Hernández se impone en Honduras, pero los Zelaya denuncian fraude

El candidato oficialista se autoproclamó presidente luego de conocerse una ventaja de más de cinco puntos; Xiomara Castro no reconocerá los resultados
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26 de noviembre de 2013  

TEGUCIGALPA.- En un ambiente enrarecido por las denuncias de fraude, el candidato oficialista Juan Orlando Hernández se impuso en las elecciones presidenciales de Honduras a la candidata izquierdista Xiomara Castro, que desconoció los resultados provisionales que otorgan al candidato conservador una ventaja de más de cinco puntos.

Con el 58% de las mesas electorales escrutadas, Hernández obtuvo un 34,19% de los votos y Castro rozó el 29%, según los datos divulgados por el Tribunal Supremo Electoral (TSE).

Hernández, del gobernante Partido Nacional (PN) y actual presidente del Congreso, se autoproclamó presidente electo y anunció que ya nombró una comisión de transición para recibir el poder de manos del presidente Porfirio Lobo.

"Mañana mismo empezamos a trabajar para atender a la gente más humilde y pobre como se merece", dijo Hernández anteayer, al conocer los resultados provisionales.

Por su parte, Castro, esposa del derrocado presidente Manuel Zelaya y aspirante del partido Libertad y Refundación (Libre), también se autoproclamó "presidenta" de Honduras y denunció "serias inconsistencias" en un 19% de las actas electorales.

Según los datos del TSE, el Partido Liberal, derechista, que ha compartido el poder con el Partido Nacional en Honduras durante décadas, obtuvo un 20,76% de los votos, en tanto que el nuevo Partido Anticorrupción (centroderecha) logró un 15,59%. La ruptura del bipartidismo obligará al próximo presidente a pactar alianzas para sacar adelante proyectos legislativos.

Zelaya, expulsado del poder en junio de 2009 por un golpe de Estado cívico-militar, denunció ayer fraude electoral y anunció que pedirá un recuento de los votos. Según el partido Libre, hay cerca de 450.000 votos "con inconsistencias" que están siendo verificados y que le darían la victoria a Castro. El presidente del TSE, David Matamoros, reconoció que estaban revisando esos sufragios y urgió a los centros de votación a acelerar el envío de actas.

"No aceptamos esos resultados falsos, no estamos dispuestos a aceptarlos (...) Mientras no se demuestre lo contrario, tenemos el triunfo en las manos", dijo Zelaya, impulsor del partido Libre, en una conferencia de prensa ante cientos de sus seguidores. "Vamos a defender el triunfo que obtuvimos en las urnas, y si es necesario, vamos a ir a las calles", añadió el ex mandatario.

Para evitar incidentes, las autoridades reforzaron la seguridad en la casa presidencial, próxima al hotel donde se concentraron los zelayistas.

Aunque el TSE todavía no lo declaró ganador, Hernández dijo que ya recibió felicitaciones de los presidentes de Colombia, Guatemala y Panamá. El presidente nicaragüense, el izquierdista Daniel Ortega, también lo llamó para felicitarlo.

"El triunfo no se negocia con nadie, el resultado es el que el pueblo hondureño decidió en las urnas", respondió Hernández a sus adversarios en una conferencia de prensa en Tegucigalpa.

Las denuncias de fraude electoral podrían agregar inestabilidad política en un país polarizado tras el golpe de Estado contra Zelaya y convertido por el narcotráfico en uno de los países más violentos del mundo.

Otro candidato de oposición, Salvador Nasralla, del Partido Anticorrupción, también denunció irregularidades en el proceso electoral y tampoco reconoció la ventaja de Hernández.

Observadores

Pero observadores de la Unión Europea y la embajadora de Estados Unidos, Lisa Kubiske, dijeron que el proceso electoral había sido transparente y que transcurrió sin irregularidades. "En el conteo de las mesas vimos un escrutinio que se hizo con regularidad", señaló Kubiske.

Hernández, un influyente político conservador, basó su campaña en la propuesta de sacar más soldados a las calles para combatir la creciente violencia que ha llevado a Honduras a ser el país con la mayor tasa de homicidios per cápita del mundo. Considerado pragmático por sus partidarios, la oposición acusa a Hernández de tener un perfil autoritario.

Si se confirma la victoria de Hernández, implicaría la continuidad de las políticas de Lobo, compañero de partido y amigo del virtual presidente electo. El presidente felicitó ayer a Hernández en cadena nacional.

Castro, por su parte, propone un giro a la izquierda. Su esposo, Zelaya, fue derrocado con el beneplácito de una parte de la clase política y empresarial hondureña, que lo acusaban de querer perpetuarse en el poder influenciado por el fallecido presidente de Venezuela Hugo Chávez.

Agencias AP, AFP, EFE y Reuters

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