Francia, al borde de la parálisis por las huelgas

Rutas bloqueadas y aeropuertos cerrados complican a Chirac Ayer, los camioneros despejaron las carreteras Pero será el turno de los trabajadores públicos y los controladores aéreos El gobierno advierte sobre el impacto económico
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26 de noviembre de 2002  

PARIS (Reuters).- Los camioneros franceses desbloquearon ayer las carreteras de todo el país en medio de una disputa por mejoras salariales, pero las protestas que tienen previstas hoy los controladores aéreos y los trabajadores del Estado amenazan con complicar la situación, la peor que enfrenta el gobierno de Jacques Chirac desde su reelección en junio último.

Enfrentados con la presión policial y la de los choferes que no fueron a la huelga, los camioneros despejaron anoche las carreteras de Francia y disiparon el temor de que pudieran repetirse los bloqueos carreteros de la década del 90, que causaron escasez de combustible y de alimentos.

Los bloqueos, que habían comenzado el domingo por la noche y ayer se habían extendido a 40 puntos clave en las carreteras del país, se redujeron a un solo punto a las siete de anoche, según dijo el Centro de Información Carretera. "Todo terminó", dijo un vocero del centro.

Los bloqueos y las protestas son, hasta ahora, los más fuertes desafíos que ha enfrentado el gobierno conservador francés, que tiene apenas cinco meses en el poder.

El gobierno francés enfureció a los sindicatos al anunciar planes para privatizar empresas estatales, además de reformas al sistema de pensiones y recortes presupuestarios. El primer ministro, Jean-Pierre Raffarin, reiteró ayer las advertencias de que no permitiría que los bloqueos de los camioneros golpearan el ya debilitado crecimiento económico de Francia.

"En nuestro país tenemos el derecho de ir a la huelga y de protestar. Estos derechos deben ser respetados, pero no tenemos el derecho de bloquear carreteras", dijo Raffarin, en Lille.

Los camioneros que habían detenido sus vehículos en las rutas aledañas a Lille comenzaron a desbloquearlas ayer para abrir las vías de comunicación de un gran centro regional de distribución de alimentos.

Los camioneros, indignados por una oferta de salario de sus empresas que dividió al movimiento sindical, bloquearon 40 puntos de todo el país ayer por la mañana, observados por policías con órdenes de no permitirles paralizar la economía. A media tarde, el bloqueo se había reducido a 15 puntos.

A las protestas de los camioneros se suma, desde anoche, una huelga de 32 horas de los controladores aéreos, en tanto que decenas de miles de empleados ferroviarios y otros trabajadores estatales, temerosos de las privatizaciones y del futuro de los servicios públicos, marcharán hoy por las calles de Francia.

British Airways anunció que había cancelado 64 vuelos entre Londres y Francia para ayer y hoy. Las autoridades francesas de aviación dijeron que se esperaban más trastornos.

Sindicatos divididos

Por su parte, la prensa describió el nivel de los bloqueos como débil y destacaron las divisiones entre los sindicatos. Dos sindicatos que representaban a la mayoría de los camioneros -CFDT y CGT- enfrentaron una prueba de su poder en el primer día completo de protestas luego de que varios gremios menores rompieron filas y aceptaron acuerdos salariales con sus empresas el domingo por la noche.

"Nuestras acciones han sido parcialmente levantadas esta noche (por anoche), pero podrían presentarse nuevamente mañana, quizás en otra forma -dijo el subsecretario general del CFDT, Jean-Pierre Reme-. Este bloqueo de carreteras no ha sido un fracaso."

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