Estado Islámico tomó la histórica ciudad siria de Palmira

El grupo jihadista se apoderó de "la perla del desierto", caracterizada por sus reliquias arqueológicas
(0)
21 de mayo de 2015  • 09:13

BEIRUT.- El futuro de la histórica ciudad de Palmira, una de las joyas arqueológicas de Oriente Medio, es preocupante después de que el grupo terrorista Estado Islámico (EI) tomara ayer el control absoluto de este "tesoro" del desierto sirio, en Homs.

Tras ocho días de combates, el EI reivindicó en Twitter la captura total de la ciudad, afirmando que las fuerzas del régimen había "huido dejando detrás un gran número de muertos entre sus filas".

Con la toma de este oasis fronterizo con Irak, el Estado Islámico controla "ya más de 95.000 kilómetros en Siria, el 50%" de Siria", señaló el Observatorio Sirio de los Derechos Humanos (OSDH).

La captura de Palmira, uno de los seis lugares sirios incluidos en la lista del Patrimonio de la Humanidad de la Unesco, fue un golpe de efecto para la milicia radical, sólo días después de tomar la estratégica ciudad de Ramadi en la principal provincia sunnita de Irak.

"Los combatientes del EI están en todos lados en Tadmor [nombre árabe de Palmira], también junto al sitio arqueológico" situado en el suroeste de la ciudad, dijo Rami Abdel Rahman, director del OSDH.

Según el OSDH, las tropas del régimen sirio se retiraron de sus posiciones en la ciudad, abandonando puestos militares en la Badiya (desierto sirio), en el aeropuerto militar y en la prisión, en la que los jihadistas entraron por la noche.

Barzai, gobernador de la provincia central de Homs, donde se encuentra Palmira, dijo que el ejército sirio está ahora a las afueras de la localidad, desde donde ataca a los refuerzos de Estado Islámico.

"No hemos recibido ninguna noticia sobre la destrucción (de la zona arqueológica) -declaró el mandatario-. Esperamos que no haya masacres en la ciudad ni daños a las ruinas".

Palmira tiene una población de unas 65.000 personas, según Barazi, quien agregó que 1.300 residentes huyeron en los últimos días y más intentaban hacerlo hoy, a Homs y Damasco.

Al tomar la ciudad, Estado Islámico invadió también la prisión de Tadmur, tristemente célebre por la masacre de cientos de detenidos en la década del 80 y para los sirios es el símbolo del terror y la tortura del régimen de Hafez al Asad, padre del actual presidente, Bashar.

Desde el inicio de la ofensiva el 13 de mayo, la batalla de Palmira ha dejado 462 muertos, según un balance del OSDH: 71 civiles (muchos ejecutados por el EI), 241 soldados sirios y 150 jihadistas.

"La novia del tesoro"

"Palmira es un extraordinario patrimonio de la humanidad en el desierto y cualquier destrucción ocurrida en Palmira no sólo sería un crimen de guerra sino una enorme pérdida para la humanidad", dijo hoy Irina Bokova, directora de la Unesco.

Bokova agregó que estaba "extremadamente preocupada" por los últimos acontecimientos y reiteró su petición de un inminente alto el fuego y una retirada de las fuerzas militares.

"Después de todo, se trata de la cuna de la civilización humana. Pertenece a toda la humanidad y creo que todo el mundo debería preocuparse por lo que está ocurriendo", agregó la directora de la Unesco.

Las ruinas de Palmira son uno de los lugares históricos más famosos del mundo y se teme que los radicales puedan destruirlas como hicieron con otros similares en Irak. El lugar es reconocido por sus columnatas romanas de 2000 años de antigüedad y otras ruinas y elementos de valor incalculable.

Antes de la crisis iniciada en 2011, las ruinas de Palmira, el sitio arqueológico más bello de Siria –llamado "la novia del desierto"-, recibía 150.000 turistas al año.

El edificio más grande de Palmira es el templo de Bel, dedicado a la deidad suprema babilonia, y cuyo techo, ya desaparecido, estaba originalmente recubierto de oro.

Otros lugares emblemáticos son su plaza principal o "ágora", donde se comerciaba con todo tipo de productos, sus baños públicos, su teatro romano, su cementerio o el campamento de Diocleciano.

Pero si hay algo distintivo de Palmira es su vía principal con su gran columnata: este camino, que daba la bienvenida a los comerciantes de las caravanas que entraban en la urbe, se extiende a lo largo de 1,3 kilómetros con 750 columnas alineadas a ambos lados.

Agencias AFP, EFE y Reuters

MÁS leídas ahora

ENVÍA TU COMENTARIO

Ver legales

Los comentarios publicados son de exclusiva responsabilidad de sus autores y las consecuencias derivadas de ellos pueden ser pasibles de sanciones legales. Aquel usuario que incluya en sus mensajes algún comentario violatorio del reglamento será eliminado e inhabilitado para volver a comentar. Enviar un comentario implica la aceptación del Reglamento.

Para poder comentar tenés que ingresar con tu usuario de LA NACION.

Descargá la aplicación de LA NACION. Es rápida y liviana.