En Bolivia, Reyes se mantiene favorito

Sánchez de Lozada crece en los sondeos
Sánchez de Lozada crece en los sondeos
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27 de junio de 2002  

LA PAZ.- Manfred Reyes Villa, un ex militar populista, se mantiene como el favorito para ganar las elecciones presidenciales del próximo domingo en Bolivia. Sin embargo, según los sondeos, no obtendrá la mayoría necesaria, por lo que sería el Congreso el encargado de designar al sucesor de Jorge Quiroga en agosto, entre los dos candidatos más votados. El segundo sería el ex presidente Gonzalo Sánchez de Lozada, que crece en las encuestas.

El ex capitán de ejército recibió el 26,6% de las intenciones de voto en una encuesta del grupo Recta Final, integrado por una red de televisión y dos periódicos. Pero en otro sondeo, de la empresa Mori, Reyes Villa cayó en la preferencia de los votantes del 27% que obtuvo en la primera semana de junio al 20%.

En el Congreso

Según la prescripción electoral, si ninguno de los candidatos logra obtener el 50% más uno de los sufragios escrutados, los dos candidatos que resulten primeros disputarán la presidencia en el Parlamento, en una lucha programada para el 4 de agosto.

Esa norma otorga esperanzas al principal rival de Reyes Villa, el liberal Gonzalo Sánchez de Lozada, que gobernó Bolivia entre 1993 y 1997. Según el sondeo de Mori, el ex presidente ascendió del 14 al 17% en las intenciones de voto, mientras que en la encuesta de Recta Final tiene 20,2%.

En el tercer lugar se ha confirmado el también ex mandatario socialdemócrata Jaime Paz Zamora (1989-93) con 16,1 y 13%, seguido de cerca por el líder de los indígenas y productores de coca, Evo Morales, que retiene 13% en ambas encuestas y se mantiene como la sorpresa electoral con su partido de izquierda radical Movimiento de Izquierda Revolucionario.

Hasta el momento, esos resultados obligarán tanto a Reyes Villa como a Sánchez de Lozada a formar alianzas en el Congreso para que los legisladores designen a alguno de los dos candidatos como sucesor de Jorge Quiroga. Desde la restauración de la democracia en 1982, ninguno de los cinco mandatarios obtuvo la elección directa y los partidos debieron converger en alianzas legislativas.

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