Expulsan a Le Pen del Parlamento Europeo

Por golpear a una diputada, en 1997.
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25 de octubre de 2000  

PARIS.- El líder de la extrema derecha francesa, Jean-Marie Le Pen, perdió su mandato como diputado europeo a causa de una condena por maltratos a una política socialista.

En vano el fundador del controvertido Frente Nacional presentó anteayer un recurso urgente ante la Corte Europea de Derechos Humanos, en Estrasburgo: ésta lo rechazó.

Más tarde, su compatriota Nicole Fontaine, presidenta del Parlamento Europeo, lo declaró oficialmente fuera del puesto y lo invitó sin cumplidos a abandonar el recinto.

El declinante "Haider francés" pagó cara así una actitud de mayo de 1997, en Mantes-la-Jolie, cuando en plena campaña por la renovación de la Asamblea Nacional la candidata socialista Annette Peulvast-Bergeal se le acercó para abuchearlo.

Le Pen tiene un carácter desbordado y ese día no se controló: la empujó y la cubrió de insultos, lo que le valió, en 1998, una condena a tres meses de cárcel con prisión condicional y privación de los derechos cívicos por dos años. Fue inútil apelar. La sentencia quedó firme, y la Corte de Casación sólo redujo a un año su alejamiento.

"Es una gran injusticia, una sanción desproporcionada con los incidentes menores que le sirvieron de pretexto", protestó Le Pen, de 72 años.

En realidad, quien lo dejó fuera de juego fue el establishment político francés, de izquierda y de derecha, que halla en él un personaje molesto. No en vano su pedido de gracia al presidente, Jacques Chirac, fue desoído.

Le Pen está muy lejos de los fastos de 1997, cuando reunió el 15,2% de los votos en las elecciones. Ahora, espera que su papel de víctima lo favorezca con miras a la próxima lucha por el poder, en dos años, como paladín de la Francia xenófoba y nacionalista, ferozmente contraria al proceso de integración europeo.

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