Habrían localizado al mullah Omar

Fuerzas antitalibanas afirman que está en las cuevas de Braghran, al noroeste de Kandahar, y se preparan para atacarlas
(0)
18 de diciembre de 2001  

KABUL.- Tropas antitalibanas descubrieron ayer, cerca de Kandahar, el escondite del mullah Mohammed Omar, líder espiritual de los talibanes y uno de los objetivos de la guerra antiterrorista, que huyó al rendirse el último bastión de su régimen hace casi dos semanas.

En tanto, milicias tribales y tropas norteamericanas perseguían a través de las montañas del este de Afganistán a miembros de Al-Qaeda, la red terrorista que lidera Osama ben Laden y que intentan escapar hacia Paquistán, luego de la toma de las cuevas de Tora Bora.

Las fuerzas afganas se preparaban ayer para atacar las cuevas alrededor del poblado de Braghran, en la provincia de Helmand, unos 160 kilómetros al noroeste de Kandahar, donde presumen se encuentra escondido Omar, con unos 500 hombres, según dijo el nuevo jefe de inteligencia de Kandahar, Haji Gullalai.

El mullah Omar se internó en esa región montañosa acompañado por combatientes talibanes y de la organización Al-Qaeda dispuestos a pelear hasta morir, luego de entregar Kandahar hace dos semanas.

"Mullah Omar se fue a Braghran -dijo Gullalai, un jefe antitalibán de alto rango que ayudó a dirigir los ataques en Kandahar-. El se fue allí con muchos vehículos y armas, y con 500 hombres. Ellos están en las montañas y cuevas. Creemos que Al-Qaeda ha hecho algo allí."

En la operación de acecho sobre Omar, por quien Washington ofrece 10 millones de dólares de recompensa, no participarían fuerzas norteamericanas.

Sin embargo, la Casa Blanca tendría su atención puesta en Braghran, ya que una encuesta de la revista Newsweek reveló que el 62% de los estadounidenses cree que la guerra no será un éxito a menos que se capture o se mate a Osama ben Laden y al mullah Omar.

El paradero de Ben Laden, por su parte, era ayer un misterio para Estados Unidos, que habría perdido el rastro del terrorista, al que culpa por los atentados del 11 de septiembre. "No sé lo cerca que hemos estado de él... A lo mejor sigue allí, ha muerto o se ha escapado", indicó ayer John Stufflebeem, vocero del Departamento de Defensa.

Las tropas norteamericanas lograron cercar este fin de semana las cuevas de Tora Bora, donde habían detectado comunicaciones con señales de que Ben Laden se encontraba allí. Pero Washington ya "no está tan seguro" porque los indicios sobre el paradero del terrorista "desaparecieron", según Stufflebeem.

Huida hacia Paquistán

Aun así, el secretario de Estado norteamericano, Colin Powell, se mostró ayer confiado de que la Casa Blanca dará con Ben Laden, el objetivo final de la guerra, "hoy, mañana, dentro de un año o dos".

Mientras tanto, las tropas especiales norteamericanas desplegadas en la montañosa región de Tora Bora, junto a combatientes antitalibanes, perseguían a cerca de 2000 miembros de Al-Qaeda que escaparon de las cuevas cuando fueron arrasadas el domingo pasado.

La Casa Blanca, por medio del secretario de Defensa, Donald Rumsfeld, advirtió ayer que Al-Qaeda aún seguía siendo un peligro para Afganistán. Por ello, las fuerzas especiales intensificaron el acecho a las tropas talibanas que huyeron y la fuerza aérea disminuyó los bombardeos para permitir la persecución.

Los combatientes habrían escapado rumbo a Paquistán, hacia donde, según versiones no confirmadas, también habría viajado Ben Laden.

Durante la toma de Tora Bora, al menos 200 talibanes y miembros de Al-Qaeda murieron -según comandantes locales, entre ellos habría mujeres y niños- y otros, unos 25, fueron apresados. Algunos cautivos se rindieron con los ojos cubiertos de lágrimas, rogando no ser entregados a las tropas norteamericanas.

Arrastrando los pies y visiblemente exhaustos después de tres semanas de bombardeos y combates, 19 de los miembros de Al-Qaeda apresados fueron mostrados ayer a la prensa internacional por uno de los comandantes locales, que lideró la ofensiva contra Tora Bora.

Todos ellos fueron forzados a desfilar por una explanada de la localidad de Agam y mantenidos a cierta distancia de los periodistas por los mujahiddines del comandante Haji Zaher.

ADEMÁS

MÁS leídas ahora

Esta nota se encuentra cerrada a comentarios

Descargá la aplicación de LA NACION. Es rápida y liviana.