El virus genera varios gestos de solidaridad entre vecinos enemigos

Envíos entre las islas divididas de Chipre o Irlanda, o la cordialidad entre China y Japón, ejemplos del acercamiento entre adversarios
Envíos entre las islas divididas de Chipre o Irlanda, o la cordialidad entre China y Japón, ejemplos del acercamiento entre adversarios Fuente: AP
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11 de mayo de 2020  

NICOSIA.- El envío de máscaras de una parte a otra de las islas divididas de Chipre o Irlanda, la entrega de material médico de los Emiratos a Irán, o el intercambio de gestos cordiales entre China y Japón demuestran que la lucha contra el nuevo coronavirus ha generado solidaridad entre vecinos enemigos.

El mes pasado, la Orden de Orange en Irlanda del Norte, un grupo que busca mantener la provincia británica dentro del Reino Unido, recibió un cargamento de equipos de protección que se distribuyó tanto en el norte como en el sur de la isla.

Se trató de un gesto inusual por parte de los unionistas, generalmente reacios a cooperar con sus vecinos del sur.

El ministro de Salud de Irlanda del Norte, Robin Swann, miembro de un partido unionista, acogió con beneplácito un acuerdo para fortalecer la cooperación sanitaria entre las autoridades del norte y las del sur. "Nos enfrentamos a un desafío común", dijo.

La declaración se hace eco de los comentarios del historiador israelí Yuval Noah Harari, para quien "la epidemia y la crisis económica resultante son problemas internacionales (que requieren) cooperación internacional".

En una columna en el diario Financial Times , Harari denunció en marzo una "parálisis colectiva" de la comunidad internacional, en un momento crucial que requiere "solidaridad global" en lugar de "desunión", que sería una voz "peligrosa" para la humanidad.

El llamado de la ONU en marzo a un "alto el fuego global" no parece haber sido escuchado, pero en algunos casos la necesidad de combatir la pandemia ha puesto viejas rivalidades en suspenso.

Lo mismo se vivió en la dividida isla de Chipre, donde el gobierno de Nicosia envió en abril 4000 equipos de protección y 2000 tabletas de cloroquina a la parte norte de la isla mediterránea, invadida por las tropas turcas en 1974, para ayudarla en su lucha contra la pandemia.

Fue también una inusitada iniciativa de buena voluntad entre los dos lados, cuyas negociaciones de paz se han estancado durante años.

A principios de este año, cuando la epidemia de Covid-19 golpeaba de lleno a China, el gobierno japonés y empresarios del archipiélago donaron miles de equipos de protección al gigante asiático.

China reaccionó afirmando que era un gesto "conmovedor", una declaración explosiva en las tensas relaciones entre las dos potencias rivales.

Pero tal generosidad de hecho puede ocultar un enfoque pragmático.

"Por supuesto, a Japón le interesa contener la amenaza sanitaria", dijo Victor Teo, un experto regional.

Estrategias geopolíticas también pueden haber jugado un papel. Para Richard McGregor, investigador del Instituto Lowy, con sede en Sídney, China siempre ha mostrado "más preocupación por Japón" cuando aumentan las tensiones con Estados Unidos.

Medio Oriente también ha visto ejemplos raros de colaboración entre países hostiles.

En marzo, las autoridades de los Emiratos Árabes Unidos llamaron al presidente sirio, Bashar al-Assad, que ha sido literalmente excluido del mundo árabe desde el inicio del conflicto en su país en 2011.

En momentos en que diversos países árabes comienzan a acercarse tímidamente a Siria, el príncipe heredero de Abu Dabi, Mohammed ben Zayed Al Nahyan, aprovechó la oportunidad de la pandemia para asegurar el "apoyo" de su país "al pueblo sirio". No se ha informado, sin embargo, de ninguna ayuda posteriormente.

Pragmatismo

Los Emiratos Árabes Unidos también pusieron a disposición un avión militar en marzo para transportar expertos médicos de la ONU y ayuda a Irán, el país de Medio Oriente más afectado por la pandemia.

Esta ayuda es aún más notable dado que Irán está en permanente tensión con Estados Unidos, un gran aliado de Abu Dabi.

"La ayuda debe llegar a todos, sin importar de dónde vengan", dijo el responsable para la ayuda internacional de los Emiratos, el sultán Mohammed Al Shamsi.

El canciller iraní, Mohammad Javad Zarif, agradeció la iniciativa a los Emiratos y dijo que la epidemia era un "problema internacional que requiere la voluntad combinada de todos los países para superarla".

Michael Stephens, del grupo de expertos RUSI en Londres, subraya que "la ayuda diplomática es importante", pero que fue motivada principalmente por los propios intereses de Emiratos.

"Las ayudas han sido un acto de pragmatismo, más que cualquier otra cosa. Si sus vecinos tienen el virus, usted también está en la línea de frente", comentó.

Paul Raymond - Agencia AFP

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