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El proyecto causa temor en la región

Hay inquietud por el plan de los EE.UU.
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26 de agosto de 2000  

BOGOTA (El Tiempo).- "El Plan Colombia es un plan excelente, un plan integral que no sólo trata el problema de la droga, sino que también trata los problemas sociales y económicos en Colombia, el proceso de paz y una forma de ayudar en los derechos humanos." Con estas palabras, la secretaria de Estado de Estados Unidos, Madeleine Albright, intentaba despejar la semana última el manto de dudas que se cierne sobre la ayuda económica y militar de 1300 millones de dólares de su gobierno a Colombia que hoy tiene en vilo a todos los países de la región.

Y aunque Albright insistió en que América latina debe cerrar sus filas en torno de la propuesta del presidente Andrés Pastrana y que el problema de la erradicación de la coca es un asunto en el que el apoyo de los países de la región es fundamental, otra cosa piensan las autoridades fronterizas que ven el plan como un "monstruo de mil cabezas" que puede involucrarlos en el mediano plazo en un complejo conflicto colombiano.

Pero los países de la región tienen razones para dudar. Basta recordar las declaraciones del delegado especial para las Américas de la Casa Blanca, Kenneth Mac Kay, que en una reciente visita a Colombia admitió: "Nosotros sabemos que si tenemos éxito aquí la presión va a ser mayor en países como Perú, Ecuador y Bolivia".

En efecto, los principales temores, según lo explica Adam Isacson, del Centro de Política Internacional de Washington son: el desplazamiento del narcotráfico a las fronteras vecinas y el masivo éxodo de los pobladores de la región.

"Si la ofensiva en el sur de Colombia tiene el éxito esperado -confirma Isacson-, los cultivos pueden cruzar la frontera. Las siembras se pueden desplazar a países vecinos como Ecuador, Perú, Brasil o Venezuela donde la presencia del Estado en zonas limítrofes es débil. Sólo en el caso de Ecuador (fronterizo con el departamento colombiano de Putumayo) se daría un éxodo masivo de entre 30.000 y 40.000 desplazados."

Intensificación de la guerra

Pero también existen otros temores que están ligados a una eventual intensificación de la guerra interna en Colombia que podría hacer que el conflicto desbordara las fronteras. Colombia se ha defendido afirmando que el plan fue diseñado para la paz y el desarrollo, no para la guerra. Sin embargo, hasta ahora ni las declaraciones del canciller colombiano, ni de Albright, que ha asegurado que "nadie quiere que esto (el Plan Colombia) se convierta en un conflicto internacional", han logrado apaciguar los temores de los países vecinos.

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