En una encrucijada

(0)
9 de diciembre de 2001  

JERUSALEN (EFE).- Las exigencias que le han impuesto Israel y los Estados Unidos al líder de la ANP lo colocan ante uno de los grandes dilemas de su carrera política: elegir entre seguir la guerra contra las fuerzas israelíes o enfrentar a los integristas islámicos, con el peligro de desatar una revuelta civil en el interior de los territorios palestinos.

Diariamente, Arafat recibe la presión israelí y la norteamericana, que le recuerdan, a modo de ultimátum, que debe arrestar a los autores materiales o intelectuales de los atentados que cometieron miembros de Hamas y de la Jihad Islámica.

Al mismo tiempo, el gobierno de Ariel Sharon alude a la posibilidad de hacer caer la ANP, el órgano ejecutivo que preside Arafat y que gobierna en las zonas autónomas de Gaza y Cisjordania. El propio premier israelí y sus funcionarios utilizaron últimamente expresiones como "eliminar" y "deshacerse" de la ANP y de Arafat, luego desmentidas. El líder palestino teme por su vida y sus allegados dicen que está convencido de que quieren matarlo.

Los organismos de seguridad de la ANP comenzaron a detener, por orden de Arafat, a miembros de las organizaciones extremistas y éstas acusaron a la Autoridad Palestina de "colaboracionista con Israel". EE.UU. parece no darle respiro a Arafat y le exige resultados. El líder palestino está ante una encrucijada: enfrentarse a Israel o a los integristas islámicos.

ADEMÁS

MÁS leídas ahora

Esta nota se encuentra cerrada a comentarios

Descargá la aplicación de LA NACION. Es rápida y liviana.