Gesto conciliador de Taiwan hacia el régimen chino

Buena voluntad: el Parlamento de la isla eliminó, luego de cinco décadas, una prohibición al comercio, al transporte y a los servicios postales con Pekín.
Buena voluntad: el Parlamento de la isla eliminó, luego de cinco décadas, una prohibición al comercio, al transporte y a los servicios postales con Pekín.
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22 de marzo de 2000  

TAIPEI.- En lo que fue el primer gesto concreto de buena voluntad de Taiwan hacia China tras las elecciones de la semana última, el Parlamento de Taipei revocó ayer una ley que por cinco décadas prohibió el comercio directo, el transporte y los servicios postales con Pekín, lo que abre el intercambio entre Taiwan y el país más poblado del mundo.

La decisión, inesperada, es considerada como una concesión a China. Afecta a las tres islas fronterizas de Kinmen, Matsu y Penghu, fuertemente militarizadas a causa de su proximidad con la China continental.

Esta había solicitado constantemente medios de transporte directos, ya que hasta ahora, los intercambios comerciales entre Taiwan y China, se hacían a través de otro territorio, en general Hong Kong, pero el gobierno nacionalista se resistía, temiendo que la seguridad de la isla pudiese verse amenazada si su economía se integraba muy estrechamente con el continente.

Pese a todo, numerosos barcos de pesca taiwaneses acuden directamente a los puertos chinos, transportando mercancías y pasajeros, práctica no oficial que, sin embargo, es tolerada a ambos lados del estrecho de la isla de Formosa.

La decisión de levantar la prohibición fue aprobada en una sesión regular del Parlamento, dominado aún por legisladores del partido del Kuomintang, derrotado en las elecciones del sábado. La medida no requiere aprobación del gobierno y será promulgada por el presidente saliente, Lee Teng-hui, en los próximos días. "Es un gesto de buena voluntad de Taiwan", comentó Chen Ching-Pao, diputado del Kuomintang por la isla de Kinmen, a dos km de la China continental.

Un vocero del Ministerio de Relaciones Exteriores de China dijo que Pekín se enteró de la noticia, pero no hizo más comentarios que los que ya hizo tras el triunfo de Chen Sui-bian, partidario de la independencia: "China observará lo que hace y escuchará lo que dice".

Aunque los líderes empresariales de Taiwan elogiaron la medida como el primer paso a una apertura más amplia, la decisión de la apertura fue percibida como simbólica, ya que las islas taiwanesas están subdesarrolladas y carecen de grandes industrias e infraestructura.

El proyecto de ley fue introducido en 1998, pero fue regularmente rechazado desde entonces por el Kuomintang, que dispone de la mayoría en el parlamento. Ahora, se cree que la medida podría preparar un acuerdo global a futuro sobre relaciones directas entre China y Taiwan.

Al menos eso se desprende de la posición del nuevo presidente independentista, elegido el sábado último en Taiwan, Chen Shui-bian, favorable al establecimiento de esos vínculos, que durante su campaña indicó que estaba dispuesto a hacer avanzar el asunto.

Estados Unidos

En tanto, los gestos de buena voluntad no logran aflojar la tensión entre ambos países, que despierta la preocupación internacional. Por ejemplo, Pekín pidió ayer a los Estados Unidos que demuestre con los hechos que no apoya la independencia de Taiwan, si no quiere que se deterioren las relaciones bilaterales en este "momento crucial".

Mientras desde Taipei llegaba ese gesto de buena voluntad, el embajador norteamericano ante las Naciones Unidas, Richard Holbrooke, el primero de cuatro exponentes de la administración estadounidense que llegarán a China en el lapso de un mes, fue recibido con críticas en Pekín.

"Queremos que Estados Unidos respete los compromisos asumidos -dijo el presidente Jiang Zemin a Holbrooke-, pero se necesitan hechos que demuestren que apoya a una sola China, sólo así no se deteriorarán las relaciones."

El tono de las amenazas es proporcional a los temores de China de que el Congreso norteamericano, reforzado en sus convicciones por las elecciones democráticas en la isla, se exprese a favor de mayores vínculos militares con Taiwan, ya que ahora Washington debe decidir si vende o no a Taiwan el sofisticado sistema de defensa aérea Aegis.

Pero no es el único motivo de choques. Holbrooke dijo a la prensa que los coloquios fueron "excelentes", pero que quedan diferencias "muy serias" sobre los derechos humanos.

El canciller Tang Jiaxuan respondió que si los Estados Unidos quiere la confrontación sobre los derechos humanos, Pekín está listo "para seguirlos en el combate hasta el fin". Los Estados Unidos presentarán una resolución de condena contra China en la reunión de la Comisión de la ONU sobre los derechos humanos que comenzó en Ginebra.

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