"¿Está la señora Pilar? Habla el cardenal Bergoglio"

Recordaba haberle mandado días antes, casi con pudor, una carta muy crítica al que ella consideraba su pastor
Francisco Olivera
(0)
14 de marzo de 2013  

¿Está la señora Pilar? Habla el cardenal Jorge Bergoglio." Ocurrió hace 12 años. Pilar Martínez Zuviría, un ama de casa de 62 años, madre de siete hijos, no esperaba semejante llamado en su domicilio por una razón elemental: no conocía ni había visto jamás personalmente al ahora sumo pontífice.

Sí recordaba haberle mandado días antes, casi con pudor, una carta muy crítica al que ella consideraba su pastor.

Ayer, ante LA NACION, aunque prefirió no revelar sus objeciones de entonces hacia el sacerdote, contó el episodio.

"Fue un ejemplo de humildad. Me llamó a casa, me dijo que había leído la carta, que me agradecía los comentarios, que los tendría en cuenta y que rezara mucho por él", dijo Pilar.

Católica practicante, Pilar sabía en realidad que el jesuita era un hombre sencillo.

Uno de sus hijos, Ignacio, se lo había encontrado alguna vez en el subterráneo.

Por eso no dudó, años después, al advertir que no coincidía en otra postura pública del clérigo argentino, en enviarle una segunda carta con cuestionamientos. Recibió la misma respuesta telefónica personal: "Rece por mí", volvió a pedirle Bergoglio.

"Quedé tan conmovida que, tiempo después, al pensar que desde algún sector del periodismo se tergiversaban sus declaraciones, le mandé al cardenal un tercer texto respaldándolo y alentándolo a continuar: le dije que se sintiera reconfortado porque a Cristo también lo habían malinterpretado. Pero ahí no contestó. Eso muestra su prudencia y su humildad: se ve que no se sintió cómodo ante un halago."

ADEMÁS

MÁS leídas ahora

ENVÍA TU COMENTARIO

Ver legales

Los comentarios publicados son de exclusiva responsabilidad de sus autores y las consecuencias derivadas de ellos pueden ser pasibles de sanciones legales. Aquel usuario que incluya en sus mensajes algún comentario violatorio del reglamento será eliminado e inhabilitado para volver a comentar. Enviar un comentario implica la aceptación del Reglamento.

Para poder comentar tenés que ingresar con tu usuario de LA NACION.

Descargá la aplicación de LA NACION. Es rápida y liviana.