El Parlamento rechazó una salida sin acuerdo y crece la incertidumbre por el Brexit

El resultado abrió la puerta a una postergación del divorcio con la UE, fijado para el 29 de marzo; hoy votarán una propuesta para pedir al bloque retrasar la fecha
May, en su discurso de ayer en el Parlamento
May, en su discurso de ayer en el Parlamento Fuente: AFP - Crédito: Mark Duffy
El resultado abrió la puerta a una postergación del divorcio con la UE, fijado para el 29 de marzo; hoy votarán una propuesta para pedir al bloque retrasar la fecha
Luisa Corradini
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14 de marzo de 2019  

PARÍS.- Los diputados británicos rechazaron ayer la posibilidad de una salida "sin acuerdo" de la Unión Europea (UE) "bajo ninguna circunstancia", infligieron una tercera derrota a la primera ministra, Theresa May, y abrieron la puerta a una postergación de la fecha de divorcio, fijada en principio para el 29 de marzo.

No al deal (acuerdo) del Brexit de May anteayer y no al no deal un día después. Hay que ser inglés para entender? Los diputados británicos debían pronunciarse sobre dos enmiendas parlamentarias y una moción del gobierno. La primera enmienda -presentada por las diputadas Yvette Cooper (laborista) y Caroline Spelman (conservadora)- proponía rechazar toda posibilidad de dejar la UE sin acuerdo "ni ahora, ni después, ni nunca". La segunda buscaba la postergación del Brexit a la fecha precisa del 22 de mayo. Es decir, justo antes de las elecciones europeas.

En la primera votación, la Cámara de los Comunes apoyó la propuesta de Cooper por una escasa diferencia de cuatro votos. El resultado significó una nueva derrota para May, la tercera desde enero.

Consciente del rechazo mayoritario de la Cámara a una salida desordenada, la primera ministra había presentado una moción alternativa mediante la cual el Parlamento rehusaba un Brexit sin acuerdo el 29 de marzo, pero reconocía que un no deal seguía siendo la solución "por omisión", a menos que Gran Bretaña y la UE ratificaran un acuerdo.

La jefa del gobierno británico decidió no dar consigna de voto al bloque conservador ni a sus propios ministros. Pero, después del inesperado apoyo manifestado a la enmienda Cooper, los tories recibieron instrucciones de votar contra la moción gubernamental. Esto obligó a algunos ministros, totalmente opuestos a un Brexit sin acuerdo, a abstenerse de votar, lo que normalmente los llevará a dejar el equipo de gobierno.

A pesar de todo, la moción de May fue aprobada por 321 contra 278 votos, reforzando el mensaje de que el Parlamento británico no quiere dejar la UE sin un acuerdo previo.

La segunda enmienda, por su parte, fue masivamente rechazada (374 contra 164 a favor) por la Cámara de los Comunes, que se negó así a fijar una nueva fecha precisa para el Brexit. El texto proponía también el establecimiento de un período de transición más largo, durante el cual la reglamentación europea seguiría en vigor.

Pero como nada es sencillo en Gran Bretaña, la aprobación de la enmienda Cooper no descartó definitivamente un Brexit sin acuerdo. Antes que nada porque no se trata de un texto vinculante. No tiene valor legislativo y tampoco es una moción que da instrucciones formales al gobierno, como otras decisiones parlamentarias.

El gobierno británico puede entonces aceptarla y tratarla como vinculante. Pero Downing Street todavía no ha dicho cuál será su decisión.

Tampoco está en poder del gobierno excluir un no deal porque la enmienda Cooper no exige que Gran Bretaña denuncie el Artículo 50 del Tratado de Lisboa e interrumpa así el proceso del Brexit, única forma de asegurarse de antemano que no habrá salida sin acuerdo.

Reclamo

La salida desordenada ( no deal) sigue siendo reclamada por los partidarios de una ruptura brutal con la UE, en la cual veían la promesa de una Gran Bretaña floreciente, capaz de establecer acuerdos comerciales ambiciosos con todo el mundo a partir del 29 de marzo. La posibilidad inquieta, en cambio, a los medios económicos y financieros tanto de Gran Bretaña como de la UE.

Según el Banco de Inglaterra, un Brexit sin acuerdo sumiría al país en una grave crisis económica, con aumento del desempleo y de la inflación, derrumbe de la libra y del precio de la vivienda, y casi el 10% de reducción del PBI.

En este contexto, el Ejecutivo británico justificó las alarmas ayer al reducir a 1,2% su previsión de crecimiento para 2019, que hasta ahora era de 1,6%. Por su parte, el ministro de Finanzas, Philip Hammond, advirtió que la economía británica sigue amenazada por "una nube de incertidumbre".

Ante la perspectiva de un no deal en el Brexit, Londres anunció ayer que anularía los derechos de aduana para el 87% de sus importaciones a fin de evitar un shock económico.

El psicodrama Brexit continuará hoy. Como lo prevé el calendario de esta semana crucial, el Parlamento británico volverá a reunirse por la tarde para una tercera votación, esta vez sobre una propuesta de postergación "limitada" de salida de la UE.

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