Entierran a Senghor, poeta de la negritud y estadista

La independencia de Africa tuvo en él a una figura central
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28 de diciembre de 2001  

PARIS (The New York Times).- Los restos del poeta, catedrático, filósofo y estadista Léopold Sédar Senghor fueron llevados ayer de Francia a Dakar, donde serán enterrados mañana. Fallecido el 20 del actual en su hogar de Normandía, a los 95 años, fue una de las figuras centrales en el cataclismo político que derivó en la independencia de las colonias francesas en Africa y, luego, el primer presidente de Senegal.

Su vida fue una fusión de experiencias africanas y europeas. Durante la Segunda Guerra Mundial combatió en una unidad del Ejército francés integrada sólo por africanos, cayó prisionero de los nazis y pasó dos años en un campo de concentración. En 1984 se convirtió en el primer miembro de raza negra de la Academia Francesa. En el período intermedio había sido el vocero de la causa y la cultura africanas.

"Yo visto a la usanza europea y los norteamericanos bailan el jazz, derivado de nuestros ritmos africanos -dijo cierta vez-. La civilización del siglo XX es universal. Ningún pueblo puede sobrevivir por sí solo."

La carrera de Senghor estuvo sembrada de paradojas. Católico romano, lideró una nación predominantemente musulmana; erudito refinado, atrajo sobre todo a los campesinos, y, siendo un poeta, esgrimió el poder político con gran destreza. Entre los líderes africanos, fue el principal teórico de la "negritud", que él definía como la cultura común y la herencia espiritual de los pueblos negros de Africa.

También fue un diplomático elocuente que criticaba las políticas coloniales de Portugal y Sudáfrica y a la vez reprendía a ciertos países en desarrollo por su supuesta hipocresía. En 1961, señaló ante la ONU la doble vara de algunas naciones recién salidas del colonialismo: "Hemos denunciado el imperialismo de las grandes potencias sólo para secretar un imperialismo en miniatura hacia nuestros vecinos".

Había nacido el 9 de octubre de 1906, en Joal, un pueblo sobre la costa de Senegal. Su padre, un próspero cultivador y vendedor de maníes, engendró 20 hijos. Su madre, católica romana, lo envió a la escuela y al seminario de una misión cercana, fomentando su primera vocación: "Ser un sacerdote y maestro que trabajara por la emancipación intelectual de mi raza", recordaba.

Sin embargo, a los 20 años, Senghor pasó a una escuela secundaria de Dakar. En 1928, obtuvo una beca parcial que le permitió estudiar en el Lycée Louis-le-Grand de París, en la Sorbona, donde trabó una amistad de por vida con Georges Pompidou, futuro primer ministro y presidente de Francia. En sus años de la Sorbona, descubrió "la impronta inconfundible del arte africano en la pintura, escultura, música y literatura modernas".

Mientras estudiaba filosofía, fue uno de los creadores del concepto de negritud. En parte, fue una protesta altiva contra la dominación francesa y la política de asimilación. La negritud mantenía cierto respeto por la poesía y el pensamiento político franceses, europeos y occidentales, pero Senghor subrayó la importancia de su herencia africana.

La Sorbona reconoció en él a uno de sus estudiantes más destacados. Al graduarse, en 1935, fue el primer agrégé (profesor titular por oposición) africano, máximo rango docente en el sistema francés. Enseñó en Tours y en 1939, siendo profesor de otra escuela, fue movilizado. En 1940 cayó prisionero de los nazis. Pasó dos años en campos de concentración; allí escribió algunos de sus mejores poemas ( Cantos de sombra , 1945).

Tras la guerra, volvió a la enseñanza y la escritura y fue diputado por Senegal en la Asamblea Constituyente francesa. Un año después, fue uno de los dos diputados senegaleses a la Asamblea Nacional, por el Partido Socialista. Fundó el Bloque Democrático Senegalés; como su candidato, en 1951 derrotó al socialismo para la Asamblea Nacional.

En los 50, la Asamblea propiciaba una política de autonomía para las colonias africanas. Senghor se opuso, convencido de que llevaría a la proliferación de naciones pequeñas y débiles. Más tarde, apeló con éxito al presidente Charles de Gaulle por la independencia de su tierra. Al crearse la República de Senegal, en 1960, Senghor fue elegido presidente.

A fines de 1962, repelió una intentona de golpe liderada por el primer ministro Mamadou Dia. De ahí en más, no toleró ningún desafío a sus políticas pro occidentales, por lo general moderadas. Reelegido en 1963, 1968 y 1973, siguió en la presidencia hasta su retiro, en 1980. Fue el primer presidente africano que renunció voluntariamente. Como presidente, encaró problemas comunes a las naciones emergentes de Africa. Su país era pobre. Se abocó a modernizar la agricultura, con éxito relativo, y procuró combatir la corrupción y la ineptitud, endémicas bajo la dominación francesa. En política exterior, fue neutralista. En lo interno, abogó por una forma especial de "socialismo africano", despojada de todo ateísmo y del materialismo excesivo.

Traducción de Zoraida J. Valcárcel

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