Estado Islámico amenaza a dos rehenes japoneses y exige 200 millones de dólares

Shinzo Abe, en Jerusalén
Shinzo Abe, en Jerusalén Fuente: AFP
En el video aparecen el periodista freelance Kenji Goto y el empleado de una firma militar Haruna Yukawa vistiendo trajes de color naranja, amenazados con un cuchillo por un miliciano que pareciera ser Jihadi John
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20 de enero de 2015  • 10:15

BEIRUT.- El grupo Estado Islámico (EI) amenazó hoy, a través de un video, con matar a dos rehenes japoneses en las próximas 72 horas si no recibe 200 millones de dólares de rescate de parte del gobierno de Shinto Abe, quien se negó a ceder ante el "terrorismo".

En el video, cuya autenticidad está siendo verificada, el grupo amenaza con "matar en un plazo de 72 horas a los dos rehenes" y exige al gobierno japonés que pague "200 millones de dólares para salvarles la vida".

En el video, se ve a un hombre vestido de negro con un cuchillo en la mano, parado entre los dos rehenes –identificados como como Haruna Yukawa y Kenji Goto Jogo-, vistiendo trajes de color anaranjado.

La grabación, identificada como realizada por al-Furqan -la división de medios de la milicia- y publicada en sitios web vinculados al grupo, imitó otras amenazas a rehenes realizadas por el grupo.

"Para el primer ministro de Japón: Aunque está a más de 8500 kilómetros de Estado Islámico, se ha ofrecido voluntario para participar en esta cruzada'', dice el insurgente, que aparece blandiendo un cuchillo y suena como Jihadi John, el británico implicado en otras decapitaciones ejecutadas y filmadas por el grupo.

En inglés, el verdugo explica que el rescate se debe pagar en compensación por la ayuda no militar que el gobierno japonés ha prometido entregar en su actual gira a los países afectados por el avance del EI.

"Nuestra posición no cambiará"

La difusión del video coincide con la visita del primer ministro japonés, Shinzo Abe, hoy a Israel y los territorios palestinos, tras viajar a Egipto y Jordania, como parte de una gira de seis días a Oriente Medio con más de 100 funcionarios del gobierno y presidentes de empresas niponas.

"Exijo firmemente que no hagan daño a los rehenes y los liberen inmediatamente", dijo en una conferencia de prensa, poco después de su llegada a Jerusalén. "Estoy indignado al más alto nivel por este acto", aseguró el dirigente.

"La comunidad internacional no cederá al terrorismo y nosotros tenemos que colaborar" contra esta amenaza, agregó en la conferencia, iniciada una hora después de lo previsto por la toma de rehenes.

Abe prometió el sábado pasado en El Cairo durante el primer tramo de su gira 2500 millones de dólares en ayuda humanitaria y al desarrollo para Oriente Medio, y 200 millones más en asistencia para los países afectados por el éxodo de refugiados ante el avance sangriento del Estado Islámico.

Pese a la toma de rehenes, Abe afirmó que Japón no anularía esta ayuda no militar. "Nuestra posición no cambiará en absoluto", insistió.

El dirigente nipón acortará su viaje, entrevistándose en la ciudad de Ramallah con el líder palestino Mahmoud Abbas, para después regresar a Japón para gestionar la crisis.

Quiénes son los rehenes

El primer rehén, Kenji Goto, es un periodista y productor audiovisual independiente que provee de imágenes para documentales de Oriente Medio y otras regiones.

"Estoy en Siria para informar", escribió en un correo electrónico a un periodista de la Associated Press en octubre. "Espero que poder transmitir la atmósfera de donde estoy y compartirla''.

El segundo rehén, Haruna Yukawa, apareció en imágenes difundidas anteriormente, mientras era interrogado con dureza por su captores. Una firma militar, PMC, lo identifica como jefe ejecutivo, y un video de la compañía lo muestra probando una AK-47 en Siria.

En agosto, un ciudadano japonés que se cree que es Yukawa, fue secuestrado en Siria tras viajar al país para entrenar con insurgentes, según una publicación en un blog. Fotografías en su perfil de Facebook lo muestran en Irak y Siria en julio.

"No puedo identificar el destino. Pero el próximo podría ser el más peligroso -escribió Yukawa en su última entrada en el blog-. Espero filmar mis escenas de lucha durante la próxima visita".

El padre de Yukawa, Shoichi, que vive en Chiba, a las afueras de Tokio, expresó su consternación por la noticia en una entrevista con la televisión pública japonesa NKH. "No entiendo esto -dijo-. Estoy muy confundido".

Japón y Estado Islámico

Hasta ahora, Japón ha estado relativamente a salvo de la violencia islamista que ha golpeado a otros países occidentales, por su falta de implicación en las intervenciones militares internacionales lideradas generalmente por Estados Unidos.

A principios de 2013, militantes islamistas atacaron una planta de gas en el desierto argelino, en un suplicio de cuatro días que envolvió a centenares de rehenes y concluyó con el asalto de las fuerzas argelinas.

Una decena de japoneses murieron, convirtiendo a Japón en el país con más pérdidas humanas en la intervención.

Los asaltantes jihadistas aseguraron que habían respondido en venganza por la intervención militar lanzada contra los islamistas en Malí.

En respuesta, Tokio prometió 120 millones de ayuda para estabilizar la región del Sahel, infestada de radicales.

La organización extremista proclamó un califato en Siria e Irak a finales de junio de 2014.

Hasta el momento, EI ha decapitado a cinco secuestrados occidentales: los periodistas estadounidenses James Foley y Steven Sotloff, y los cooperantes británicos David Haines y Alan Henning, y el estadounidense Peter Kassig.

Agencias AFP, AP y EFE

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