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ETA asesinó a otro concejal oficialista

Silvia Pisani
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30 de agosto de 2000  

MADRID.- La agrupación terrorista ETA volvió a matar. Ayer asesinó a balazos a un joven concejal del partido gobernante que dentro de dos meses iba a ser padre por primera vez. Se encontraba solo, desarmado y pensando en dejar la carrera política en la que había debutado en marzo último.

Acribillado a balazos en el fondo de su pequeña panadería en la localidad vizcaína de Zumárraga, Manuel Indiano Azaustre se convirtió en la víctima número 12 que cobra la banda desde que en noviembre último abandonó el cese del fuego acordado en septiembre de 1998. Convertido en el verano más feroz de ETA en los últimos diez años, el nuevo crimen eleva a 7 la cantidad de personas asesinadas por la acción de sus balas y de sus bombas en los últimos 45 días, al sanguinario ritmo de un muerto cada menos de una semana. Pero la frecuencia homicida aumenta si a ello se suman los cuatro terroristas que murieron víctimas de su propia bomba en la primera semana del mes en curso.

Como ha ocurrido en cada uno de los últimos casos, el presidente José María Aznar ratificó la "fuerza del Estado de Derecho" como instrumento para combatir el terrorismo, a la vez que criticó a los partidos políticos que no toman similar posición.

"No hay ni puede haber territorios intermedios entre el terrorismo y la democracia", dijo el mandatario, en tácita alusión al Partido Nacionalista Vasco (PNV), que mantiene acuerdos de gobierno con fuerzas que amparan a ETA.

Reclaman mayor firmeza

Las principales fuerzas de oposición, encabezadas por el Partido Socialista Obrero Español (PSOE), renovaron su compromiso de lealtad política con el gobierno en la lucha contra el terrorismo. No hubo voces críticas ni pedidos de cambio de rumbo. Pero distinta parecía ser la sensación en la calle, donde a las expresiones de irritación y de pérdida de paciencia se sumaban los reclamos para actuar "con más firmeza ante los asesinos".

Una vez más, el crimen dejó azorado al país. En vano, algunos intentaban ayer buscar razones para la elección de Indiano Azaustre, de 29 años, como blanco de la organización que declara matar en nombre de la independencia de la nación vasca.

Pero eso no impidió que la disputa política recrudeciera casi sobre su féretro. Ocurrió en el pequeño ayuntamiento de Zumárraga, cuando un grupo de simpatizantes de Euskal Herritarrok (EH) se negó a votar una declaración de condena al crimen y un pedido de disolución de ETA y sí promovió, en cambio, otra para pedir el retorno al País Vasco de los terroristas presos en cárceles de todo el país.

Reflejo de las profundas diferencias que enfrentan a la sociedad vasca, la disputa derivó en fuertes cruces y empujones. Los militantes de EH, que se considera el brazo político de la banda terrorista, fueron evacuados de la sala con custodia policial y en medio de gritos que los acusaban de asesinos.

Los amigos de Indiano Azaustre que habían asistido a la sesión no daban crédito a lo que veían. Algunos lloraban de rabia e impotencia. "Es como burlarse del muerto y de su familia en sus propias caras", dijo uno de ellos.

Si bien sus compañeros lo recuerdan como un hombre interesado en los problemas de su ciudad, Indiano Azaustre llegó a ser concejal poco menos que por azar, cuando fue llamado para sustituir a otro que dejaba el cargo en las últimas elecciones municipales.

Al borde del retiro político

Tampoco era militante activo del gobernante Partido Popular, cuya lista integró, pero como un independiente de la política. Hay quienes aseguran incluso que estaba pensando en dejar la actividad en la que había debutado meses atrás.

Pero todas esas circunstancias no le valieron para evitar las balas de ETA, que ha convertido a los ediles del PP en uno de sus blancos preferidos. Ocho de ellos han caído asesinados y el número se eleva a diez si se suma a dos mujeres que fueron acribilladas junto a sus maridos.

En octubre próximo, la víctima iba a ser padre de una niña. La madre, de nombre Encarna, sufrió una crisis nerviosa al enterarse de lo ocurrido. Al caer la tarde se informó que tanto ella como la pequeña estaban fuera de peligro.

La policía encontró 13 cartuchos de bala de dos tipos diferentes en el piso del comercio, lo que hace pensar que los atacantes fueron al menos dos y posiblemente un tercero aguardaba con un auto en la puerta. La reconstrucción indica que la víctima intentó en vano escapar hacia atrás. La autopsia reveló que al menos siete balazos hicieron blanco en la cabeza, pecho y abdomen. El concejal no tenía custodia. El mismo había pedido que se la cancelara, porque, si bien se sentía amenazado, lo hacía sentirse "incómodo".

Las últimas víctimas

15 de julio Muere asesinado el concejal del PP en Málaga José María Carpena.

29 de julio El ex gobernador de Guipúzcoa Juan María Jáuregui es asesinado en Tolosa.

8 de agosto Asesinan a un empresario con un coche bomba en la ciudad vasca de Zumaia.

9 de agosto Un subteniente del Ejército muere de tres disparos en la nuca, en Navarra.

20 de agosto Dos guardias civiles mueren en Huesca por el estallido de una bomba.

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