En un clima enrarecido, el Papa inauguró el sínodo de la familia

Francisco celebró la misa de apertura ante más de 400 obispos, divididos como nunca entre sectores conservadores y progresistas; intentó calmar las aguas al defender los valores tradicionales
Elisabetta Piqué
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5 de octubre de 2015  

Cardenales, obispos y sacerdotes escucharon ayer al Papa en la Basílica de San Pedro durante la apertura del sínodo de la familia
Cardenales, obispos y sacerdotes escucharon ayer al Papa en la Basílica de San Pedro durante la apertura del sínodo de la familia Fuente: AP - Crédito: Alessandra Tarantino

ROMA.- En medio de un clima enrarecido por la confesión bomba de un alto prelado y teólogo del Vaticano que anunció que es gay y convive con su novio, algo calificado de "indebida presión mediática" sobre el sínodo por la Santa Sede, Francisco inauguró ayer con una misa solemne la asamblea de obispos que durante tres semanas debatirá sobre los desafíos de la familia de hoy.

"Una Iglesia con las puertas cerradas se traiciona a sí misma y a su misión, y en vez de ser puente se convierte en barrera", dijo el Papa en su sermón, en el que indicó cuál debe ser el espíritu con el que los 270 padres sinodales de todos los continentes deberán enfrentar, hasta el 24 de octubre próximo, los debates.

De hecho, recordó la importancia de una Iglesia que "enseña y defiende los valores fundamentales", "que educa al amor auténtico, capaz de alejar de la soledad, sin olvidar su misión de buen samaritano de la humanidad herida".

Luego de una primera etapa que tuvo lugar el año pasado, 74 cardenales, 181 obispos, dos párrocos y 13 religiosos -junto a expertos y auditores-, en el sínodo tendrán sobre la mesa temas polémicos, antes tabú, como las convivencias, y las situaciones de los divorciados vueltos a casar por civil y de los homosexuales. Estas cuestiones, que dividen como nunca a los obispos conservadores de los progresistas, produjeron chispazos en el sínodo del año pasado.

Consciente de esto, el Papa dejó en claro los parámetros de acción. Y pareció querer tranquilizar a los más conservadores, que temen cambios de doctrina. De hecho, reafirmó la enseñanza tradicional de la Iglesia Católica en cuanto a temas de familia, al recordar la unidad e indisolubilidad del matrimonio, que sólo puede ser entre un hombre y una mujer.

Aunque, por otro lado, también destacó que la misión de la Iglesia no es "señalar con el dedo para juzgar a los demás", sino que, "fiel a su naturaleza de madre", también debe "buscar y curar a las parejas heridas con el aceite de la acogida y de la misericordia".

"En el contexto social y matrimonial bastante difícil" que hay en la actualidad, "la Iglesia está llamada a vivir su misión en la fidelidad, en la verdad y en la caridad", indicó el Papa, ante más de 400 obispos, en la Basílica de San Pedro.

Francisco reiteró, una vez más, que la Iglesia está llamada a ser un "hospital de campo", con "las puertas abiertas para acoger a quien llama pidiendo ayuda y apoyo" y que debe "salir del propio recinto hacia los demás con amor verdadero, para caminar con la humanidad herida, para incluirla y conducirla a la fuente de salvación".

Al margen de citar en dos oportunidades a su predecesor, Benedicto XVI, Francisco también mencionó, hacia el final del sermón, a San Juan Pablo II. "El error y el mal deben ser condenados y combatidos constantemente; pero el hombre que cae o se equivoca debe ser comprendido y amado (...) Nosotros debemos amar nuestro tiempo y ayudar al hombre de nuestro tiempo", dijo, al citar un discurso pronunciado por Karol Wojtyla en 1978.

"Y la Iglesia debe buscarlo, acogerlo y acompañarlo, porque una Iglesia con las puertas cerradas se traiciona a sí misma y a su misión, y en vez de ser puente se convierte en barrera", agregó Francisco.

Entre las cuestiones más controvertidas por discutir en el sínodo está la propuesta, ya formulada el año pasado, de admitir en los sacramentos a los divorciados vueltos a casar, sólo en algunos casos y después de un camino penitencial.

Pero hay un sector que se opone tajantemente a cualquier cambio en la actual disciplina. Otra cuestión muy debatida es la actitud hacia las parejas que conviven sin casarse. Aunque en el sínodo también estarán sobre el tapete la poligamia, los matrimonios forzados, las niñas esposas, el escaso respeto por la dignidad de la mujer, entre varios otros. Cualquier decisión final está en manos del Papa.

Francisco centró el sermón de ayer en tres aspectos: el drama de la soledad, el amor entre el hombre y la mujer, y la familia. "Hoy se vive la paradoja de un mundo globalizado en el que vemos tantas casas de lujo y edificios de gran altura, pero cada vez menos calor de hogar y de familia", constató. "El amor duradero, fiel, recto, estable, fértil es cada vez más objeto de burla y considerado como algo anticuado. Parecería que las sociedades más avanzadas son precisamente las que tienen el porcentaje más bajo de tasa de natalidad y el mayor promedio de abortos, de divorcios, de suicidios y de contaminación ambiental y social", lamentó.

Recordó que es Dios quien "une los corazones de un hombre y una mujer que se aman, y los une en la unidad y en la indisolubilidad", lo que significa "que el objetivo de la vida conyugal no es sólo vivir juntos, sino también amarse para siempre". Destacó asimismo que para Dios "el matrimonio no es una utopía de adolescente, sino un sueño sin el cual su criatura estará destinada a la soledad".

Cifras y claves del encuentro

Nombre y lema

El Sínodo de los Obispos se convoca en base a un documento preparatorio titulado: "La vocación y la misión de la familia en la Iglesia y en el mundo contemporáneo"

Duración

Del 4 al 25 de octubre

Preparativos

El año pasado hubo un sínodo de obispos que duró dos semanas, en las que se habló y votó sobre los mismos temas. No hubo el acuerdo necesario en la cúpula en muchos de los aspectos espinosos

359

Participantes

Son 270 padres sinodales, es decir obispos de todo el mundo. A ellos se suman otros 89 participantes como laicos o expertos, por ejemplo matrimonios que hablarán de su experiencia cotidiana

Procedencia de los obispos

Un total de 54 padres sinodales proceden de África, 64 de América, 36 de Asia, 107 de Europa y 9 de Oceanía

318 Intervenciones

Un total de 318 de los 359 participantes tienen derecho a pedir la palabra en los debates en el pleno, por lo que se establece un máximo de tres minutos en que cada uno puede tener la palabra

13

Círculos lingüísticos

Debido a la brevedad de las intervenciones en el pleno, es aquí donde se llevarán a cabo la mayoría de los debates. Los 13 grupos divididos por idiomas se reunirán 13 veces. Hay cuatro grupos en inglés, tres en español, tres en francés, dos en italiano y uno en alemán

Comunicación

Este año se informará sobre las discusiones en cada uno de los círculos. En cambio no habrá ningún informe de mitad de encuentro, que en 2014 generó mucho revuelo. Francisco decidirá si publica al final las conclusiones que le sean entregadas

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