Capriles: "La Argentina parece parte del gobierno chavista"

El jefe de la oposición critica la intromisión de Cristina Kirchner en Venezuela
Daniel Lozano
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22 de abril de 2013  

CARACAS.- Henrique Capriles sabe que está haciendo historia: ha puesto al todopoderoso chavismo contra las cuerdas después de obtener unos resultados electorales sorprendentes el 14 de abril: 210.000 votos menos que Nicolás Maduro, en unas elecciones con más de 3000 irregularidades detectadas.

Aunque el Consejo Nacional Electoral advirtió que la auditoría que inició no cambiará el resultado, Capriles está convencido de que una repetición parcial en las mesas donde se demuestren las irregularidades le daría la victoria.

En una entrevista con LA NACION en su despacho de campaña, admite que está "reventado", pero promete seguir con su "cruzada" para que Venezuela cambie del todo. Un cambio copernicano en el que incluye las relaciones con América latina. Reconoce que le molestó la postura de algunos presidentes , que "van más allá".

"Por ejemplo, la Argentina, que nos debe unos cuantos millones de dólares, pero que parece parte del gobierno: vienen, opinan, se meten en nuestros asuntos."

Viendo su austero despacho de campaña, parece un milagro, uno de tantos entre los que dicen vivir los políticos venezolanos. Con su famosa gorra tricolor calada y con varias camperas de jogging que cuelgan del respaldo de su silla, al líder opositor cada vez que sonríe se le marca el rostro demacrado después de varias semanas en el ojo del huracán político.

Lo rodea una figura de la Divina Pastora, virgen por la que profesa devoción, varios libros de campañas y de historia. Y una biografía: Hugo Chávez sin uniforme . Cómo ha cambiado Venezuela desde que hace nueve años sus autores, Cristina Marcano y Alberto Barrera, describieran a su país los entresijos del ahora "comandante eterno".

-¿Le molesta la postura de los aliados internacionales del chavismo?

-No, no me ha molestado la postura de los países, aunque sí la de algunos presidentes que van más allá y emiten opiniones sobre Venezuela. En realidad, lo que hay son países que defienden el statu quo. Tenga en cuenta que un cambio en Venezuela es un cambio en América latina, porque el petróleo dejaría de ser fuente de lealtades en la región. Hay algunos que vienen aquí y aplauden todo lo que diga el gobierno. Por ejemplo, la Argentina, que nos debe unos cuantos millones de dólares al pueblo venezolano, pero que parece parte del gobierno: vienen, opinan, se meten en los asuntos internos de Venezuela? Eso lo rechazamos. Igual que rechazamos la presencia de militares cubanos en nuestro ejército. Exigimos que los militares cubanos salgan ya de las fuerzas armadas. Es inaceptable que existan militares cubanos que impartan órdenes a nuestros soldados.

-¿Qué le pide a la comunidad internacional?

-Que no quite la atención de la auditoría. Que estén atentos a lo que pase en Venezuela y que no pase la página, porque la página está en pleno desarrollo.

-¿Cómo valora la postura de la Unasur en la cumbre de Lima? Se habla de presidentes que amenazaron con no venir a la asunción de Nicolás Maduro si no se recontaban los votos.

-Es muy posible. Los países de la Unasur cambiaron el informe final cuando supieron de la decisión del Consejo Nacional Electoral (CNE). Fue un triunfo de nuestro pueblo que ahora trata de manchar el gobierno. No le hemos pedido a ningún país ni jefe de Estado que desconozca al gobierno venezolano. Lo que queremos es que nos dejen presentar todas nuestras irregularidades.

-¿Cuáles son esas principales irregularidades electorales detectadas por la oposición?

-Sobre el 54% que ya se auditó detectamos irregularidades como, por ejemplo, centros donde Maduro sacó el 1000% más de los votos que Hugo Chávez el 7 de octubre? ¿Quién se lo cree? Ahora comenzamos la auditoría sobre el 46% restante. En realidad, quedan 18.000 cajas, pero vamos a revisar 12.000, y yo acepté. Pero no sólo para abrirlas, sino para revisar las papeletas, el acta de escrutinio y el cuaderno de votación, que es el corazón del proceso, y ahí podemos descubrir si una persona votó varias veces o si votaron muertos. Nuestras quejas se centran en las inconsistencias entre el acta y el escrutinio, violencia en los centros, votos asistidos, proselitismo en los centros, gente que votó dos y tres veces. El CNE quiere hacer de esto una revisión simple de números. Pero no, nosotros vamos a seguir luchando por la verdad.

-¿Qué entienden por auditoría?

-La auditoría no es un saludo a la bandera. Usted no puede decir auditoría y no ver el cuaderno de votación. Hay que ver todos los elementos que intervienen en el proceso: la caja, las papeletas, el acta de escrutinio y, finalmente, el cuaderno de votación, porque ahí está la identidad de la persona, la huella, la firma? Por eso se llama auditoría y esto no es una concesión, sino un derecho. Y le pongo un ejemplo. Si el Seniat [la AFIP venezolana] va a su casa y le hace una auditoría, le pide documentos, estados de cuenta, títulos de propiedad, recibos de pagos? Sino, no es una auditoría. Y el CNE dijo auditoría, y eso es lo que planteó la presidenta en cadena de televisión. Nuestro equipo, que estará al frente de las auditorías, ya está conformado, listo para realizar el proceso.

-Hay indicios y declaraciones que indican que no se hará así.

-Yo no le paro bola [no hago caso]. Pareciera que se quiere generar confusión sobre el proceso de auditoría. Aquí hay un anuncio hecho al país en cadena nacional y sobre la base de ese acuerdo la Unasur emitió su comunicado. No hago caso a las declaraciones posteriores y me remito a lo anunciado.

-¿Qué cree que va a salir de esta auditoría?

-Que hay que repetir la elección. Si no de forma total, por lo menos parcialmente. Pero esa parcialidad abarca a un número de electores tan grande como para que no sólo se acorte la distancia, sino que también nos daría la victoria.

-¿Aceptarán lo que salga del CNE?

-Los resultados se presentarán ante el país y el mundo. El árbitro puede darle un puñetazo a la mesa, pero los ojos de todos están ahí y verán el resultado de la auditoría. A partir de ahí, el gobierno puede quedar bajo la sombra de la legitimidad o de la ilegitimidad.

-¿Confía en el CNE?

-Hay una institucionalidad que responde a los intereses de un partido, pero el voto no han podido cambiarlo. Quedó en evidencia la persecución a los funcionarios que nos votaron. La verdad la tenemos en nuestras manos y debe permitírsele al país conocerla con la auditoría. Estamos armando expedientes con cada una de las denuncias que hemos recibido.

-¿Confían en el Tribunal Supremo para impugnar las elecciones?

-No tenemos confianza. Pero la lucha se va a dar. Yo no quiero adelantarme a qué pasará, pero en estas elecciones están puestos los ojos del mundo. Hay verdades que terminan imponiéndose, por más que haya instituciones secuestradas políticamente. Y además existen las instancias internacionales. Esto se parece al Perú de [Alberto] Fujimori: después de un año, se impuso y hubo que ir a elecciones. La ilegitimidad provoca un problema de incapacidad de gobernar gigantesca y ésa es la diferencia con la ilegalidad. Yo me pregunto: ¿cuánto habrá sido la diferencia real a nuestro favor? Éste es un gobierno del "mientras tanto", hasta que el país conozca la verdad.

-¿Cree que Maduro tomó nota de los cambios sociales que pueden surgir desde el 14 de abril?

-No se ha dado cuenta de nada. O no ha querido o no sabe cómo leer las elecciones, porque ya no hay una mayoría. Hay dos mitades.

-En los últimos días, le han atribuido ocho muertos...

-Los casos de violencia que hemos podido investigar son mentira. Hablaron de centros de salud afectados, atendidos por cubanos, y, según lo que hemos investigado, en ninguno pasó absolutamente nada. Es totalmente falso y hay que ser irresponsable para alimentar el clima de intolerancia. Igualmente hemos investigado a los muertos anunciados y lo que sabemos es que los casos no tienen que ver con violencia política, sino con la violencia habitual que vivimos los venezolanos. En Venezuela caen diariamente 50 personas por violencia de armas de fuego, y ésos no importan.

-En los medios oficiales se habla de baño de sangre...

-Es lo típico. Ésa es la agenda que quiere el gobierno, porque así no hablamos de auditoría, de la suciedad en las elecciones, de los problemas sociales, los económicos? Y así los ojos del mundo estarían puestos en la violencia. Y le voy a poner un ejemplo: en el acto de cierre de campaña de Maduro, en la avenida Bolívar de Caracas, hubo cinco muertos y no hubo una sola palabra de ellos. Incluso hay una foto muy elocuente, en la que hay un muerto a pocos metros de la caravana de Maduro y ni siquiera pararon para ver qué había ocurrido. Ése es el estilo de este gobierno. Pero no voy a caer en la provocación de hacer politiquería con los muertos. El gobierno quiere que se hable de violencia para no hablar del recuento de votos.

-También se han denunciado casos de persecución a empleados públicos en represalia por el resultado electoral.

-Han comenzado la persecución a los trabajadores públicos, y como el voto es secreto comienza la caza de brujas. Me cuentan que se han revisado teléfonos y se han metido en Facebook, en Twitter. Eso es fascismo y le vamos a hacer frente. No somos optimistas con la justicia venezolana, pero quedan los organismos internacionales. Tengo información de miembros de las fuerzas armadas obligados a tomar foto al comprobante de votación. Un gobierno que funciona así no se sostiene en el tiempo. Yo les quiero decir a nuestros servidores públicos que no se dejen amedrentar. La libertad de conciencia está contemplada y el gobierno no nos va a poner de rodillas. Usted [Maduro] habló de diálogo, pues dé señales. Pero no con una pistola en la cabeza ni con chantaje ni amedrentamiento.

-¿Está consumada la presidencia de Maduro tras la toma de posesión?

-Una cosa es la legalidad, y otra, la legitimidad. Maduro tomó posesión, pero hay una sombra de ilegalidad. Si yo fuera él, estaría en el CNE pidiendo revisión para que nadie ponga en duda mi victoria. Su discurso fue vacío. Hoy no hay ningún venezolano que tenga expectativas positivas en torno a esta presidencia. Ni siquiera habló de los problemas económicos graves.

-La división se vive también en la calle. Cada día hay cohetes contra cacerolas...

-Quieren convertir los cohetes en una forma de expresión popular cuando, en realidad, nadie tiene cohetes en sus casas. Los venezolanos no tienen capacidad económica para gastar cada día toda la plata que eso cuesta. Y habrá que saber quién los mete en los barrios. Para tirar los cohetes hay que tener dinero; para tocar la cacerola, gente.

-¿Seguirán los cacerolazos?

-Ya veremos. Ésta es una lucha por la verdad para la que pido paciencia y tolerancia. Aquí hay una agenda que busca la verdad del tema electoral y soluciones en lo económico.

Cabello promete castigos

  • El presidente del Parlamento venezolano y uno de los líderes duros del chavismo, Diosdado Cabello, dijo ayer que no puede haber impunidad ante las muertes ocurridas en las protestas tras la victoria presidencial del oficialismo el domingo pasado, impugnada por la oposición.
  • "Si permitimos que la impunidad emerja y que esos 8 muertos pasen a la historia como una estadística más, estaríamos abriendo las puertas a la inestabilidad", dijo Cabello.
  • "Aquí no puede haber impunidad, debe asumirse responsablemente la investigación y que caiga quien caiga", dijo Cabello, cuyo gobierno acusó al líder opositor, Henrique Capriles, de instigar la violencia.
  • Un político que quiere dar pelea

    Prometió seguir adelante con su lucha

    HENRIQUE CAPRILES

    Líder de la oposición

  • "Hay que repetir la elección. Si no de forma total, por lo menos parcialmente"
  • "Le pido a la comunidad internacional que esté atenta, que no quite la atención de la auditoría"
  • "El gobierno quiere que se hable de violencia y de muertes para no hablar del recuento de votos"
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