El médico que contagió a todo un pueblo

Contrajo el SARS en Pekín y llevó el virus a una localidad de Mongolia; se curó y hoy está bajo arresto Li Song perdió a sus padres y a su esposa por la epidemia Casi todos sus parientes cercanos resultaron infectados Lo acusan de violar una ley sobre enfermedades infecciosas
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16 de mayo de 2003  

LINHE, China.- En el pabellón de aislamiento del hospital Ba Meng, el personal médico y otros pacientes oían el clamor desesperado de Li Song mientras el SARS provocaba estragos en él y en su familia hace unas pocas semanas. "Si nos va a matar, que nos lleve a todos juntos", exclamaba Li.

El SARS puso fin a la vida de su padre, de su madre y de su esposa. Pero ignoró su clamor y simplemente arruinó la suya.

Li, un médico de 40 años, regresó desde Pekín a fines de marzo último portando el virus del SARS a esta remota localidad del norte de Mongolia interior. Y se lo contagió a casi todos sus parientes cercanos. Después de haber derrotado la enfermedad, fue detenido por la policía hace unos días por violar una ley sobre enfermedades infecciosas.

"Se preguntaba cómo podría seguir por la vida si se recuperaba del SARS", dijo Li Hong, su amigo y colega. "Y encima -añadió- ahora lo llaman criminal." Se cree que el SARS se originó en China en noviembre último, y desde entonces ha estado generando repercusiones médicas, políticas y económicas. Como en el caso del sida durante sus primeros años, la histeria relacionada con el SARS es tan potente y destructiva como el propio virus.

Nada puede compararse con el estigma vinculado con el hecho de ser uno de los que la Organización Mundial de la Salud denomina "superpropagadores", gente cuyos genes o cuya higiene o colosal desgracia hacen que contagien el SARS a por lo menos 10 personas -y a veces hasta 70-, desencadenando epidemias locales.

La cepa del SARS que Li llevó a la localidad de Linhe fue suficientemente potente como para infectar a seis integrantes de una familia, por lo menos a nueve miembros de equipos médicos y a un funcionario del condado que viajó con Li. En la zona de Linhe hay más de 100 casos de SARS, muchos de ellos contagiados por Li.

El "cráneo"

Sus amigos y sus familiares indicaron que la enfermedad enfureció y deprimió a Li durante las cinco semanas que estuvo internado en el hospital. Luego, por un breve lapso, abandonó la habitación sin calefacción que alquilaba en esta fría localidad norteña a principios de abril, aparentemente para tratar de ayudar a los miembros de su familia que caían enfermos. Cuando su padre murió días después, convirtiéndose en el primer caso fatal en Linhe, Li maldijo al personal médico por no haberlo cuidado debidamente y cayó en una profunda depresión.

Li está actualmente encerrado e incomunicado en la prisión municipal de Linhe. Parientes y amigos lo definieron como un médico muy dedicado. Trabajaba en la sala de emergencia de un hospital local y era consultado también por sus propios colegas.

Sus amigos lo apodaban "el cráneo" por su consagración al estudio. Hace unos meses, Li asistió a un programa de capacitación en Pekín hasta fines de marzo último, justo cuando el SARS aparecía en los hospitales de la capital, aunque las autoridades sanitarias negaban que la enfermedad representara un grave problema.

Poco antes de regresar, Li sintió dolores de cabeza y contrajo fiebre. Si ya sabía que había contraído el SARS, o si no sabía en ese momento lo que era el SARS, aún es un tema controvertido.

Tian Wenhua, funcionario municipal de Linhe, declaró que Li sabía que tenía SARS y que de todos modos regresó a Linhe. "Se lo confirmaron en Pekín", expresó Tian. Consultado sobre cómo lo sabía, primero dijo que Li lo había reconocido, pero luego se retractó y manifestó, en cambio, que eso era lo que todos decían.

"¿Alguien culpa a Pekín?"

Li Rong, hermano menor de Li Song, calificó de infundada esa acusación. "Estuve a su lado permanentemente después de que mi hermano llegó de Pekín, y me contaba que no sabía lo que tenía", añadió Li Rong, que posteriormente contrajo SARS y ahora se está recuperando en el hospital.

Poco después de regresar de Pekín, Li fue a hacerse tratar en el mejor hospital de Linhe, el Ba Meng, donde al principio fue internado en el pabellón común de enfermedades respiratorias, lo cual sugiere que los médicos locales aún no lo habían mantenido en aislamiento como paciente con SARS.

Incluso una semana después de que Li ingresó en el hospital era incierto lo que sabían sus médicos o lo que les había dicho respecto de su malestar.

El 8 de abril Li salió del hospital. Y comentó a sus colegas que se sentía frustrado por las condiciones hospitalarias y el cuidado médico, y que estaba alarmado porque se había enterado de que sus padres estaban enfermos.

"Me llamó y me dijo que se sentía mejor y que debía salir del hospital. Le urgía ayudar a su familia de alguna manera", recordó Li Hong, su amigo personal y colega.

Los médicos de Ba Meng le recomendaron que no se fuera, pero no trataron de impedirlo, según una persona presente en ese momento.

Aunque Li hubiese sabido que tenía SARS, no está claro que el hecho de abandonar el hospital significara que haya violado la ley. El SARS fue agregado oficialmente el 14 de abril último a la lista de enfermedades que requieren de cuarentena obligatoria.

Pero Tian, el funcionario municipal, advirtió que Li debió haber sabido eso más que nadie. "Es un médico -agregó- con conocimientos sobre la salud pública. Y provocó esta seria situación en Linhe. Aquí se trata de pérdida de vidas humanas."

El hermano menor del médico declaró que comprendía el impulso de atribuir a un individuo la responsabilidad de la mortífera epidemia. Pero añadió que la gente debería darse cuenta de que no tiene sentido culpar a las víctimas por una enfermedad que nadie sabe cómo tratar. Y no puede decirse que sea culpa de una persona. "Ciertamente, el SARS llegó a Linhe desde Pekín. ¿Alguien va a culpar a Pekín?", preguntó.

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