma migratoria, el cierre del penal de Guantánamo o el aumento del salario mínimo.

Aunque los republicanos prometen desmantelar el legado legislativo de Obama, especialmente la reforma sanitaria, el presidente tiene el poder de veto y la mayoría de leyes requieren 60 votos (la mayoría en el Senado sólo 51) y en el mejor escenario los republicanos tendrían 55.

Con la derrota, el presidente seguirá los pasos de todos sus antecesores reelegidos desde Ronald Reagan, enfrentados a la oposición de todo el Congreso al final de sus mandatos.

El nuevo jefe del Senado

Mitch McConnell celebró anoche su reelección como senador
Mitch McConnell celebró anoche su reelección como senador Fuente: EFE

Mitch McConnell, el líder de los republicanos en el Senado, obtuvo la reelección en Kentucky (centro-este) tras una difícil campaña, y muy rápidamente anunció el cambio de aires en Washington.

"Es hora de marchar en otra dirección", dijo McConnell, que a los 72 años deberá sustituir al demócrata Harry Reid a la cabeza del Senado cuando se instale el nuevo Congreso en enero. Pero agregó que "tenemos la obligación de trabajar juntos en los temas donde podamos estar de acuerdo".

Representantes latinos

Unos 7,8 millones de los 25,2 millones de latinos habilitados para votar, asistieron ayer a las urnas, una cifra récord para la primera minoría del país, según el instituto Pew Hispanic.

Seis de cada diez latinos votaron a favor de candidatos demócratas a la Cámara baja, mientras que los republicanos obtuvieron una preferencia del 35% de ese sector.

Mientras tanto, dos demócratas y dos republicanos latinos lograron entrar al Congreso, donde ahora habrá 30 miembros de ese origen, pese a la derrota sufrida por un demócrata en Florida y otro en Texas.

Los demócratas Rubén Gallego (Arizona) y Norma Torres (California) y los republicanos Carlos Curbelo (Florida) y Alex Mooney (Virginia Occidental), cuatro de los diez candidatos hispanos que intentaban por primera vez llegar al Congreso, obtuvieron la victoria el martes en sus respectivos distritos.

La marihuana, ganadora

Los residentes del Distrito de Columbia, la capital del país, y de los estados de Oregon y Alaska, votaron a favor de legalizar la marihuana en distintos referéndums que figuraban en las boletas de algunos estados en las elecciones legislativas de ayer. Mientras tanto, Florida rechazó el uso del cannabis para fines medicinales.

Las medidas aprobadas en Oregon y Alaska legalizarán el uso recreativo de la hierba y la implantación de una red de tiendas minoristas similares a las que operan ya en los estados de Washington y Colorado.

Una propuesta menos amplia, que permitirá la posesión de marihuana pero no las ventas minoristas en el Distrito de Columbia, obtuvo cerca del 65 por ciento de los votos.

Un Carter perdedor y un Bush ganador

Jason Carter saludó a sus abuelos tras reconocer su derrota
Jason Carter saludó a sus abuelos tras reconocer su derrota Fuente: EFE

Jason Carter, nieto del ex presidente demócrata Jimmy Carter, no pudo ganar en las elecciones a gobernador en su estado, Georgia.

El dirigente, de 39 años, fue derrotado por el actual gobernador, el republicano Nathan Deal, que con un 52,8% revalidó su mandato, frente al 44,8% que sacó Carter, quien se sumó así a la larga lista de candidatos demócratas que sufrieron un revés electoral ayer.

Jimmy Carter fue gobernador del estado entre 1971 y 1975, antes de ser elegido presidente en 1976. Georgia fue gobernada ininterrumpidamente por los demócratas durante más de 130 años, hasta que en 2003 ganó por primera vez un republicano.

Jason Carter recibió durante la campaña un fuerte apoyo de su abuelo, que pese a sus 90 años se dedicó a recorrer el estado de punta a punta. Sin embargo, pese al gran reconocimiento internacional por Jimmy Carter, el dirigente no es muy popular en su propio estado, que en los últimos años vota mayoritariamente a los republicanos.

Por otro lado, resultó vencedor otro nieto de un presidente, en este caso el republicano George P. Bush, que se impuso como comisionado estatal de tierras en Texas, un cargo poco relevante pero que podría servirle de plataforma para una carrera de más alto nivel.

Abogado de 38 años, George Prescott Bush es nieto del ex presidente George W. H. Bush, sobrino del ex presidente George W. Bush e hijo del ex gobernador de Florida Jeb Bush, que suena como uno de los posibles candidatos a la presidencia por el Partido Republicano en 2016.

Agencias EFE, AP, Reuters, DPA y AFP

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