En el mundo árabe temen ataques contra Sudán, Yemen e Irak

Por vínculos con Ben Laden y Al-Qaeda
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11 de diciembre de 2001  

AMMAN.– Varias alternativas se esbozan en la etapa pos-Afganistán de la guerra contra el terrorismo, y algunos líderes del mundo árabe no descartan ataques dirigidos contra Irak, Yemen y Sudán al tiempo que Colin Powell se encargó ayer de reiterar la advertencia de la Casa Blanca de que habría una segunda fase de la operación Libertad Duradera que incluiría otras organizaciones o países.

Luego de la veladas amenazas de Estados Unidos contra Irak, varios responsables árabes mencionaron la posibilidad de ataques “quirúrgicos” contra bases de Al-Qaeda, sobre todo en Yemen y Sudán. “Esos ataques se harían con el acuerdo de las autoridades locales, pues esas células (de Al-Qaeda) están establecidas generalmente en zonas que escapan a su control”, declaró un responsable árabe.

El Hadramut (sur de Yemen), ex plaza fuerte de Osama ben Laden, sospechoso número uno de los atentados del 11 de septiembre, sería uno de los blancos posibles, porque cuenta con instalaciones de entrenamiento de Al-Qaeda. Incluso miembros de la familia de Ben Laden aún viven allí.

“Las células de la red Al-Qaeda en Yemen actúan en coordinación con el grupo Jihad yemenita”, indicó otro responsable árabe. Una de las figuras principales de Jihad es el jeque Abdel Majid al Zandani, que jugó un papel primordial en el reclutamiento de yemenitas enviados a Afganistán para recibir entrenamiento militar.

“Zandani enviaba a los yemenitas reclutados hacia una bait al diyafeh (casa de huéspedes) bautizada en su nombre, donde recibían su entrenamiento en armas”, agregó el responsable.

Esos veteranos de Afganistán, que sumarían varios cientos, de vuelta en sus países, se unieron a Jihad, que entró en la oposición después de la guerra interyemenita.

Algunos yemenitas también participaron en atentados en Jordania en los años 90 contra bares y cines. En sus confesiones, estos yemenitas, todos veteranos de Afganistán, afirmaron entonces que su grupo estaba financiado por Ben Laden, pero que el cerebro era el jeque Zandani. Además, el vínculo entre Ben Laden y el grupo Jihad apareció durante las tomas de rehenes occidentales en Yemen.

Sudán, donde Ben Laden vivió hasta mediados de los años 90 e instaló varios campamentos de entrenamiento, podría ser también un objetivo, porque siguen existiendo células activas en ese país, señalan responsables árabes.

Citando a dirigentes estadounidenses, el diario Los Angeles Times afirmó el domingo que los planificadores de la operación antiterrorista iniciada por Estados Unidos prevén efectuar acciones armadas contra bases de la red Al-Qaeda, de Osama ben Laden, en Indonesia, Yemen y Somalia.

Con poco apoyo internacional para atacar otros países, Washington aún no especificó cuáles pueden ser los posibles blancos de la fase pos-Afganistán, pero no descarta nuevas ofensivas. Ayer fue el turno del secretario de Estado, Colin Powell, de advertir que “la siguiente fase se centrará en las organizaciones terroristas existentes, los países que las apoyan y los regímenes que trabajan para la producción de armas de destrucción masiva”.

Somalia fue mencionada como uno de los posibles blancos, pero ayer su ministro de Justicia, Aden Ibrahim, descartó que en ese país existieran bases de organizaciones terroristas.

Bagdad, la preocupación

Pero la gran inquietud de los árabes sigue siendo un ataque estadounidense contra Irak.“Probablemente éste no tendrá lugar antes del Hadj (peregrinaje a La Meca), a fines de febrero, pues Estados Unidos desea evitar incidentes durante ese peregrinaje, que ya ha conocido varios episodios sangrientos”, dijo un diplomático árabe.

Responsables y diplomáticos coinciden en que una operación militar contra Irak necesitará que Washington se asegure alianzas fuertes en la región, en especial con Turquía e Irán. “Una operación de este tipo deberá ser rápida. Aunque numerosos dirigentes árabes afirman en privado que no lamentarían la caída de Saddam Hussein, estiman, sin embargo, que aquélla debe ser de corta duración para no poner en peligro sus propios regímenes si la operación se prolongara”, declaró un responsable árabe.

En varios países

  • WASHINGTON (EFE).- El Pentágono planifica el uso de fuerzas especiales en operaciones contra el terrorismo en otras partes del mundo, incluida América latina, indicó ayer el diario The Washington Times. Según el periódico, un alto funcionario del gobierno de Estados Unidos dijo que los planes prevén el emplazamiento de fuerzas especiales “en varios países simultáneamente”.
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