Hamas prepara un misil para atacar Israel

Un dirigente del grupo advirtió que cuando esté listo podrá alcanzar blancos en Jerusalén, donde rige el alerta máximo
(0)
29 de enero de 2002  

JERUSALEN.- Mientras todo Israel permanecía ayer en estado de alerta ante la ola de ataques suicidas palestinos que en los últimos días ha asolado sus principales ciudades, el Movimiento de Resistencia Islámica Hamas afirmó ayer que el grupo terrorista desarrolla un misil capaz de alcanzar blancos a diez kilómetros de distancia y que podría ser utilizado para atacar Jerusalén.

En una entrevista difundida por el canal de televisión qatarí Al Jazeera, Moussa Abu Marzook, miembro del comité ejecutivo del grupo integrista, afirmó desde Damasco que el misil "podrá alcanzar objetivos sionistas en Jerusalén", sin ofrecer más detalles sobre dónde y cómo sus técnicos desarrollan el arma.

Desde que hace 16 meses se inició la intifada palestina, Hamas sólo ha utilizado morteros como proyectiles para atacar a distancia objetivos israelíes, sobre todo asentamientos judíos en Cisjordania y Gaza, además de la utilización de atacantes suicidas para atentados en centros urbanos.

"Queremos resistir la ocupación con estos misiles", precisó Abu Marzook -un palestino con nacionalidad norteamericana que se encuentra entre los dirigentes de Hamas expulsados por Jordania en 1999- al programa "60 minutes", de la cadena estadounidense CBS.

"Los israelíes están entrando en las residencias (palestinas) con tanques para destruir y matar gente", expresó, según fragmentos de la entrevista publicados por la cadena de televisión. "Setenta y tres residencias fueron destruidas y la gente no pudo resistir", agregó. "¿Se permiten armas sólo para Israel y no para los palestinos?"

Interrogado sobre si el presidente de la Autoridad Nacional Palestina, Yasser Arafat, puede evitar que Hamas ataque a Israel con misiles, Marzook dijo que éste habla "por los palestinos, pero no por todos".

Estado de sitio

En tanto, Israel colmó ayer de soldados el centro de Jerusalén apostando guardias en las calles y en las terrazas un día después del más reciente ataque suicida y mientras el gobierno estudiaba una respuesta.

En las terrazas de la ciudad, en virtual estado de sitio, se habían apostado francotiradores y policías de la unidad antiterrorista patrullaban la avenida en motocicletas. También había soldados cada pocos metros a lo largo de la avenida Jaffa, donde una atacante palestina se inmoló el domingo matando a un anciano israelí e hiriendo a otras 149 personas.

El jefe de policía israelí, Shlomo Aharonishky, dijo que el despliegue de fuerzas podría impedir ataques futuros, pero advirtió que ninguna medida es capaz de garantizar una seguridad absoluta.

Aharonishky agregó que podría tener que extenderse la ya estricta prohibición a la entrada de palestinos a Jerusalén e incluso habló sobre la posibilidad de erigir una barrera para separar a las dos poblaciones.

"Es lo que llamo obstáculos que permitan a las fuerzas de seguridad y a la policía reducir el movimiento del Este al Oeste (de Jerusalén) y permitirnos operar en condiciones más seguras", dijo. Pero agregó que "dichas barreras, si se erigen, no solucionarán de por sí todos los problemas, y la realidad es que no tenemos una solución universal".

Psicosis

El estado de psicosis que se vive en Israel es tal que ayer fue abatido un ladrón de automóviles palestino que se había infiltrado en Tel Aviv.

La víctima, Mayid Abu Saade, de 24 años, fue marcada por los organismos de seguridad como un "potencial terrorista" debido a que irrumpió con su coche en una barrera militar al sur de la ciudad cisjordana de Kalkilia, donde hirió a uno de los soldados.

En contados minutos el supuesto "atacante" llegó a la localidad de Petaj Tikva, donde se apropió del Volvo de una pareja de ancianos con el que había colisionado y, de allí, se adentró en la zona metropolitana de Tel Aviv, donde los agentes del orden lo abatieron a disparos.

El caso de Abu Saade, de la aldea de A-Til, al norte de Tulkarem, refleja el estado de alerta que vive la población israelí tras una ola de atentados en las últimas semanas, en Hadera y Jerusalén Occidental, que han puesto en jaque a los organismos de seguridad.

En cuanto al atentado suicida del domingo, el jefe de seguridad palestino en Cisjordania, Jibril Rajoub, lo atribuyó a la "creciente desesperación entre los palestinos".

"La gente ha perdido la esperanza en el futuro", dijo a Radio Israel. "La situación económica y psicológica es difícil y yo creo que lleva a casos inusitados como éste", agregó.

La policía dijo que el cuerpo de la estudiante palestina muerta estaba tan destrozado que quizás las evidencias forenses no puedan determinar si efectivamente se trataba de una suicida o si murió accidentalmente mientras intentaba colocar la bomba.

MÁS leídas ahora

Esta nota se encuentra cerrada a comentarios

Descargá la aplicación de LA NACION. Es rápida y liviana.