Gran Bretaña: el laborismo sufrió un duro revés electoral

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2 de mayo de 2003  • 18:57

LONDRES.- El Partido Laborista del primer ministro británico, Tony Blair, ha sufrido un serio revés en las elecciones municipales en Gran Bretaña, al perder una treintena de ayuntamientos en su primera gran prueba tras la guerra de Irak.

Tras el recuento de votos en 280 de los 340 municipios en juego en Inglaterra y Escocia, los laboristas han perdido 29 ayuntamientos (749 concejales) y mantienen su dominio en cincuenta (2245 concejales), su peor resultado desde finales de los años setenta.

Por contra, el Partido Conservador se perfila como el gran vencedor de los comicios, al ganar el control de 28 nuevos distritos (542 concejales), lo que significa que 97 gobiernos locales (3736 concejales) están ahora en manos de los "tories".

El único consuelo para Blair es el contundente triunfo del Partido Laborista en las elecciones autonómicas celebradas en Gales, donde ha obtenido la mitad de los sesenta escaños de la Asamblea galesa.

En los comicios autonómicos de Escocia, el laborismo ha logrado, de momento, 45 de los 129 escaños del Parlamento escocés y parece que será la primera fuerza política, aunque tendrá que gobernar en coalición con los liberal-demócratas (tercer partido británico).

Alta abstención

Casi cuarenta millones de británicos -el 88 por ciento del electorado del Reino Unido- estaban llamados a las urnas en unas elecciones que se han caracterizado por una alta abstención, ya que sólo uno de cada tres electores ejercieron su derecho al voto.

Según los comentaristas políticos de este país, los votantes han pasado factura al Partido Laborista por el polémico apoyo de Tony Blair a la guerra contra Irak, en la que las tropas británicas han jugado un papel importante junto a las fuerzas de los Estados Unidos.

Por primera vez en más de veinte años, los laboristas cedieron el control de los municipios tan emblemáticos como Birmingham y Coventry, y tampoco mantendrán su supremacía en Bristol, Rochdale, Rossendale y Exeter, entre otros.

Triunfo ensombrecido

El Partido Conservador, primera fuerza política de la oposición, calificó de "fabulosos" unos resultados que, en principio, son un "salvavidas" para su discutido y poco carismático líder, Iain Duncan Smith.

Sin embargo, el triunfo de los "tories" en las elecciones municipales ha quedado ensombrecido por la dimisión del portavoz de Economía de los conservadores en la Cámara de los Comunes, Crispin Blunt, anunciada anoche.

Blunt lanzó un duro ataque contra Duncan Smith, un líder que, en su opinión, constituye un "obstáculo" para las aspiraciones del partido porque es "incapaz de presentarse ante el electorado como una alternativa creíble

Fuente: EFE

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