El poder militar, con un rol clave en el futuro de Venezuela

Sólo el presidente era capaz de amalgamar las diferentes líneas ideológicas
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6 de marzo de 2013  

Las fuerzas armadas juraron ayer lealtad al gobierno que interinamente quedará a cargo de Nicolás Maduro. Pero en la era post-Hugo Chávez, podrían ser una "caja negra" repleta de sorpresas, según los analistas.

"No hay homogeneidad entre los militares. Hay muchos grupos y nadie, salvo Chávez, podía amalgamarlos", dijo a LA NACION la presidenta de la Asociación Control Ciudadano para la Defensa, Rocío San Miguel.

Las fuerzas armadas de Venezuela son un poderoso contingente formado por 350.000 efectivos, pero lejos de ser un conglomerado uniforme. En su interior conviven varias líneas ideológicas. Además, fuera del ámbito estrictamente castrense, 11 de las 23 gobernaciones son ejercidas por militares en retiro democráticamente electos. Todo eso es hoy el poder militar de Venezuela. Pero los líderes que fueron surgiendo entre los jefes castrenses no basaron su prestigio en su pericia bélica. Más que en el poder de fuego, el liderazgo militar en Venezuela se basa en el control que adquirieron sobre funciones vitales del Estado.

"Lo militar no ha sido el centro del poder de Chávez. Es un gobierno de tipo peronista", explicó Carlos Raúl Hernández, docente de la Universidad Central de Venezuela. "Por eso, no hay tensión entre lo militar y lo civil. El verdadero debate ahora es entre comunistas y no comunistas", agregó. En ese sentido, dentro de la enorme "caja negra" militar, algunos expertos destacan que es el grupo de los más ideologizados el que pasó a llevar la voz de mando. Fue el propio Chávez quien dejó como herencia ese lineamiento.

Conocedor del trance de salud que enfrentaba antes de partir hacia La Habana, Chávez tomó juramento como ministro de Defensa al almirante Diego Molero. Su designación fue una auténtica sorpresa, ya que sus credenciales profesionales no alcanzaban las de otros jefes castrenses. Pero sus encendidas proclamas socialistas llevaron al líder bolivariano a inclinar la balanza a su favor.

Por otra parte, la línea de pensamiento de Molero es afín a la del vicepresidente Nicolás Maduro. Por eso, en cuanto a cómo será la relación entre el poder militar y el civil, los analistas no creen que el presidente de la Asamblea Nacional, Diosdado Cabello, en su carácter de ex jefe militar, tenga mayor ascendiente que Maduro sobre los cuarteles.

Entre los grupos que conviven en el ámbito militar, junto a los "ideologizados" hay sectores "institucionalistas", como el del general Carlos Alcalá Cordones, comandante general del ejército, más apegado a la profesionalidad castrense. Y hay grupos "pragmáticos", como el del general Wilmer Barrientos, jefe del Comando Estratégico Operacional (CEO), que aguardan con cautela antes de tomar partido.

Tampoco se puede descartar que en el seno militar anide un líder desconocido, como fue Chávez hasta el 4 de febrero de 1992, el día del intento de golpe de Estado contra el entonces presidente Carlos Andrés Pérez.

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