Es negro, se infiltró en un grupo supremacista y se convirtió en su líder para poder destruirlo

James Stern
James Stern
Durante dos años penetró en la estructura del Movimiento Nacional Socialista
Kattie Mettler
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3 de marzo de 2019  

WASHINGTON.- Sin avisarles a sus seguidores, el histórico presidente de un grupo neonazi norteamericano le cedió el poder a un activista de los derechos civiles de los negros de California. James Hart Stern, de 54 años y con una larga historia de infiltrarse en grupos supremacistas blancos, es el nuevo líder del Movimiento Nacional Socialista de Estados Unidos (NSM, por sus siglas en inglés).

Y su primera medida como presidente fue ocuparse de una demanda pendiente contra su propio grupo neonazi, al solicitarle al juez de la causa que lo declarara culpable de violencia durante la manifestación supremacista conocida como "Unite the Right", que se realizó en Charlottesville en 2017.

Su próximo paso será transformar el sitio web del grupo de odio en un espacio donde se publiquen las lecciones históricas que dejó el Holocausto .

"Hice la parte más difícil y peligrosa", le dijo Stern a The Washington Post en su primera entrevista desde que tomó el control del NSM. "Yo, un hombre negro, los engañé y tomé el control de un grupo neonazi", añadió. El repentino cambio de manos dejó perplejos a los miembros del grupo, a quienes Jeff Schoep -el hombre que desde 1994 dirigía al NSM, con sede en Detroit- nunca les avisó.

Stern fue el primero en salir a contar la historia completa de su ascenso al poder, una historia que incluye su infiltración en el grupo, mucha persuasión y una pizca de manipulación. Después de que Stern dio su versión de los hechos, Schoep también se decidió a hablar.

En un largo comunicado a sus seguidores, Schoep escribió que fue "engañado" por Stern, que lo convenció de que para proteger a sus seguidores de la demanda judicial en curso, tenía que entregarle la presidencia del NSM.

Schoep tomó el control del grupo hace 25 años y fue responsable del crecimiento de sus filas y de instalar la marca del NSM como una agrupación de negadores del Holocausto y de acólitos de Adolf Hitler. El grupo tiene un sitio web que atrae a millones de visitantes de todo el mundo y que organiza manifestaciones a lo largo de Estados Unidos. Sus miembros usan uniformes similares a los de las SS durante la Alemania nazi.

Para entender cómo llegó Stern a tomar el control de la organización, primero hay que entender cómo lo conoció Schoep.

Mientras cumplía una condena en prisión por fraude en Mississippi, Stern hizo amistad con su compañero de celda y antiguo Gran Mago del Ku Klux Klan (KKK), Edgar Ray Killen. El líder del KKK había sido condenado por el asesinato de tres militantes de los derechos civiles durante los episodios conocidos como "Mississippi Burning". Killen terminó por otorgarle a Stern un poder plenipotenciario sobre su historia de vida y sus bienes.

Stern salió bajó palabra en 2011 y en 2016 usó su poder legal para disolver la organización que Killen había liderado. Esa fue su primera infiltración exitosa.

En 2014, Schoep llamó imprevistamente a Stern para preguntarle por sus vínculos con Killen, y le dijo que él era el primer hombre negro al que su organización se había acercado desde Malcolm X.

Stern investigó el nombre de Schoep, descubrió que era un supremacista blanco, y entonces coordinó para reunirse con él en California. Desde entonces, ambos alimentaron una extraña relación.

Debatían con regularidad: sobre el Holocausto, sobre la fealdad de la esvástica nazi, sobre las fallas de los ideales supremacistas blancos de Schoep, y fundamentalmente sobre el destino de su agrupación de odio. El objetivo, según Stern, siempre fue lograr que Schoep cambiara de parecer sobre esos temas.

No lo logró, pero hizo algo casi tan bueno. Schoep recurrió a Stern a principios de año en busca de asesoramiento legal por una demanda en contra del NSM y de otras agrupaciones de nacionalistas blancos que se sumaron a las manifestaciones de Charlottesville en 2017.

Cambios

Fue entonces cuando Schoep empezó a hablar de hacer un cambio. Sus convicciones seguían siendo las mismas, pero estaba dispuesto a desvincularse del NSM y fundar una nueva organización, porque sentía que sus seguidores no lo valoraban lo suficiente y que las principales agrupaciones supremacistas lo habían dejado de lado durante la oleada nacionalista que barrió Estados Unidos en vísperas de las elecciones presidenciales de 2016, que luego ganó el republicano Donald Trump.

Según Stern, Schoep estaba preocupado por las repercusiones de la demanda judicial de Charlottesville y los gastos judiciales que debía afrontar. Acudió a Stern en busca de soluciones y se puso en sus manos. "Ahí noté que había una fisura en su armadura", dice Stern.

Ahora se prepara para el siguiente paso. No tiene intenciones de disolver la corporación, porque no quiere que los seguidores de Schoep, u otros del movimiento nacionalista blanco, vuelvan a conformarla. Sus planes para el sitio web del grupo siguen en discusión, pero su objetivo primordial es convertirlo en un espacio para que las organizaciones judías puedan ayudarlo a educar a los seguidores del NSM sobre la historia del Holocausto.

"Todo está a la luz del día", dijo Stern. "Mis planes e intenciones son no dejar que el grupo prospere. Mi objetivo es dejar los hechos bien en claro", señaló.

The Washington Post

Traducción de Jaime Arrambide

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