Guaidó busca ganar tiempo para contener a su tropa y al chavismo

La manifestación de ayer contra el gobierno colmó una céntrica avenida de Caracas
La manifestación de ayer contra el gobierno colmó una céntrica avenida de Caracas Fuente: Reuters
Con la gente en la calle, el líder opositor frena la presión de los radicales, que piden acelerar la Operación Libertad para sacar a Maduro, y el cerco chavista
Daniel Lozano
(0)
7 de abril de 2019  

CARACAS.- "Nos quieren acostumbrados, nos quieren dóciles, nos quieren dormidos en nuestras casas. ¡Pero no nos acostumbramos! ¡No vamos a permitir que los ladrones y corruptos se queden con nuestro país!". El presidente encargado, Juan Guaidó, se dirigió ayer a miles de personas congregadas en el este de Caracas sabedor de que su desafío contra la todopoderosa revolución y sus aliados mundiales está en la encrucijada, tal vez el momento más complicado desde que asumió el liderazgo opositor el 5 de enero.

Guaidó llamó a presionar en las calles para protestar por el colapso eléctrico, provocado por dos décadas de corrupción y desidia, y para avanzar en la Operación Libertad, con la que pretende culminar la llamada "toma de Caracas". Pero en el trasfondo también está en juego su propia seguridad: cuanta más gente en la calle, más protegido estará de la amenaza revolucionaria. El discípulo de Leopoldo López sabe que el país sufrió un puñetazo de realidad por obra y gracia del colapso eléctrico, que profundizó el drama social. En semejantes circunstancias, sus estrategas se conforman, de momento, con mantener el pulso en la calle para ganar tiempo, imprescindible para que los aliados internacionales estrechen su cerco contra el gobierno bolivariano. Y esperar momentos mejores por llegar, pese a que los grupos más radicales de la oposición le exigen que pida ya la intervención militar de Estados Unidos.

A pesar de estas dudas y críticas, el presidente de la Asamblea Nacional mantiene, según la última encuesta de la firma Hercon, un 77,9% de aceptación nacional. El 87,5% no cree en el relato fantástico del gobierno en cuanto al origen de los apagones (ataques cibernéticos, francotiradores fantasmas, rayos electromagnéticos y atentados terroristas) y el 70,3% achaca a Maduro la conflictividad social.

Y es precisamente esto, su popularidad como gran aval y la esperanza que despertó en la inmensa mayoría del país, las que Guaidó necesita mantener vivas en medio del cerco revolucionario en su contra, inhabilitado y sin inmunidad parlamentaria, y en plena tarea diaria de supervivencia.

"Este es un movimiento que no se va a detener, por duro que sea", prosiguió el dirigente de Voluntad Popular, que precisó que la Operación Libertad se encuentra en su fase inicial, pese a que ya cuenta con más de 2000 comités de ayuda y libertad. Una forma de bajar las expectativas de quienes creían que la "toma de Caracas", y la consiguiente marcha frente al Palacio presidencial de Miraflores, era cuestión de horas o días.

Irreversible

Guaidó insistió en que no pide paciencia, sino organización. "Esto es irreversible. La gente está de pie y no se rendirá. El respaldo y confianza en Guaidó sigue firme", escribió en sus redes sociales Freddy Guevara, exvicepresidente del Parlamento asilado en la embajada de Chile.

En el ánimo opositor también inciden las críticas internas de los más radicales contra Guaidó, a quien acusan de no apostar por una resolución rápida (imposible) tras dos décadas de revolución y en medio del derrumbe del país. "Todo lo avanzado hasta ahora ha sido posible gracias al apoyo ciudadano. Y, sin ello, ¿qué más se puede hacer? Incluso las acciones más fabuladas por muchos requieren de esta condición", resume el politólogo Ramsés Siverio.

"Después de 72 días desde el 23 de enero, día de la juramentación de Guaidó, no pueden negarse los avances. Al mismo tiempo, los rigores de la crisis hicieron frágil la supervivencia de la gente acentuando el drama social", añade el analista Alberto Ray. Y recuerda además que Estados Unidos dijo que la activación del artículo 187 de la Constitución (que algunos interpretan como la posibilidad presidencial de reclamar una intervención internacional) aún no es una opción.

Las últimas sanciones del gobierno de Estados Unidos, conocidas anteayer, confirman que la apuesta de Washington es mantener la presión internacional.

El Departamento del Tesoro tomó medidas contra las empresas y los buques que transportan petróleo desde Venezuela hacia Cuba, tal y como previamente había exigido el Parlamento venezolano.

ENVÍA TU COMENTARIO

Ver legales

Los comentarios publicados son de exclusiva responsabilidad de sus autores y las consecuencias derivadas de ellos pueden ser pasibles de sanciones legales. Aquel usuario que incluya en sus mensajes algún comentario violatorio del reglamento será eliminado e inhabilitado para volver a comentar. Enviar un comentario implica la aceptación del Reglamento.

Para poder comentar tenés que ingresar con tu usuario de LA NACION.

Descargá la aplicación de LA NACION. Es rápida y liviana.