En un nuevo video, Ben Laden justificó los ataques a EE.UU.

Lo difundió la cadena árabe Al-Jazeera; habría sido grabado hace dos semanas
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27 de diciembre de 2001  

DOHA.- Sin haber podido develar aún la autenticidad de la versión paquistaní que dio por muerto al terrorista saudita Osama ben Laden, el hombre más buscado por los Estados Unidos apareció ayer en un nuevo video difundido por la cadena árabe de televisión Al Jazeera en el que alude a la "cruzada feroz contra el islam dos meses después de su inicio", y acusó a los países de Occidente de "odiar al islam".

Se cree que el video fue grabado los primeros días de este mes cuando se cumplieron los sesenta días, que menciona Ben Laden, desde el inicio de las acciones bélicas de la coalición que lideró Estados Unidos contra el régimen talibán.

"Nuestro terrorismo contra Estados Unidos pretende forzarlo a detener su apoyo a Israel", dijo Ben Laden en esa grabación, en la que apareció vestido con un traje camuflado y portando un fusil Kalashnikov. La Casa Blanca, por su parte, calificó el video de "propaganda terrorista".

Fuentes del Pentágono dijeron ayer que continuará la búsqueda de Ben Laden por la región de cuevas de Tora Bora, pese a la versión de un medio paquistaní que, citando a un militante de Al-Qaeda, dijo que el supuesto líder terrorista está muerto, ya fue enterrado y que el hallazgo de su cuerpo será imposible.

Una de las opciones que analiza Estados Unidos es utilizar en los próximos días bombas "termobáricas", que al explotar eliminan el aire de los escondites subterráneos.

Las operaciones militares en Afganistán no cesarán mientras Ben Laden y el jefe supremo de los talibanes, el mullah Mohammed Omar, no sean encontrados, afirmó en Islamabad el vocero de la coalición militar que encabeza Estados Unidos, Kenton Keith. "No hemos alcanzado nuestros objetivos. Hemos hecho buenos progresos, pero no hemos capturado ni al mullah Omar ni a Osama ben Laden. Nuestro compromiso se extiende hasta que los encontremos. Y los encontraremos", afirmó Keith.

Sospechoso, con cómplices

En tanto, ayer se supo que el británico Richard Reid, acusado de haber intentado hacer estallar un avión en pleno vuelo con explosivos escondidos en sus zapatos, integraría una amplia red de extremistas islámicos y que asistía, incluso, a la misma mezquita que uno de los presuntos responsables de los ataques terroristas del 11 de septiembre en los Estados Unidos, dijeron ayer fuentes de la investigación.

El FBI cree que Reid asistió a campos de entrenamiento de Al-Qaeda y que no actuó solo sino que recibió apoyo de otros terroristas que fabricaron los explosivos. Los investigadores norteamericanos consideran que el supuesto terrorista, de origen anglo-jamaiquino, es un "ladronzuelo" que cumplió una condena por ofensas menores en una prisión británica y que se prestó para llevar a cabo el atentado por pedido de otros activistas islámicos.

Reid intentó encender con un fósforo un cable que sobresalía de uno de sus zapatos durante un vuelo de París a Miami el sábado último, pero fue advertido por dos azafatas y varios pasajeros que lograron reducirlo y usaron cinturones para amarrarlo a su asiento. Dos médicos lo sedaron con drogas del botiquín del avión. El Boeing 767, con 197 personas a bordo, fue desviado a Boston escoltado por dos aviones de guerra.

Abdul Haqq Baker, titular de la mezquita de Brixton, cerca de Londres, a la que asistía Reid, dijo que el sospechoso se convirtió al islam cuando purgaba en Gran Bretaña una sentencia en prisión y se acercó a la mezquita tratando de aprender la religión.

El líder religioso dijo que en 1998 Reid asistía a la misma mezquita en el sur de Londres que frecuentaba Zacarias Moussaoui, el francés al que se acusa de conspiración. "Pienso que quedó impresionado por el discurso y la retórica de las visiones más extremas del islam", dijo ayer Baker a la cadena BBC de Londres.

Para Baker, los líderes islámicos radicales, como el palestino Abu Qatada, que se sospecha es el "líder espiritual" de la red Al-Qaeda en Europa, o el jeque Omar Bakri, fundador de la organización Al Muhajirun (El exiliado), cuentan con cientos de partidarios en Gran Bretaña.

"El número de partidarios y simpatizantes alcanza casi al millar", afirmó, y admitió que casi un centenar de ellos, entre los que podría incluirse Reid, están dispuestos a cometer atentados suicidas.

"Aquellos que propagan las visiones más extremas del islam son pocos, pero en los últimos cuatro o cinco años están creciendo de manera bastante preocupante", dijo Baker, quien no descartó que otros musulmanes británicos pudieran ser rescatados para sumarse a la guerra santa.

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